
Inicio de clases: Madryn contará en 2027 con el nuevo complejo educativo aportado por Aluar
Enfoques23/02/2026
REDACCIÓNCon el ciclo lectivo en marcha en Chubut, el foco se corre al barrio Presidente Perón: la obra avanza por etapas y la Provincia arma ahora las reglas de una escuela estatal que inicia en 2027.

El inicio de clases en Chubut suele traer la misma postal: guardapolvos nuevos, primer día, y la pregunta por la capacidad del sistema para sostener matrícula y acompañamiento. En Puerto Madryn, ese arranque también empuja otra conversación, más silenciosa y de largo plazo, que ya se instala en el barrio Presidente Perón: el complejo educativo de gestión estatal que Aluar construye para el ciclo lectivo 2027 y que, según el Gobierno provincial, ya entró en una etapa de definiciones concretas.
En diálogo con #LA17, el ministro de Educación José Luis Punta marcó que el proyecto ya no se mira como una idea en borrador. “ya no es más proyecto”, dijo, y ubicó el punto de quiebre en la firma del acuerdo que ordena responsabilidades y tiempos. A partir de ahí, explicó, hay dos frentes que caminan en paralelo: el edificio, por un lado, y la escuela como institución, por el otro, con una organización que no se resuelve solo con ladrillos.


El tramo edilicio queda a cargo de la Fundación de Aluar y de la empresa, con una ejecución por fases y una primera etapa prevista dentro del año, sin prometer inauguraciones inmediatas. Punta insistió en que se trata de una obra con secuencias, con avances que se ven por tramos y no como una apertura repentina. Esa lógica, dijo, corre por un carril propio, mientras la Provincia trabaja sobre otro tablero: el diseño de funcionamiento y la construcción de la identidad escolar.
OTRAS NOTICIAS:
Ahí aparece la llamada comisión tripartita y una tarea puntual que se cocina fuera de cámara: el texto que regula el sistema de gestión. Punta lo graficó con una frase que bajó la abstracción a la mesa de trabajo: “lo tengo justamente acá sobre la mesa”. Para el Ministerio, ese documento define cómo se ordena una escuela que todavía no abre sus puertas, pero ya necesita reglas, roles y mecanismos de decisión para que el edificio no llegue antes que la institución.
El calendario también quedó explicitado en la entrevista: no se piensa una apertura durante 2026, sino en el ciclo 2027. El ministro lo dijo sin vueltas: “está previsto que sea el año que viene y así va a ser”. Y en la misma respuesta sumó el matiz que suele perderse cuando se habla de “complejo”: la puesta en marcha no incorpora todos los niveles a la vez, porque abrir inicial, primario y secundario en simultáneo, explicó, resulta prácticamente imposible.
Ese criterio de crecimiento progresivo cambia la expectativa de muchas familias que imaginan un inicio total y ordenado en un solo corte de cinta. Punta planteó una expansión “año por año y nivel por nivel”, con el objetivo de darle “identidad propia” en el menor tiempo posible, pero con la admisión de que la constitución completa lleva años. En esa idea, el complejo se parece más a una construcción institucional por capas que a un salto instantáneo de matrícula y oferta educativa.
OTRAS NOTICIAS:
En el corazón del debate aparece otra aclaración que el ministro buscó dejar escrita para evitar lecturas lineales sobre el rol empresario. Punta remarcó que el complejo no se proyecta como una escuela para formar personal “a medida” de una firma o una fundación. “No está pensado” desde esa lógica, afirmó, y corrió el eje hacia el territorio: el barrio Presidente Perón, su realidad social y las necesidades que empujan demanda educativa y contención más allá del aula.
En esa misma línea, el funcionario presentó a la escuela como una herramienta de intervención comunitaria. Dijo que se proyecta para “atender las situaciones de ese barrio” y que su objetivo incluye mejoras que exceden lo pedagógico, vinculadas a servicios, organización del entorno y presencia institucional permanente. En la mirada oficial, la escuela también funciona como un punto de referencia que ordena oportunidades, evita traslados largos y sostiene cercanía para familias que hoy dependen de recorridos urbanos más extensos.
