
Mirtha celebró sus 99 con 70 invitados, lluvia y un discurso que emocionó a todos
Otros Temas24/02/2026
REDACCIÓNLa diva festejó en la casa de Marcela Tinayre con ambientación en rosa y dorado, show en vivo y un mensaje final que arrancó aplausos.

La noche empezó con una frase que quedó flotando en el jardín iluminado: “Porque yo ya soy una leyenda”. Con esa sentencia proyectada sobre una pared cubierta de enredaderas, Mirtha Legrand celebró sus 99 años en una reunión íntima y cuidada al detalle, rodeada de familia y amigos históricos.
El festejo se realizó en la casona de Marcela Tinayre en Barrio Parque y reunió a 70 invitados. La ambientación, a cargo de Ramiro Arzuaga, apostó a una paleta clásica en rosa, blanco y dorado. Abanicos con el rostro de la conductora y la fecha “23/02/26” funcionaron como souvenirs, mientras que macetas con rosas y veladores pequeños completaron la escena.


La mesa principal se distinguió por lámparas a rayas celeste y blanco, y centros florales en tonos suaves. En las mesas redondas, los veladores rosados con forma de hongo marcaron el estilo elegido. La producción buscó elegancia sin estridencias, en línea con la estética que caracteriza a la diva.
OTRAS NOTICIAS:
Mirtha ingresó del brazo de su hija y saludó uno por uno a los presentes. Entre los invitados estuvieron Juana Viale, Nacho Viale, Teté Coustarot, Amalia Amoedo, Carlos Rottemberg, Juan José Campanella, Patricia Bullrich, Marcelo Polino, Iliana Calabró, Jairo y Roberto Moldavsky, entre otros. El clima combinó homenaje y distensión.
La música también tuvo su momento. Jairo interpretó en vivo “Los enamorados” y Moldavsky aportó humor con un show que despertó carcajadas. La celebración avanzó entre fotos, brindis y charlas, mientras una lluvia copiosa sorprendía en el exterior.

El menú mantuvo la línea sobria. De entrada, burrata con tomates cherry; como plato principal, opción entre ñoquis de sémola o salmón con salsa teriyaki; y de postre, macedonia de frutas asadas con helado de crema americana. Dos tortas de dos pisos, decoradas con flores rosas y blancas y elaboradas por Martín Córdoba, coronaron la mesa central.
El momento más esperado llegó con el soplido de las velitas. De pie, acompañada por Juana y Marcela, Mirtha tomó la palabra. “Qué maravilla, nunca imaginé una fiesta así, 99 años, no lo puedo creer que haya llegado a esta edad, no me doy cuenta. Pero bueno, si soy centenaria nos reunimos, ¿no?”, dijo entre risas.
Luego recordó su infancia y a sus padres, y compartió una anécdota personal: “Yo no soy melliza ¡soy gemela! Recién le contaba a Patricia que cuando mi madre daba a luz la partera le dijo: ‘Doña Rosa, otro esfuercito que viene otro’, y la otra era yo que pesaba 1 kilo 200, miren. De ahí me dicen Chiquita, por lo minúscula. No había ecografías en esa época...”.
OTRAS NOTICIAS:
También agradeció la presencia de sus afectos y su médico. “Les agradezco a todos mis amigos que han venido, a mi doctor también, el doctor Guillermo Semeniuk, que siempre me dice: ‘Mirtha usted es una mujer sana’. Y bueno, y yo disfruto de la vida, no tengo necesidad de trabajar y sin embargo trabajo. Así estoy chicos, tengo 99, busquen a una de 99 como yo”, lanzó ante la ovación.
Hacia el cierre, dejó un mensaje sobre el país. “Gracias, que Dios los ayude a todos, que seamos muy felices porque la Argentina, señores, es un país ma-ra-vi-llo-so. Vale la pena vivir aquí, es uno de los países más ricos del mundo. Así que tenemos que vivir todos los argentinos en abundancia, que nadie pase hambre en este país, es una vergüenza”, expresó.
Los aplausos llenaron el jardín mientras la frase proyectada seguía encendida. Con lluvia, música y emoción, Mirtha celebró sus 99 años reafirmando su lugar en la escena pública y rodeada del círculo que la acompaña desde hace décadas.














