
El síndrome de ovario poliquístico afecta a muchas jóvenes y recomiendan consultar
Enfoques16/03/2026
REDACCIÓNEn Espacio de Salud Preventiva en #LA17, la doctora Ana Muglia explicó cuáles son las señales de alerta del síndrome de ovario poliquístico y por qué es importante consultar ante alteraciones del ciclo menstrual.

El síndrome de ovario poliquístico es una de las alteraciones hormonales más frecuentes en mujeres jóvenes y muchas veces pasa desapercibido durante años. La doctora Ana Muglia explicó que uno de los principales motivos de consulta suele ser la irregularidad del ciclo menstrual, un síntoma que no debe ignorarse.
Durante una entrevista en Espacio de Salud Preventiva en #LA17, la especialista señaló que la alteración del ciclo suele ser la primera señal que alerta a las pacientes. “Especialmente para las mujeres en edad fértil cuando tienen alteración del ciclo menstrual, generalmente son ciclos claros que superan los 50 días”, indicó.


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Según detalló, ese signo muchas veces aparece acompañado por otras manifestaciones hormonales que permiten sospechar la presencia del síndrome incluso antes de realizar estudios complementarios. Entre ellas mencionó el exceso de vello en zonas típicamente masculinas o la presencia de acné severo.
La médica explicó que este cuadro se diagnostica siguiendo los llamados criterios de Rotterdam, utilizados internacionalmente para identificar el síndrome. “Para los criterios de Rotterdam la persona tiene que tener dos de tres características: alteración del ciclo menstrual, exceso de andrógenos o la presencia de quistes en los ovarios”, precisó.
Uno de los aspectos que genera más preocupación entre las pacientes es la variedad de síntomas que pueden aparecer. Muglia describió que cada caso puede manifestarse de manera diferente, lo que muchas veces retrasa la consulta médica.
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“Nosotros decimos que es como una bolsa de gatos, porque hay de todo. Hay chicas que tienen pocos síntomas y otras que presentan cuadros más claros”, explicó.
Entre los signos más frecuentes mencionó el acné persistente después de la adolescencia y la aparición de vello en zonas donde normalmente no se presenta en mujeres. “Podemos ver acné severo o fuera de edad y la presencia de vello en el mentón, la espalda o alrededor de las mamas”, detalló.
El síndrome también suele asociarse a problemas metabólicos, especialmente a la resistencia a la insulina, una condición vinculada al desarrollo de diabetes. Por esa razón, la especialista remarcó la importancia de prestar atención a ciertos cambios físicos.
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En algunos casos pueden observarse manchas oscuras en pliegues de la piel, verruguitas en cuello o axilas y una tendencia a la acumulación de grasa en la zona abdominal. Estos signos forman parte del conjunto de manifestaciones que ayudan a orientar el diagnóstico.
La doctora Muglia remarcó que el síntoma que más se repite en el consultorio es la falta o irregularidad del período menstrual. “Es muy común que las chicas de 20 o 25 años no estén en alerta cuando no les viene el ciclo”, explicó.
Ante esta situación, recomendó no naturalizar el problema y consultar con un profesional. “Cuando existe la alteración del ciclo menstrual, acné o exceso de vello, realmente es importante consultar”, afirmó.
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El diagnóstico temprano también permite descartar otras enfermedades que pueden presentar síntomas similares. Entre ellas mencionó trastornos hormonales como el hipertiroidismo, la hiperprolactinemia o el síndrome de Cushing.
En cuanto al tratamiento, la especialista explicó que el abordaje suele ser prolongado y combina distintas estrategias médicas y cambios en el estilo de vida. La actividad física y la alimentación saludable forman parte del pilar principal del tratamiento.
“El pilar siempre es actividad física y alimentación saludable”, subrayó la médica, al explicar que estos hábitos ayudan a controlar la resistencia a la insulina que suele acompañar al síndrome.
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En algunos casos también pueden utilizarse tratamientos hormonales para regular el ciclo menstrual o mejorar síntomas como el acné o el exceso de vello. Sin embargo, cada paciente requiere una evaluación médica individual.
La especialista insistió en que la consulta médica temprana resulta fundamental para prevenir complicaciones y mejorar la calidad de vida. “Lo que no es normal hay que consultarlo”, concluyó.

















