
El municipio busca definir por primera vez su propio sistema electoral y ya trabaja en un borrador que se discutirá con instituciones antes de su aprobación.

El proceso para dotar a Puerto Madryn de un Código Electoral propio entró en una etapa decisiva y abre una discusión de fondo sobre cómo se votará en el futuro dentro del municipio. La iniciativa, que avanza desde el Tribunal Electoral Municipal, apunta a establecer reglas claras y autónomas para los comicios locales, algo que hasta ahora no existía.
La vicepresidenta del organismo, Alejandra Concina, confirmó que el trabajo ya se encuentra en una fase avanzada de redacción y revisión. “Estamos ya con el borrador completo, ajustando artículo por artículo”, explicó en diálogo con #LA17, al describir el nivel de detalle que alcanzó la comisión encargada del proyecto.


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Uno de los aspectos que marcan la relevancia del proceso es que se trata de una herramienta inédita para la ciudad. Concina fue directa al explicar la situación histórica del municipio en materia electoral. “No tuvimos código nunca, es el primer código que vamos a tener”, afirmó, en una definición que expone la magnitud del cambio institucional.
El objetivo central no se limita a ordenar normas, sino también a hacerlas accesibles para la ciudadanía. En ese sentido, el equipo trabaja sobre el lenguaje del texto para evitar complejidades innecesarias. “Tratando de que sea lo más llano posible el lenguaje, que no sea tan técnico”, señaló la funcionaria, al remarcar que el código debe ser comprensible para cualquier vecino que quiera participar en elecciones.
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El cronograma de trabajo ya tiene fechas clave que anticipan un proceso participativo antes de la aprobación final. Desde el Tribunal Electoral confirmaron que el borrador estará listo hacia fines de abril y será enviado a distintas instituciones para su análisis. Esa instancia permitirá recibir observaciones y ajustar el contenido antes de avanzar.
Además, se prevé una convocatoria formal para el 8 de mayo, donde se realizará una nueva ronda de intercambio con actores sociales. Luego de esa etapa, el proyecto pasará por una audiencia pública abierta, donde cualquier ciudadano podrá acceder al texto y expresar su opinión sobre las reglas propuestas.
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El recorrido institucional continuará con el envío del documento al Concejo Deliberante, donde se definirá su aprobación. Allí se requerirá una mayoría especial, lo que obliga a construir consensos amplios entre los distintos espacios políticos. Esa exigencia busca garantizar estabilidad en una normativa que regirá procesos electorales futuros.
El nuevo código representa también un paso hacia la consolidación de la autonomía municipal en materia electoral. Concina explicó que permitirá que la ciudad establezca sus propias reglas en caso de convocar a elecciones locales sin depender de otros niveles del Estado. “Implica hacer uso de nuestra autonomía, de poder tener nuestras propias reglas para las elecciones”, sostuvo.
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De todos modos, el esquema no elimina la posibilidad de coordinar comicios con la provincia o la Nación. En esos casos, el municipio podría adherir a los sistemas vigentes en otros niveles, utilizando sus respectivos códigos. Esa flexibilidad permite adaptarse a distintos escenarios sin perder la herramienta propia.
En cuanto al sistema de votación, la intención es mantener continuidad con lo que ya conoce la ciudadanía. Desde el Tribunal Electoral buscan evitar cambios que generen confusión en el electorado. “Tenemos que hacerle fácil la vida al ciudadano”, afirmó Concina, al explicar que se sostendrá la boleta única en papel como instrumento central.
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El proyecto también incorpora aspectos específicos que no estaban contemplados en normativas anteriores, como la participación de extranjeros en elecciones locales y la regulación de instancias vinculadas a asociaciones vecinales. Estos puntos buscan reflejar particularidades del municipio y ampliar la base de participación.
Con el calendario electoral cada vez más cerca, el avance del código aparece como una pieza clave para ordenar el sistema político local. La discusión ya está en marcha y, aunque todavía restan instancias formales, el municipio se encamina a definir por primera vez cómo se votará bajo reglas propias.


















