
En una charla con Nahuel Guzmán, el rosarino recordó errores que lamenta, contó cómo le pidió casamiento a Antonela y reveló qué sintió ante México en 2022.

Lejos del personaje hermético de otros años, Lionel Messi volvió a mostrarse distendido y reflexivo. En una conversación con Nahuel Guzmán, su ex compañero en la Selección, el capitán argentino repasó aspectos poco conocidos de su vida personal y momentos decisivos de su carrera.
Uno de los tramos más sinceros llegó cuando habló de sus arrepentimientos. “Me arrepiento de muchísimas cosas, se los digo a mis hijos. Tener educación, estar preparado, no haber aprendido inglés de chico. Tuve tiempo y no lo hice”, confesó. El rosarino reconoció que en distintos encuentros con figuras internacionales sintió que le faltaba preparación: “Estuve en situaciones con personalidades increíbles, espectaculares y te sentís un ignorante, decís ‘qué boludo, cómo perdí el tiempo’”.



La reflexión apareció al comparar su infancia con la realidad que viven hoy sus hijos. Messi explicó que el fútbol le enseñó valores y vínculos, pero insiste en que aprovechen las oportunidades que él no dimensionó cuando era chico. “Uno de chico no se da cuenta”, resumió.
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También hubo espacio para el costado más íntimo. Al recordar cómo le pidió casamiento a Antonela Roccuzzo, contó que fue en Barcelona, después de una cena y una noche de hotel. “Fue romántico, pero también ‘poné la fecha’ porque iba a darse”, dijo entre risas, al explicar que llevaban muchos años juntos y ya tenían a Thiago y Mateo.
El momento más fuerte de la charla llegó al hablar del Mundial de Qatar 2022. Messi no dudó en señalar cuál fue el partido que más lo marcó emocionalmente. “Sufrí mucho más que en 2006 porque la obligación era otra. Si no ganábamos, prácticamente estábamos eliminados. Fuimos a jugar con miedo ese partido”, recordó sobre el duelo ante México.
El capitán admitió que la derrota frente a Arabia Saudita había dejado una huella interna difícil de manejar. “Teníamos el miedo ese de perder y no pasar. Después de ese gol, nos soltamos, nos liberamos”, explicó en referencia al tanto que abrió el camino hacia la clasificación.
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La palabra “miedo” volvió a aparecer en su relato. “Lo aceptamos, lo decíamos. Era un partido donde nos jugábamos muchísimo”, sostuvo. Incluso evocó el tiro libre mexicano que terminó en las manos del Dibu Martínez: “En ese momento decís ‘si es gol, cagamos. ¿cómo te levantás?’”.
Messi también habló sobre la exposición pública y su propia evolución. “A veces me da miedo contar demasiado de mí. Después lo veo y digo ‘para qué mierda conté eso’”, reconoció. Sin embargo, explicó que hoy se siente más relajado y dispuesto a mostrarse tal cual es: “La gente se imagina cualquier cosa, pero yo soy de lo más normal y sencillo”.
El repaso incluyó su llegada a la Selección, el recuerdo de Rosario y su primer encuentro con Diego Maradona, a quien definió como alguien que “va más allá de cualquier cosa”. En cada anécdota, el tono fue el mismo: menos solemnidad y más naturalidad.
A los 38 años, campeón del mundo y referente indiscutido, Messi dejó en claro que todavía convive con dudas, temores y autocríticas. La diferencia es que ahora decide contarlas.















