
PRO, UCR y el equipo del Concejo trabajan con Hernán Pereira para aggiornar reglas de votación, financiamiento y conteo. Buscan transparencia y un sistema más ágil.

En Puerto Madryn, un grupo de dirigentes y colaboradoras de distintos espacios políticos se metió en una tarea poco visible pero decisiva: redactar un Código Electoral propio para la ciudad, con reglas claras para votar, presentar listas, financiar campañas y contar votos. La escena, contada en el móvil de #LA17, mostró una mesa de trabajo con nombres y pertenencias cruzadas: Lorena Moreno dijo que aporta junto a Silvana Castelnuovo (UCR) y Andrea Garachico, “colaborándo al concejal Hernán Pereira, que está en la comisión y de redacción del Código Electoral”. El objetivo, explicó, apunta a que el texto final “nos identifique y lo asentamos como propio” de la ciudad.
El impulso, según describieron, no responde a una moda legislativa sino a una necesidad operativa: hacer más transparente y más simple un proceso que, cuando se complica, termina alejando a la ciudadanía. Garachico lo planteó sin vueltas: “Significa en cierto modo acelerar y transparentar procesos”, y agregó que el equipo ya trabaja sobre puntos sensibles como el dinero en campaña. “Se está trabajando justamente también sobre el artículo de financiamiento”, señaló, al explicar que buscan un esquema “ágil, moderno y efectivo” para ordenar todo el ciclo electoral, desde el inicio hasta el cierre del escrutinio.


OTRAS NOTICIAS:
Castelnuovo amplió la idea y dejó en claro que el foco no queda solo en la rapidez del recuento, sino en construir un sistema que soporte cambios futuros sin quedar viejo a los pocos años. “Estamos tratando de hacer un código electoral que realmente sea moderno, más que nada, que pueda también tener la flexibilidad de ser modificado”, explicó. En ese concepto aparece una preocupación política y técnica: que el código no nazca rígido, sino adaptable a nuevas prácticas, tecnologías y formas de participación que ya empiezan a presionar a los municipios.
En la comparación con otros marcos normativos, el grupo tomó como referencia dos planos: el de Chubut y el de una jurisdicción que consideran más actualizada. Castelnuovo contó que revisan “los elementos que se están incluyendo en los códigos tanto el nivel provincial que fue sancionado el año pasado como el Código de la Sociedad Autónoma de Buenos Aires”. Incluso subrayó un detalle que, para quienes redactan, marca un salto institucional: “es el más moderno que tiene hasta instituto de gestión electoral”. La idea de tomar “lo mejor” no aparece como calco, sino como aprendizaje para ajustar a la realidad madrynense.
OTRAS NOTICIAS:
El argumento central que sostienen es que la modernización no se agota en una planilla o un software, sino en reglas que despierten ganas de participar. Castelnuovo lo dijo desde un enfoque ciudadano: “estamos tratando de pensar que tenemos que aprender, seguir aprendiendo a votar y cómo incorporar lo nuevo, entusiasmar a los ciudadanos”. Y explicó por qué lo ven urgente: si el proceso es lento, confuso o engorroso, la participación se enfría y la elección se vuelve un trámite que pocos entienden o quieren seguir de cerca.
En esa mirada aparecen problemas concretos del pasado que buscan evitar: el desborde de listas, el voto difícil de contar y el recuento que se vuelve una noche interminable. “Eso se hace con cuestiones de transparencia, con eficiencia en la presentación de las listas”, sostuvo, y puso un ejemplo gráfico del caos que no quieren repetir: “que no nos suceda como en algunas épocas 180 listas, votos difíciles de contar y demás”. La frase funciona como diagnóstico: no alcanza con buenas intenciones si el diseño del sistema habilita la confusión.
OTRAS NOTICIAS:
El equipo asume que el calendario también apura, aunque todavía no haya una elección municipal “independiente” confirmada. Castelnuovo marcó el horizonte temporal con precisión política: “vamos a usar nada más ni nada menos que 1 año y medio”. Por eso remarcó que el texto debe estar disponible y conocido por la comunidad: “lo tenemos que tener a la mano para los ciudadanos y ciudadanas que tengan ganas de participar”. Para esa lógica, el código no es un documento interno: es una guía pública de garantías.
En cuanto a los antecedentes locales, la conversación ubicó el punto de partida en la Carta Orgánica y en actualizaciones previas que quedaron desactualizadas frente a los cambios del sistema electoral provincial y los debates recientes. “En el 94 se dieron las primeras líneas y en el 2010 se actualizaron algunas cuestiones”, explicó Castelnuovo. También recordó que el esquema aplicado en la elección del año pasado marcó un hito para la ciudad: “es el primero de la provincia, ya que no teníamos nosotros un sistema electoral, nos adheríamos al nacional”, dijo, al señalar que ese cuerpo normativo será la base sobre la que ahora quieren construir un código netamente madrynense.
OTRAS NOTICIAS:
El recorrido que describieron no termina con la comisión redactora. Castelnuovo anticipó la hoja de ruta: “después vendrán los debates, las reuniones con las asociaciones, vecinos”. Y agregó que el proceso legislativo ya entró en tramo definitorio: “no estamos muy lejos de que esto ya se ponga a votación”. La idea, insistió, no es cerrar una redacción entre pocos, sino “sumar, aportar al debate” con instancias de consulta.
En el cierre del móvil, apareció una advertencia que también define el desafío comunicacional: lograr que un tema técnico se vuelva comprensible y valorado. “Yo sé que muchos vecinos esto no les puede llegar a interesar o no lo ven como relevante”, reconoció Castelnuovo, pero justificó por qué lo consideran central. “Es fundamental para que todo el sistema electoral tengamos estas garantías”, sostuvo, y llevó el punto a lo más concreto: elegir autoridades vecinales, concejales o intendente con reglas claras y previsibles.
OTRAS NOTICIAS:
La idea según el equipo de trabajo es: “sentirnos seguros a la hora de todo el proceso desde el inicio hasta el recuento de los votos”. El Código Electoral que buscan para Puerto Madryn apunta exactamente a eso: que el acto de votar no dependa de la paciencia, sino de un sistema claro.






Cinco funcionarios de Milei eligieron un régimen que reduce controles en Ganancias


Un hallazgo que abre preguntas: la versión de Adorni sobre una herencia bajo la lupa