El anuncio original del proyecto lo encabezó el titular de Aluar, Javier Madanes Quintanilla, con una definición que buscó respaldar esa lectura comunitaria: “Es la comunidad la que lo va a llevar adelante”. El esquema, según se detalló, se instrumenta a través de la Fundación Aurora Austral, creada por la empresa para promover educación integral y gratuita en contextos de vulnerabilidad socioeconómica, mientras la empresa San Miguel dona el terreno donde se levantará el edificio. La propuesta formativa contempla niveles inicial, primario y secundario, con actividades de apertura comunitaria que procuran vincular a los estudiantes con el mundo del trabajo desde edades tempranas.
OTRAS NOTICIAS:
Madanes Quintanilla también eligió una frase de arranque para describir la dimensión temporal del proyecto: “Estamos poniendo primera en esto”. En su intervención, se corrió del mérito individual y sostuvo: “Nosotros somos simplemente unos actores que vamos en conjunto con el Estado provincial, con el municipio, pero fundamentalmente con toda la comunidad de Chubut y en particular con la comunidad de Puerto Madryn a tratar de lograr en el largo plazo ese éxito”. Y al explicar el horizonte, dejó otra definición textual: formar jóvenes que puedan desempeñarse como “emprendedores, los grandes desarrolladores del futuro”, en un proceso que no promete resultados inmediatos.
En lo administrativo, el diseño prevé que la escuela se done a la Municipalidad de Puerto Madryn, que asuma su administración, mientras el Ministerio de Educación aporte la totalidad de cargos docentes y no docentes. La Fundación, a su vez, se enfocaría en sumar apoyos de otras organizaciones para reforzar la propuesta educativa y social. La meta explicitada apunta a que el nivel inicial arranque en marzo de 2027, como primer paso de una institución que nace con expansión gradual y con una arquitectura de gestión que, por lo que cuenta Punta, ya se escribe antes de que termine la obra.
OTRAS NOTICIAS:
El gobernador Ignacio Torres también aportó su lectura sobre el acuerdo, con una frase que lo ubicó como un modelo de articulación: “Nos podemos poner de acuerdo para plantear una nueva forma de gestión”. En el mismo marco, afirmó: “Nunca se puso en duda más allá de las dificultades o de las incertidumbres que planteaba el contexto macroeconómico”, al referirse a la decisión de seguir adelante. Y cuando habló de educación, dejó un diagnóstico crudo de arranque de gestión: “Teníamos chicos en cuarto grado que no sabían leer y escribir”, antes de proyectar la apuesta: “Esta escuela, yo estoy convencido que va a ser un modelo no solamente a nivel provincial, sino a nivel nacional”.
La empresa, por su parte, puso el proyecto en continuidad con antecedentes y programas propios en la ciudad, y recordó que el Grupo Aluar construyó en 2002 el Colegio Madre Teresa en San Fernando, luego reconocido por T4 Education entre los diez mejores del mundo en “Superando la adversidad”. En Puerto Madryn, además, se mencionaron iniciativas como “Juntos por Buenas Causas” y el acompañamiento al Plan Provincial de Educación Técnico Profesional, como parte del tejido previo que ahora escala en otro formato y otra dimensión.
OTRAS NOTICIAS:
El cierre del anuncio de Madanes Quintanilla también quedó con agradecimientos puntuales, que enmarcaron a la obra como parte de un acuerdo político y comunitario más amplio. “Estoy muy agradecido a nuestro gobernador, Ignacio Torres, a Gustavo Sastre, a Ricardo Sastre, a todas las familias de la comunidad chubutense que nos están acompañando, a la gente de San Miguel que ha sido tremendamente generosa y ha compartido este esfuerzo”, expresó. Y sostuvo, sin eufemismos sobre el tiempo, que los resultados se verán más adelante, con la idea de que el primer paso ya quedó marcado con la firma y el inicio de un proceso que combina obra, reglas internas y construcción institucional desde el barrio.

















