
Anita Martínez llega a Madryn con una obra que se mete en todo lo que viven las mujeres
Enfoques28/03/2026
REDACCIÓNLa actriz presentará “Mamushka” el domingo 5 de abril en el Auditorium con un unipersonal que mezcla humor, cuerpo, tribu, edad y deseo.

Anita Martínez ya tiene fecha para su desembarco en Puerto Madryn y lo hará con una propuesta que no se apoya solamente en el chiste rápido ni en la popularidad televisiva. El domingo 5 de abril a las 21 se presentará en el Cine Teatro Auditórium de la Sociedad Italiana con “Mamushka”, un unipersonal que, según ella misma anticipó en el aire de #LA17, pone en escena a todas esas mujeres que conviven dentro de una sola. La función forma parte de su paso por la Patagonia y las entradas se ofrecen a través de Ticket Madryn.
Más allá de la gira, lo que aparece detrás de la obra es una exigencia escénica que la actriz conoce bien y que no intenta romantizar. Durante la entrevista explicó que hacer un unipersonal le demanda una atención muy específica sobre lo que está pasando en el aquí y ahora, porque cuando esa conexión no aparece, el trabajo se vuelve mucho más arduo aunque el público no lo note. Por eso resumió esa condición con una frase muy clara: “tengo que tener mucha concentración en el momento presente”.


OTRAS NOTICIAS:
Esa concentración, de todos modos, no le alcanza si del otro lado no aparece una devolución viva. Martínez contó que depende mucho del público y que tiene con esa respuesta una relación casi física, como si el cuerpo terminara de acomodarse recién cuando llega la primera señal de que la sala entró con ella. Lo dijo sin vueltas al recordar que, incluso en trabajos recientes, hasta escuchar la primera risa sentía que todavía no terminaba de entrar, porque “la primera risa del público” la pone en sintonía.
En ese punto aparece el corazón de “Mamushka”, una obra que toma como disparador la cantidad de papeles que se les exigen a las mujeres a lo largo de la vida. Martínez explicó que el espectáculo “habla de todas las mujeres que hay en nosotras” y enlazó esa idea con una presión social que les pide ser madre, novia, compañera, guerrera, señora o figura deseable al mismo tiempo. El humor entra ahí no para suavizar el tema, sino para volverlo visible desde una experiencia cotidiana que reconoce como compartida.
La actriz también contó que el texto original pertenece a Claudia Morales, autora con la que ya venía trabajando desde hace años, pero que esta versión pasó por una relectura personal para acercarla más a su tono y a este tiempo. Según explicó, pidió permiso para “toquetear este texto para adaptarlo a la modernidad” y ahí incorporó reflexiones, escenas y matices propios, incluso alrededor de las amistades y de esas pequeñas mentiras que aparecen entre mujeres. Esa apropiación no borra la escritura original, pero sí le da a la obra una impronta más pegada a su voz y a su modo de mirar el escenario.
OTRAS NOTICIAS:
Ese cruce entre experiencia individual y lazo colectivo aparece una y otra vez cuando habla de la obra. En la entrevista se emocionó al explicar que ve en el teatro una especie de tribu que se arma en cualquier ciudad, una comunidad de mujeres que puede reconocerse aun cuando arrastre dolores, contradicciones o discusiones internas, y al mismo tiempo lamentó el odio que tantas veces circula entre mujeres en redes sociales. Ahí dejó una de las observaciones más fuertes de la charla, cuando dijo que le duele ver “mujeres que odian mujeres” y las atacan por el cuerpo, las arrugas o las decisiones de maternidad.
Lejos de quedarse en una consigna, Martínez llevó esa idea hacia una definición más amplia sobre el valor del teatro. Dijo que disfruta profundamente del viaje, del encuentro y de la posibilidad de conectar con gente que no conoce, y por eso sostuvo que “el teatro tiene un rol social” que para ella resulta central. Esa mirada ayuda a entender por qué, aun cuando habla de estrés, estrenos y cortisol, también describe el salir de gira como una felicidad concreta, casi como un cambio de estado.
Su propia historia artística también empuja en esa dirección, porque contó que siempre le gustó actuar pero que de chica soñaba con ser bailarina clásica. En el repaso de ese recorrido aparecen las imitaciones en la escuela, el deseo de pasar horas en la barra y luego la carrera actoral que se fue imponiendo por trabajo y por destino. Aun así, eligió definirse con una fórmula que condensa bastante bien su identidad escénica: “yo me defino hoy por hoy una bailarina que actúa”.
OTRAS NOTICIAS:
La llegada a la Patagonia, además, no aparece para ella como una escala menor ni de compromiso. Durante la charla remarcó que estas giras son costosas por los traslados, pero también las describió como una experiencia maravillosa, recordó recorridos anteriores por la región y llegó a decir que “tenemos una Patagonia que es la envidia del mundo”. En esa hoja de ruta, su paso por Puerto Madryn quedó fijado para el domingo 5 de abril, luego de funciones en Viedma y Las Grutas.
Lo que llegará al escenario del Auditórium no será, entonces, solamente una figura conocida de la televisión haciendo humor en clave de gira. La propuesta combina observación, cuerpo, experiencia, roce con el público y una lectura filosa sobre esas capas que se van acumulando sobre la vida de las mujeres con el paso del tiempo. Y aunque la propia Anita aclaró que la obra no es solo para mujeres, también dejó una sugerencia bastante concreta: con amigas, la experiencia promete ser todavía más divertida.















