
Artemis II mostró la Tierra desde Orión y devolvió una imagen humana del viaje a la Luna
Actualidad03/04/2026
REDACCIÓNLa NASA difundió las primeras fotos tomadas por la tripulación de Artemis II, con vistas de la Tierra, auroras boreales y la luz zodiacal durante el trayecto hacia la Luna.

La misión Artemis II sumó una escena que va más allá de la ingeniería y los cronogramas: la Tierra vista desde la cápsula Orión como una media luna azul y marrón, atravesada por auroras y por la tenue luminosidad del polvo del sistema solar. Las primeras imágenes difundidas por la NASA devolvieron una postal que mezcla asombro científico y emoción humana en medio del regreso tripulado al entorno lunar.
Las fotos fueron tomadas durante los primeros días de vuelo, cuando la nave ya había dejado atrás la órbita terrestre y avanzaba en su trayecto hacia la Luna. En ellas se distinguen con claridad África y Europa, además de fenómenos como la aurora boreal y la luz zodiacal, un resplandor generado por partículas de polvo que reflejan la luz solar. La agencia acompañó una de esas publicaciones con un mensaje breve y cargado de efecto: “Hola, mundo”.


El valor de esas imágenes no pasa solo por su belleza. También muestran un momento exacto del viaje en el que la tripulación pudo detenerse a mirar y registrar lo que tenía delante. Según contó Jeremy Hansen al control de misión, los cuatro astronautas estaban “pegados a la ventana, tomando fotos” después de completar la maniobra de escape terrestre. La escena permite ver a la misión no solo como una prueba técnica, sino como una experiencia vivida desde adentro.
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El comandante Reid Wiseman fue uno de los que tomó fotografías con su dispositivo personal luego de la maniobra de inyección translunar. Más tarde describió el instante en que la nave fue reorientada al atardecer y ofreció una visión total del planeta. “Se podían ver África, Europa, y si uno miraba con mucha atención, se podían ver las auroras boreales; fue el momento más espectacular, y nos dejó a los cuatro paralizados”, relató.
La misión había partido el 1 de abril desde el Kennedy Space Center con una tripulación formada por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen. El plan contempla un recorrido de 1,1 millones de kilómetros en 10 días, con paso por la cara oculta de la Luna y regreso posterior a la Tierra. La travesía funciona como ensayo general para futuras operaciones de alunizaje y estadías más prolongadas sobre el satélite natural.

En una de las transmisiones más recientes, la Orión se encontraba a 123.919 kilómetros de la Tierra, una distancia que ya permitía mostrar el planeta parcialmente iluminado y parcialmente en penumbra. Otra de las fotos exhibe la transición entre el día y la noche sobre la superficie terrestre. Ese tipo de registros no solo acercan la misión al público, sino que ayudan a construir una narrativa visual de una travesía que la humanidad no realizaba con tripulación desde 1972.
Desde la NASA, la directora asociada interina Lori Glaze destacó que el “encendido crítico de inyección translunar se realizó de forma impecable”, una maniobra que dejó oficialmente a la nave fuera de la órbita terrestre y en camino a la Luna. A partir de ese punto, explicó, serán las leyes de la mecánica orbital las que lleven a la tripulación alrededor del satélite y de regreso a casa.
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La misión también fue presentada como una validación de los sistemas de la cápsula Orión y como una plataforma para probar procedimientos que serán esenciales en la próxima etapa del programa. En esa línea, el administrador Jared Isaacman definió el vuelo como “el acto inaugural de una serie de misiones que enviarán astronautas a la Luna y los traerán de regreso a medida que volvamos para quedarnos allí”. La ambición ya no es repetir la lógica de Apolo, sino proyectar una presencia sostenida.

Por eso, las fotos difundidas ahora tienen un peso mayor que el de una simple postal espacial. No solo muestran a la Tierra desde lejos, sino que vuelven visible el punto de vista humano de una misión pensada para abrir una nueva etapa de exploración. En esa combinación entre tecnología, distancia y mirada, Artemis II empieza a construir algo más profundo que un viaje: empieza a darle imágenes concretas al próximo capítulo lunar.














