
Agostina Páez repudió el video de su padre y el caso sumó otro episodio incómodo
Actualidad03/04/2026
REDACCIÓNLa abogada santiagueña se despegó del gesto que hizo Mariano Páez en un bar y dijo que lo ocurrido es “lamentable”, mientras sigue a la espera del fallo de la Justicia brasileña.

El regreso de Agostina Páez a la Argentina no alcanzó para bajar la temperatura pública de un caso que sigue acumulando escenas incómodas. A la causa que todavía enfrenta en Brasil por injuria racial ahora se le sumó un episodio familiar que volvió a poner el foco sobre su entorno más cercano. La difusión de un video de su padre en un bar de Santiago del Estero abrió una nueva polémica y la obligó a salir a hablar otra vez.
La grabación comenzó a circular pocas horas después de que la abogada lograra volver al país bajo fianza. En esas imágenes se ve a Mariano Páez imitando a un mono, el mismo gesto que terminó con su hija retenida durante más de dos meses en Río de Janeiro. El impacto del video fue inmediato porque reactivó, de manera brutal, el núcleo mismo de la causa que todavía sigue abierta en la Justicia brasileña.


Frente a esa difusión, Agostina Páez eligió publicar un descargo en redes sociales para tomar distancia del episodio. Su mensaje buscó dejar en claro que no participó de esa escena y que no estaba en ese lugar cuando ocurrieron los hechos. “Siento la necesidad de aclarar algunas cosas. No tengo absolutamente nada que ver con lo que está circulando. Yo estuve en mi casa, acompañada por amigos que estuvieron a mi lado durante todo este tiempo”, escribió.
En esa misma publicación también se refirió de manera directa al rol de su padre. Reconoció que Mariano Páez estuvo presente y la acompañó durante el momento más difícil que atravesó en Brasil, pero marcó un límite muy claro respecto de su responsabilidad. “Él estuvo presente y me acompañó en el momento difícil que pasé, pero no puedo ni me corresponde responsabilizarme por sus actos. Lo que se ve es lamentable y lo repudio completamente”, sostuvo.
El tono del descargo mostró que la abogada intentó separar su situación judicial del comportamiento de su familia. En ese punto, volvió a poner sobre la mesa el recorrido que hizo desde que se inició el expediente en Brasil. “Yo me hago cargo de lo mío: reconocí mis errores, pedí disculpas y afronté las consecuencias. Pero solo puedo responder por mis propias acciones”, afirmó.
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La frase más fuerte del mensaje apareció al final y condensó el cansancio con el que atraviesa esta etapa. “Hoy estoy enfocada en reconstruirme, después de los meses difíciles que me tocó atravesar. Hay situaciones que no tienen que ver conmigo, y es muy triste”, escribió primero. Después cerró con una reacción breve, pero contundente: “Gracias a quienes me acompañan y entienden. No se termina más esta pesadilla. Qué horror”.
La nueva controversia se superpone con un momento en el que Páez buscaba empezar a reordenar su situación pública y judicial. La abogada regresó al país el miércoles luego de que la Justicia brasileña le concediera un hábeas corpus, lo que le permitió salir de Brasil y aguardar el fallo final desde Santiago del Estero. Para concretar ese regreso, tuvo que pagar una fianza de 20.000 dólares, transferencia que se realizó después de que se aceptara el recurso presentado por su defensa.

El proceso penal en su contra comenzó a mediados de enero, cuando fue denunciada por injuria racial en Río de Janeiro. Esa figura contempla penas de dos a cinco años de prisión, aunque en la última audiencia el tribunal resolvió unificar los cargos y la acusación pidió una condena de dos años, la mínima prevista. La estrategia de la defensa fue que pudiera volver a la Argentina para continuar el proceso desde su provincia y eventualmente cumplir tareas comunitarias desde allí.
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Tanto la querella como la fiscalía avalaron ese pedido, y ahora la definición quedó en manos de la jueza de la causa. Si el acuerdo es homologado, el expediente podría cerrarse con una condena de dos años bajo medidas alternativas, como trabajos comunitarios, cursos obligatorios o el pago de una multa. Mientras tanto, Agostina Páez puede permanecer en la Argentina a la espera del veredicto, que podría conocerse dentro de 15 a 20 días.
La irrupción del video de su padre altera ese intento de cerrar una etapa y vuelve a empujar a la familia al centro de la escena. Aunque el episodio no modifica por sí mismo el trámite judicial en Brasil, sí complica el contexto en el que la abogada intenta reconstruir su imagen y bajar la exposición. En ese cruce entre causa penal, regreso al país y nuevas polémicas familiares, la sensación que dejó su descargo fue una sola: el caso todavía está lejos de apagarse.














