
Los argentinos comen 10% menos de carne mientras el precio del asado sube casi 70%
Actualidad08/05/2026
REDACCIÓNEl informe de CICCRA revela un escenario crítico por el precio del animal en pie y la matanza de hembras. Los argentinos consumen apenas 47 kilos anuales por persona.

La mesa de los argentinos experimenta un cambio forzado por la falta de mercadería y el salto en los valores de los cortes más populares. El ritual del asado del domingo se convirtió en un desafío para el presupuesto familiar debido a las alzas interanuales de hasta 68,9% en el caso del asado. Esta presión en los mostradores explica por qué el producto perdió terreno frente a otras opciones proteicas más accesibles durante el último semestre.
El consumo aparente de carne vacuna sufrió una contracción del 10% frente al mismo período del año anterior durante el primer trimestre del año. Según los datos procesados por la industria, el promedio móvil por habitante quedó estancado en apenas 47,3 kilos anuales en marzo. Esta cifra representa uno de los niveles más bajos de la historia para un país que mantiene un fuerte arraigo cultural y alimentario en la ganadería.
OTRAS NOTICIAS:
Los frigoríficos operaron con un volumen de actividad inusualmente bajo durante el mes de marzo, reflejando la menor disponibilidad de animales en los campos. Se faenaron apenas 1.029.000 cabezas, una marca que se posiciona entre los mínimos históricos de las últimas décadas para este período. La caída en la oferta presiona directamente sobre los precios mayoristas, que luego se trasladan de forma inevitable al consumidor final en la góndola.
La mayor señal de preocupación para la sustentabilidad del negocio ganadero aparece en la composición de los animales que llegan al gancho. La participación de las madres en la faena total escaló al 47,8% del total, superando los límites técnicos que permiten mantener el stock de animales. Para la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes (CICCRA), este es "un guarismo que se ubicó muy por encima del límite superior del intervalo que es consistente con el sostenimiento del rodeo vacuno".
OTRAS NOTICIAS:
La matanza de hembras creció un 12% anual en marzo, una tendencia que condiciona severamente la capacidad de las estancias para generar nuevos terneros. Mientras la faena de machos retrocedió casi diez puntos, los productores se vieron obligados a desprenderse de sus vientres para cubrir costos o por falta de pasturas. Si este proceso de liquidación no se detiene, la oferta de carne de los próximos dos años quedará comprometida por la falta de nacimientos.
La explicación técnica de esta crisis productiva se remonta a una secuencia de eventos climáticos extremos que golpearon a las principales zonas de cría. CICCRA atribuyó el escenario actual a la "combinación de factores que venimos analizando desde comienzos de 2025 (sequías 2022-2024 e inundaciones 2025)". Estos fenómenos climáticos forzaron la venta anticipada de la hacienda y afectaron de manera directa el índice de preñez de las vacas que quedaron en los campos.
OTRAS NOTICIAS:
La industria frigorífica, compuesta por 349 establecimientos, procesó menos de tres millones de vacunos en lo que va del año, marcando una caída interanual del 7,6%. Del volumen total, los establecimientos con habilitación de SENASA aportaron casi el 80% de la producción trimestral. El resto de la faena se repartió en plantas de menor escala que también sintieron el impacto de la menor llegada de camiones desde el interior del país.
El valor del animal vivo en los mercados concentradores alcanzó picos que no se registraban en los últimos quince años de actividad económica. El precio relativo del animal en pie alcanzó en el período diciembre 2025-marzo 2026 el nivel más elevado de la serie histórica reciente. Esta valorización del insumo básico de la cadena ganadera impide que los precios en las carnicerías encuentren un techo cercano en el corto plazo.
OTRAS NOTICIAS:
La producción total de carne en el trimestre apenas alcanzó las 700 mil toneladas, registrando una caída del 5,1% respecto al mismo período del ciclo anterior. Aunque los animales que llegan a faena tienen un mayor peso promedio, este incremento no logra compensar la drástica reducción en la cantidad de cabezas sacrificadas. El sector enfrenta ahora el desafío de sostener su estructura operativa con una demanda interna cada vez más frágil y condicionada por la capacidad de compra.
Fuente: NA.
















