“Speakers” reconstruye el origen de la locución en Argentina y pone en discusión el futuro del oficio frente al avance de las voces sintéticas.
Speakers de Martín Figueroa y Quique Figueroa
La radio argentina vuelve a mirarse a sí misma a través de un libro que recorre su historia desde los orígenes hasta los desafíos actuales. “Speakers, historias de la locución argentina”, de Martín Berrade y Quique Figueroa, propone un viaje que arranca con los primeros locutores y llega hasta el impacto de la inteligencia artificial en el oficio.
En una entrevista realizada en #LA17, Martín Berrade explicó que el trabajo surge de una investigación que busca entender qué es la voz en la radio y cómo fue cambiando su rol con el tiempo. El libro no solo reconstruye el pasado, sino que también plantea preguntas sobre el presente y el futuro de la profesión.
El punto de partida se ubica en los comienzos de la radiodifusión, cuando la figura del locutor todavía no existía como tal. Aquellos primeros protagonistas eran conocidos como “speakers” y cumplían múltiples funciones en una radio que todavía estaba en formación. No había manuales ni formación académica, pero sí intuición, oído y una fuerte conexión con el público.
Con el paso de los años, ese rol se fue profesionalizando y la locución adquirió características propias en Argentina. La voz dejó de ser solo un canal de transmisión para convertirse en una herramienta compleja que combina información, interpretación y vínculo emocional con la audiencia.
Uno de los ejes centrales del libro es el trabajo de reconstrucción histórica, en un campo donde escasean los registros sonoros. Berrade contó que gran parte de la investigación se apoyó en archivos escritos, documentos y material de hemeroteca. “Fueron varios días en la hemeroteca de la Biblioteca Nacional, de la Biblioteca del Congreso”, detalló sobre el proceso.
El recorrido también busca ampliar la mirada más allá de Buenos Aires, incorporando experiencias del interior del país. En ese sentido, el autor destacó la importancia de figuras y prácticas regionales que muchas veces quedan fuera de los relatos tradicionales sobre los medios de comunicación.
La diferencia entre la radio porteña y la del interior aparece como un rasgo distintivo. En muchas localidades, el locutor cumple un rol más cercano y comprometido con la comunidad, donde la voz no solo informa, sino que también articula demandas, acompaña y forma parte de la vida cotidiana.
En paralelo, el libro aborda uno de los temas más sensibles del presente: el avance de la inteligencia artificial sobre el trabajo con la voz. La aparición de voces sintéticas y sistemas de clonación plantea un escenario nuevo para la locución, especialmente en áreas como el doblaje.
Berrade fue claro al describir ese proceso: “Hoy lo está suplantando a pasos agigantados”, dijo en referencia al reemplazo de voces humanas por sistemas artificiales en ciertos trabajos. Esa transformación genera preocupación en el sector, pero también abre interrogantes sobre los límites de la tecnología.
A pesar de ese avance, el autor remarcó que la voz humana conserva elementos difíciles de replicar. La emoción, la imperfección y la identidad sonora siguen siendo rasgos distintivos que construyen un vínculo único con quien escucha. “Hay una frialdad y una lejanía enormes”, señaló al comparar con voces generadas por inteligencia artificial.
El debate también incluye una mirada hacia las nuevas generaciones, que consumen contenidos con voces artificiales de manera natural. Ese cambio cultural podría modificar la percepción sobre lo que se considera una voz “real”, e incluso influir en cómo se construye la locución en el futuro.
En ese contexto, “Speakers” no busca dar respuestas cerradas, sino abrir una discusión que atraviesa a todo el ecosistema de medios. La pregunta sobre el lugar de la voz humana sigue en pie, en un escenario donde la tecnología avanza rápido, pero donde la conexión emocional aún parece tener un valor difícil de reemplazar.