
Hallaron el cuerpo de Sofía Devries y ahora la justicia busca saber qué pasó bajo el agua
Chubut18/02/2026
REDACCIÓNLa búsqueda de Sofía Devries de 23 años terminó este miércoles por la tarde en Punta Cuevas. Fiscalía investiga una descompensación durante el ascenso y preserva pruebas.

El miércoles por la mañana, cuando la búsqueda todavía ocupaba cada decisión operativa, el jefe de fiscales de Puerto Madryn, Alex Williams, resumió la prioridad sin vueltas frente al móvil de #LA17: “el primer objetivo es el hallazgo”. Esa frase ordenó el despliegue en el mar y también marcó el tono de una investigación que, incluso en su etapa inicial, exigía prudencia y tiempos propios. La ciudad miraba el agua con ansiedad, mientras una familia esperaba una respuesta concreta, antes que cualquier etiqueta.
Esa respuesta llegó por la tarde. Una fuente relevante del Ministerio Público Fiscal confirmó a LU17: "El cuerpo sin vida de Sofia Devries, una joven buzo de 23 años, fue hallado la tarde del miércoles. La joven era buscada en Puerto Madryn tras un incidente ocurrido el lunes durante una práctica de buceo en la zona de Punta Cuevas." El hallazgo cerró la fase más urgente del operativo y abrió otra, donde cada dato pasa por controles formales.


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La información preliminar que maneja Fiscalía sitúa el episodio en una práctica vinculada a una certificación internacional. La misma fuente detalló: "Según la información preliminar, la joven se encontraba realizando una inmersión a una profundidad aproximada de 20 metros, en el marco de una certificación internacional de buceo (PADI)." Esa referencia técnica, por sí sola, no define responsabilidades ni causas, pero delimita el tipo de actividad y el marco en el que se movía el grupo.
En ese escenario, la hipótesis inicial apunta a un problema físico durante un tramo crítico de la inmersión. La confirmación recibida por LU17 agrega: "En esas circunstancias, y por motivos que aún son materia de investigación, se habría descompensado y no pudo ascender por sus medios". La frase, tal como figura en la información oficial, señala un punto clave: qué ocurrió en el ascenso y por qué la joven no logró completar la salida.
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Williams, horas antes del hallazgo, evitó conclusiones y describió el punto que todavía define el rumbo del expediente. “Eso se está investigando, eso no está resuelto, es parte de la investigación, es el corazón de la investigación”, afirmó, al explicar que ese núcleo puede orientar el caso hacia un eventual factor externo o hacia un evento propio de los riesgos de la actividad. En esa misma línea, el fiscal dejó en claro que no existe, por ahora, una calificación cerrada.
La reconstrucción, además, enfrenta una dificultad que Fiscalía reconoce desde el inicio: el impacto emocional de quienes presenciaron la situación. “Esos relatos siempre están condicionados por esa situación angustiante”, señaló Williams, y planteó que la precisión no aparece de inmediato cuando alguien atraviesa una experiencia límite. En la práctica, eso obliga a trabajar con repreguntas cuidadosas, registros y resguardos, para que cada afirmación tenga sustento verificable.
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El marco operativo también entró en escena por una característica propia de Madryn como destino de formación. Williams explicó que llegan escuelas de buceo de otras provincias y que esas instituciones “foráneas” no operan con embarcaciones propias, por lo que deben contratar a una operadora local, algo que, según indicó, ocurrió en este caso. En ese punto, sostuvo que la empresa local figura como habilitada, mientras la escuela aporta alumnos e instructores en una práctica ligada a certificaciones.
En relación con el tipo de inmersión, el fiscal marcó una diferencia que busca evitar interpretaciones erróneas. Dijo que no se trataba de un “bautismo”, sino de una certificación con exigencias específicas, luego de una instancia previa de “aguas abiertas” que habilita hasta 18 metros, y que el grupo buscaba una segunda certificación, de grado avanzado, que llega hasta 30 metros. Dentro de ese esquema, agregó que la práctica requiere dos personas habilitadas, el instructor y un “máster” supervisor, un dato que queda incorporado al análisis del caso.
Sobre el momento crítico, Williams sostuvo que la información reunida hasta ahora marca una crisis durante el ascenso, aunque insistió en la cautela por el modo en que llegan los testimonios. “lo que transmite es que hay una situación de crisis cuando se está produciendo el ascenso y no logra salir”, expresó, al describir el cuadro de descompensación en ese proceso. El expediente, remarcó, se mueve en un terreno preliminar y por eso se evita adelantar conclusiones, incluso ante hipótesis que circulan.















