La IA no reemplaza ideas: un experimento con 800 personas mostró lo contrario

Enfoques23/02/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

Un estudio interactivo reveló que quienes trabajaron con sugerencias de inteligencia artificial mejoraron hasta un 200% sus resultados y mantuvieron más tiempo la concentración

Trabajar con IA puede hacernos más creativos
Trabajar con IA puede hacernos más creativos

Durante años, el debate giró en torno a si la inteligencia artificial terminaría desplazando la creatividad humana. Sin embargo, una investigación reciente con más de 800 participantes aporta datos que apuntan en otra dirección. Lejos de reemplazar ideas, la IA puede ampliar la capacidad de pensar, explorar alternativas y sostener la atención durante más tiempo.

El trabajo estuvo a cargo de un equipo de la Universidad de Swansea, que diseñó una experiencia interactiva para observar cómo las personas toman decisiones creativas cuando cuentan con asistencia algorítmica. No recurrieron a encuestas tradicionales ni a experimentos cerrados de laboratorio. Optaron por una dinámica práctica en la que cada participante debía diseñar un vehículo virtual capaz de superar distintos recorridos.

La herramienta, llamada The Genetic Car Designer, permitía explorar galerías de propuestas generadas por IA. Algunas resultaban eficientes, otras extrañas y otras directamente fallidas. Esa combinación no fue casual, sino parte del diseño experimental.


OTRAS NOTICIAS:

Aluar contrstuirá una escuela imagen ilustrativa generada por LA17Inicio de clases: Madryn contará en 2027 con el nuevo complejo educativo aportado por Aluar


Según explicaron los autores, el sistema “organiza el espacio de diseño en una cuadrícula de diseños diversos y de alto rendimiento, permitiendo a los usuarios superar la fijación en una sola dirección y explorar más ampliamente”. La intención consistía en evitar que los participantes se quedaran con la primera solución viable. El algoritmo proponía variedad, no una única respuesta óptima.

Uno de los hallazgos más relevantes apareció cuando analizaron el nivel de interacción. Las personas que seleccionaron, editaron o incorporaron sugerencias de la IA lograron resultados notablemente superiores. De acuerdo con el estudio, “las sesiones en las que los participantes seleccionaron diseños desde las galerías para ser incluidos en el algoritmo mostraron la mayor mejora en la calidad del diseño”.

El dato cuantitativo también sorprendió. Quienes exploraron al menos una galería pasaron más del doble de tiempo en la tarea en comparación con quienes no lo hicieron. Ese tiempo adicional no se tradujo en dispersión, sino en mejoras concretas: la media de rendimiento superó el 200 %, con picos que alcanzaron el 13.000 %.


OTRAS NOTICIAS:

Ignacio Torres inauguró el inicio del ciclo lectivo en CamaronesTorres inauguró el ciclo lectivo en Camarones e instó a “garantizar que los chicos estén en las aulas”


El algoritmo utilizado, conocido como MAP-Elites, no buscaba entregar la solución más eficiente desde el inicio. Generaba ejemplos variados, incluso defectuosos, para estimular el pensamiento divergente. Lejos de frustrar, esa diversidad funcionó como disparador creativo.

En el artículo se destaca que “los participantes respondieron más positivamente a las galerías que incluían una amplia variedad de ideas, incluso las malas”. Ese resultado sugiere que el contacto con alternativas imperfectas ayuda a romper esquemas mentales rígidos. La IA, en este contexto, actúa como estímulo más que como sustituto.

El equipo también cuestionó la forma en que se evalúa la creatividad asistida. Las métricas habituales suelen medir cuántas veces se copia o edita una sugerencia, pero eso no refleja el impacto real en el proceso mental. Tal como señalan los investigadores, “los métodos actuales de evaluación, centrados en el número de veces que los usuarios seleccionan o editan sugerencias, solo miden la implicación conductual. Pero simplemente visualizar sugerencias ya tiene un impacto positivo en el proceso de diseño”.

Las conclusiones van más allá de un coche virtual. Arquitectura, educación, videojuegos o arte digital podrían beneficiarse de este enfoque colaborativo. El estudio plantea un cambio de perspectiva: la IA no necesariamente acorta el proceso creativo, pero puede enriquecerlo.

En ese sentido, los autores sostienen que “los entornos colaborativos humano-IA no deben verse como herramientas para ahorrar tiempo, sino como herramientas que conducen a mejores resultados al potenciar la creatividad humana”. La discusión ya no pasa por reemplazo o dependencia, sino por cómo diseñar interacciones que amplíen nuestras posibilidades de pensar y crear.

Te puede interesar
Suscribite al newsletter de #LA17