La plata implicaría un crecimiento de entre 35% y 50% sobre el volumen exportador de Chubut

Actualidad03/04/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

La cotización internacional del metal se cuadruplicó en pocos años y reactivó en Chubut la discusión sobre el desarrollo de la meseta y el futuro del proyecto minero Navidad.

Oro y Plata
Oro y Plata

La meseta volvió a quedar en el centro de una discusión que en Chubut aparece, se enfría y regresa cada vez que el mercado internacional da una señal difícil de ignorar. Esta vez, el disparador fue el precio de la plata, que pasó de 22,8 dólares la onza en diciembre de 2021 a 94,6 dólares en marzo de 2026, un salto que reabrió el debate sobre el proyecto Navidad y sobre el costo que tiene para la provincia seguir dejando en pausa una reserva que, según planteó el licenciado Jorge Zavatti en diálogo con La Voz de la Meseta por #LA17, ya estaba factibilizada incluso con valores mucho más bajos.

La discusión no se instaló solo por la magnitud del precio, sino por el contraste con el momento político y económico que atraviesa la provincia. Mientras en la apertura de sesiones legislativas el Gobierno habló de sostener competitividad e inversiones en sectores estratégicos como hidrocarburos, aluminio y pesca, Zavatti marcó que, en simultáneo, el mercado internacional mostraba otra señal de peso: “la plata cotizaba cerca de 90 y 5 la onza”. Esa coincidencia, más que una anécdota, volvió a exponer una ausencia: la minería metalífera en la meseta sigue afuera de las prioridades públicas visibles aun cuando el contexto externo le da una centralidad nueva.


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Zavatti ligó esa omisión con una pregunta de fondo que, a su entender, ya no debería postergarse. “Chubut tiene una de las mayores reservas de plata del país”, recordó, antes de plantear el interrogante que atraviesa todo su razonamiento: “si vamos a seguir mirando esa señal que está dando ahora el mercado desde lejos o si en la provincia vamos a debatir seriamente cómo gestionar ese desarrollo”. No puso el eje en una defensa abstracta de la minería ni en una consigna simplificada, sino en la necesidad de discutir qué hacer con un recurso que sigue ahí, mientras cambia el valor de mercado y se agranda la brecha entre lo posible y lo efectivamente encarado.

El impacto económico potencial fue otro de los puntos que aparecieron con más fuerza en la entrevista. Zavatti recordó que Chubut exportó unos 4.000 millones de dólares el año pasado y sostuvo que un proyecto como Navidad podría sumar entre 1.600 y 1.900 millones de dólares, lo que implicaría un crecimiento de entre 35% y 50% sobre el volumen exportador actual de la provincia. En ese tramo dejó en claro que no se trata solamente de un número atractivo para una planilla, sino de una escala capaz de modificar la conversación sobre el futuro productivo de la meseta y del territorio chubutense en general.


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A la hora de explicar por qué ese paso no se da, Zavatti descartó un obstáculo vinculado a la existencia del recurso o a la rentabilidad del proyecto. “El freno obviamente no es geológico”, sostuvo, y enseguida agregó que las reservas están verificadas y que no tiene sentido volver a encerrarse en el viejo esquema de “minería sí o minería no”. Desde su mirada, el punto real pasa por otro lado: “el verdadero desafío es hoy por hoy es como diseñar políticas públicas capaces de gestionar los riesgos ambientales garantizar transparencia y al mismo tiempo generar desarrollo real para los territorios”.

En esa línea, ubicó el problema principal en el plano de la confianza pública y de la calidad del debate político. “El impedimento parece que fuera como una cuestión más de confianza”, dijo, al señalar la necesidad de “volver a debatir sinceramente con los habitantes” y con todos los sectores que forman parte de la provincia. La definición corre la discusión de la mera coyuntura del precio y la lleva a un terreno más complejo, donde la oportunidad económica sola no alcanza si no aparece acompañada por reglas claras, controles creíbles y una conversación menos cerrada entre dirigencia y territorio.

Para Zavatti, el atractivo de la plata no responde a una especulación pasajera ni a un sobresalto asociado exclusivamente al conflicto en Medio Oriente. Cuando el conductor le señaló que el valor actual del metal no se explicaba por esa guerra, el entrevistado coincidió y subrayó que existe una demanda tecnológica genuina detrás de la escalada. “Hay una demanda real tecnológica del metal”, afirmó, y vinculó esa presión con la transición energética, la electrónica y la fabricación de paneles solares, sectores que empujan una cotización que ningún gobierno provincial puede manejar, aunque sí interpretar políticamente.


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Desde ahí construyó una de las ideas más insistentes de toda la charla: la de una oportunidad que todavía no se cerró, pero que tampoco espera para siempre. “Todavía el tren está pasando”, repitió más de una vez, al explicar por qué eligió esa palabra para titular un escrito reciente sobre Navidad y la meseta. En esa formulación, el “todavía” no funciona como consuelo ni como consigna vacía, sino como una forma de decir que la ventana sigue abierta, aunque cada demora obliga a preguntarse cuánto tiempo más podrá sostenerse sin definiciones de fondo.

Esa misma lógica apareció condensada en una frase de su autoría que fue leída al aire y que terminó ordenando buena parte del planteo. “Lo que falta no es plata en el subsuelo ni contexto. Lo que se necesita es decisión política y políticas públicas claras en la superficie”, escribió Zavatti, antes de enlazar esa falta de decisión con la necesidad de pensar qué hará Chubut frente a recursos que siguen esperando convertirse en “desarrollo económico y social”. El nudo del planteo, entonces, no está bajo tierra, sino en la superficie institucional y política donde esa discusión sigue sin encontrar una traducción concreta.

Hacia el final, el entrevistado volvió a poner la mirada en los pobladores de la meseta y en la persistencia de comunidades que desde hace años sostienen el interior profundo sin respuestas estructurales. Allí dejó una frase que buscó salir de la lógica del diagnóstico frío y acercarse a una idea de perseverancia territorial: “en la meseta patagónica no siempre gana el más fuerte, a veces ganan los que insisten”. En ese cruce entre precios internacionales, reservas verificadas, confianza rota y demanda tecnológica global, la entrevista dejó una conclusión implícita pero nítida: la discusión sobre Navidad ya no vuelve solo por una consigna minera, sino porque el mercado empuja y la política chubutense sigue sin decidir qué hacer con una oportunidad que, por ahora, todavía sigue pasando.

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