Desde el sector confirmaron que la actividad se triplica en estos días y que habrá hasta 16 puestos con productos frescos y elaborados para el público.
La Feria de Pescadores Artesanales vuelve a Madryn
El movimiento ya se siente en Puerto Madryn y no solo por la llegada de turistas, sino por el ritmo que toman los pescadores artesanales en la previa de Semana Santa. La actividad se intensifica en todos los niveles, desde la extracción hasta la preparación y venta de los productos. En pocos días, la ciudad concentrará uno de los eventos más esperados del calendario gastronómico local.
La tradicional carpa de pescadores vuelve a instalarse en la rambla y promete una oferta amplia de productos frescos y elaborados. La feria se consolida año a año como un punto de encuentro entre productores y consumidores, donde el contacto directo se vuelve un diferencial. Allí, el público puede conocer de primera mano cómo se trabaja en el sector.
En diálogo con #LA17, el referente del sector y presidente de la Asociación de Pescadores, Emanuel Delgado, explicó cómo se vive esta etapa previa. “Se triplica el trabajo en estas semanas”, aseguró, al describir el nivel de actividad que manejan por estos días. La preparación incluye logística, distribución y organización de los puestos.
El crecimiento no solo se mide en volumen de trabajo, sino también en participación. Delgado confirmó que se suman nuevas familias a la actividad, lo que amplía la oferta y diversifica los productos. Esa incorporación refleja un interés sostenido por el sector artesanal.
Entre las novedades, aparecen propuestas elaboradas que buscan captar nuevos consumidores. Empanados de langostino, milanesas de pescado y productos listos para cocinar forman parte de la oferta. La idea es facilitar el consumo y adaptarse a distintos hábitos alimenticios.
“Hay familias nuevas con otras propuestas, con empanados y demás cosas”, detalló el referente, quien remarcó que la variedad será uno de los puntos fuertes de la feria. La incorporación de productos elaborados responde a una demanda creciente del público.
La carpa contará con entre 14 y 16 puestos de pescadores, lo que garantiza una oferta amplia y competitiva. Habrá opciones de pescado fresco, congelado y preparado, con distintos precios y formatos. El objetivo es que cada visitante pueda elegir según su necesidad.
El precio también aparece como un factor clave en el contexto actual. A pesar de los aumentos en insumos y combustible, desde el sector buscan sostener valores accesibles. “Estamos tratando de manejar más o menos los mismos precios del año pasado”, explicó Delgado.
Esa decisión apunta a incentivar el consumo y acercar el producto a más familias. El pescador artesanal enfrenta costos crecientes, pero intenta equilibrar el precio final para no perder clientes. La estrategia también busca consolidar una clientela durante el resto del año.
El evento tiene además un impacto cultural, ya que promueve el consumo de productos del mar en una región donde no siempre forman parte de la dieta habitual. “El argentino no tiene cultura de marisco y de pescado”, señaló Delgado, al explicar uno de los desafíos del sector.
En ese sentido, la feria cumple un rol clave en la difusión y educación gastronómica. Los pescadores no solo venden, sino que también enseñan a cocinar y consumir los productos. Esa interacción genera un vínculo que se mantiene más allá de la temporada.
La carpa comenzará a armarse el martes y abrirá oficialmente el miércoles con una paella inaugural. Desde ese momento, funcionará durante varios días con una fuerte afluencia de público. La expectativa es alta tanto para los productores como para los visitantes.