“Si querés problemas, buscalos en PAMI, que ahí tenemos todos”, se dijo desde el Consejo Provincial de Personas Mayores

Chubut20/04/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

Cirugías frenadas, médicos de cabecera en conflicto, problemas con medicamentos y vacunas y un petitorio sin llegada nacional exponen un cuadro cada vez más duro.

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Las personas mayores de Chubut volvieron a quedar en el medio de un sistema que recorta prestaciones justo cuando más las necesitan. La escena ya no se limita a una queja por demoras o malestar administrativo: hay cirugías programadas suspendidas, conflictos con los médicos de cabecera, reclamos por la entrega de medicamentos y dificultades con las vacunas. Ese combo, según describió Oscar Furci, presidente del Consejo Provincial de Personas Mayores, empujó la atención de los jubilados a un punto crítico.

Furci fue directo cuando le puso palabras al momento actual: “Mirá, realmente mala, mala la situación”. En su explicación apuntó al esquema que aplicó PAMI sobre la atención primaria, porque señaló que se difundió como mejora un aumento de la cápita de 920 a 2100 pesos, pero al mismo tiempo se quitaron 10.000 pesos por consulta. Desde esa cuenta, sostuvo que el ingreso real del médico cayó de 10.900 a 2100 pesos, y resumió esa maniobra con otra frase fuerte: “una verdad media es una mentira”.


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Ese recorte tuvo consecuencias inmediatas sobre la atención cotidiana. Furci explicó que los médicos de cabecera interrumpieron el servicio y que, aunque esa medida de 72 horas luego se levantó, el problema sigue abierto porque responde a decisiones tomadas a nivel nacional. A eso se suma que las cirugías ya venían restringidas a casos de urgencia o emergencia, mientras las intervenciones programadas quedaron suspendidas y la negociación con los cirujanos continúa sin una salida clara.

La crisis tampoco quedó encerrada en consultorios y quirófanos. Furci remarcó que siguen los recortes en la entrega de medicamentos y que persisten las complicaciones con las vacunas, en un escenario donde distintos prestadores vienen reclamando una recomposición de aranceles. Su definición sobre el mapa actual del organismo fue tajante: “si querés problemas, buscalos en PAMI, que ahí tenemos todos”.


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En la entrevista también apareció una discusión más amplia sobre las cuentas del instituto y el sentido político del ajuste. Furci sostuvo que al asumir la nueva gestión había un superávit de 254 mil millones de pesos, un fondo de garantía prestacional de 217 mil millones y ninguna deuda con prestadores, mientras que hoy esa deuda rondaría casi 300 millones de dólares. Desde esa lectura, lanzó una acusación severa sobre el manejo de los recursos y afirmó que “alguien se fumó la plata evidentemente y no fuimos los jubilados”.

La impotencia local es otro de los núcleos del conflicto. Furci contó que este lunes habrá una entrega de un petitorio frente a las oficinas de PAMI, pero advirtió que esas gestiones suelen agotarse rápido porque las decisiones no se resuelven en la provincia. En su visión, la estructura vertical del organismo deja a los referentes locales como simples receptores de reclamos, sin capacidad real de modificar medidas que llegan desde Buenos Aires.


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En ese marco ubicó la expectativa sobre la intervención política. Furci relató que estuvo en Esquel con el gobernador y con la ministra de Familia, y que allí recibió el compromiso de gestionar un contacto en la administración central de PAMI para buscar alguna respuesta. Al mismo tiempo, reclamó que los legisladores nacionales de La Libertad Avanza, César Treffinger y Maira Frías, abran una puerta en Nación para que el reclamo no quede frenado en la escala regional.

El dirigente eligió además un tono abiertamente acusatorio para describir el criterio que, según entiende, domina las decisiones actuales. Dijo que “es absolutamente inhumano lo que están haciendo” y llegó a hablar de “gerontofobia” para caracterizar una política que, a su juicio, busca sostener el superávit fiscal a costa de recortar atención a los jubilados. En esa línea insistió en que la situación dejó de ser un problema administrativo y pasó a convertirse en una agresión directa sobre un sector que ya cumplió su etapa laboral y debería estar transitando otra clase de vida.

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