
El PJ llega a Esquel con presión para borrar el distrito único, analizar la estrategia electoral y el recambio interno en Chubut
Política28/03/2026
REDACCIÓNEl congreso partidario de este sábado en Esquel asoma como una cita para la vida interna del peronismo chubutense. La discusión que aparece por delante mezcla reglas electorales, señales de recambio y un reclamo cada vez más directo para dejar de repetir fórmulas que no alcanzaron para volver al poder provincial. En ese clima, la previa ya expone una disputa más profunda que la agenda formal del encuentro.

Uno de los puntos que buscará meterse en el debate es la eliminación del Distrito Único, una posibilidad que Nicanor Arbeletche ubicó entre las propuestas que impulsan distintos sectores. En la entrevista emitida por #LA17, sostuvo que “sería muy conveniente eliminar el Distrito Único, pero no solo de la carta orgánica, sino también de los frentes electorales” que el Partido Justicialista pueda integrar en próximos turnos. La frase no quedó aislada, porque se inscribe en una discusión más amplia sobre cómo ordenar la competencia interna y cómo mejorar la oferta electoral hacia afuera.
El dirigente dejó en claro que el reglamento del congreso figura en la lista de temas, aunque lo ubicó en un segundo plano frente a una pregunta más grande. Lo que, según planteó, se viene debatiendo es qué perspectiva va a tomar el justicialismo para Puerto Madryn, Trelew, Rawson y el conjunto de Chubut, en un escenario en el que el peronismo quedó cerca en las últimas legislativas. Esa lectura se apoya, además, en otro dato político que circula dentro del espacio: en dos elecciones sucesivas la derrota quedó por debajo de los 5.000 votos.


OTRAS NOTICIAS:
A partir de ese diagnóstico, Arbeletche empujó la idea de una estrategia distinta, menos cerrada sobre la rosca interna y más conectada con la ciudadanía. En ese punto afirmó que “la estrategia electoral es una estrategia electoral ganadora que se acerque a la ciudadanía de una vez por todas”, y la vinculó con un horizonte de distribución del ingreso, mejora de servicios, producción y trabajo. El razonamiento no se limita a ganar una interna o acomodar liderazgos, sino a construir una propuesta que vuelva a presentarse como opción de gobierno en toda la provincia.
La conversación también abrió una discusión sobre los tiempos generacionales dentro del peronismo, un tema que suele aparecer cuando los resultados no acompañan. Arbeletche habló de dirigentes desgastados y dijo que “la generación nuestra, que es la mía, de los 45 a los 60, es una generación que tiene que estar vigente”. Al mismo tiempo, buscó bajar la idea de una ruptura abrupta y sostuvo que otros referentes pueden seguir aportando, pero dentro de una construcción más genuina y con otra centralidad.
OTRAS NOTICIAS:
Ese planteo se conecta con la aparición de compañeras y compañeros que quieren competir en distintas ciudades y tener un lugar en la vida interna del frente y del partido. La idea que dejó flotando es que, si cambian las decisiones, también pueden cambiar los resultados, sobre todo en distritos donde el justicialismo apunta a sostener Puerto Madryn y recuperar municipios como Trelew, Rawson y Esquel. Más que una discusión abstracta sobre reglamentos, lo que se juega es qué tipo de armado territorial llega a la próxima secuencia electoral.
Otra señal de la entrevista pasó por el rechazo a la carrera anticipada de nombres propios, aun cuando en el peronismo ya circulan apellidos para distintos cargos. Arbeletche remarcó que “la prioridad en el justicialismo siempre fue primero el proyecto y después los nombres”, una definición que apunta tanto a la ansiedad interna como a la instalación pública de candidaturas prematuras. Desde esa lógica, también advirtió que “es muy prematuro poner apellidos ahora cuando no hay un proyecto consolidado internamente”.
OTRAS NOTICIAS:
En ese tramo apareció otra crítica más filosa, ligada a la sospecha de que algunos sectores terminan cómodos en derrotas que les permiten conservar influencia acotada. Arbeletche aceptó que esa percepción existe y la contrapuso con la necesidad de un “proyecto político ganador” que incluya a la mayoría de los chubutenses. La definición corre el foco del equilibrio entre tribus partidarias y lo lleva hacia una exigencia concreta: construir volumen político real para disputar la provincia y no solo administrar espacios propios.
Por eso, el congreso de Esquel quedará atravesado por algo más sensible que una formalidad partidaria. Lo que se pondrá en juego este sábado es si el PJ logra ordenar una discusión sobre reglas, estrategia y representación antes de quedar atrapado otra vez en la pelea por los nombres. En esa diferencia se juega buena parte de la expectativa que el propio peronismo busca reactivar después de haber quedado tan cerca y, al mismo tiempo, tan lejos.







Ya son 374 las empresas que buscan entrar al negocio energético en Río Negro









