
Renunció un jefe antiterrorista de EE.UU. y acusó a Israel de empujar la guerra con Irán
Actualidad18/03/2026
Sergio BustosUna renuncia en el corazón del sistema de seguridad de Estados Unidos desató un fuerte sacudón político y dejó al descubierto tensiones internas sobre la guerra con Irán. El ahora exdirector del Centro Nacional Antiterrorismo, Joseph Kent, abandonó su cargo con una carta que cuestiona de manera directa las razones del conflicto.

El planteo central apunta a una idea que contradice el discurso oficial. “Irán no representaba ninguna amenaza inminente para nuestra nación, y es evidente que iniciamos esta guerra debido a la presión de Israel y su poderoso lobby americano”, escribió, en una afirmación que impacta de lleno en la política exterior estadounidense.
La denuncia no se limita a una diferencia de criterio. Kent sostiene que el escenario que derivó en el conflicto fue construido a partir de una campaña de influencia destinada a moldear decisiones en Washington. Según su interpretación, tanto sectores políticos como mediáticos contribuyeron a instalar la idea de una amenaza urgente.


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“Esto fue una mentira y es la misma táctica que los israelíes usaron para arrastrarnos a la desastrosa guerra de Irak”, señaló en la carta, donde establece un paralelismo con uno de los episodios más cuestionados de la política exterior reciente de Estados Unidos.
El documento también incluye un mensaje directo al presidente Donald Trump, al que no critica abiertamente, sino que interpela desde su propia trayectoria política. Kent recordó decisiones anteriores del mandatario para sostener que el rumbo actual se aleja de esa línea.
“Hasta junio de 2025, usted entendía que las guerras en Oriente Medio eran una trampa que robaba a América las preciosas vidas de nuestros patriotas”, escribió, en un intento por marcar un cambio de enfoque dentro del propio gobierno.
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El tono de la carta se vuelve aún más personal cuando el exfuncionario incorpora su experiencia en combate. Con once despliegues en zonas de guerra, Kent habló desde una posición atravesada por pérdidas personales. Se definió como “Gold Star husband”, en referencia a la muerte de su esposa en un conflicto armado.
Ese componente refuerza su rechazo a una nueva escalada militar. Desde su perspectiva, el conflicto con Irán no solo carece de justificación estratégica, sino que también implica un costo humano que no responde a intereses nacionales.
La carta también plantea una advertencia sobre las consecuencias a largo plazo. Kent pidió revisar quiénes se benefician realmente del conflicto y cuestionó el impacto que puede tener en la estabilidad y el rumbo del país.
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En ese contexto, su salida del cargo no aparece como un gesto aislado, sino como una señal de fractura dentro de sectores clave del aparato de seguridad estadounidense. La exposición pública de estos argumentos agrega presión a un debate que ya estaba abierto.
El episodio deja planteado un escenario complejo, donde las decisiones de política exterior se cruzan con disputas internas y acusaciones de influencia externa. La renuncia no solo marca un quiebre personal, sino que amplifica un conflicto político que trasciende fronteras.















