
En el primer cuatrimestre salieron 1,15 millones de residentes menos que en 2025, mientras creció la llegada de visitantes extranjeros.

El turismo internacional mostró una mejora parcial para la Argentina durante el primer cuatrimestre de 2026. Entre enero y abril ingresaron al país 3,5 millones de visitantes no residentes, un crecimiento del 6,5% frente al mismo período del año anterior. Sin embargo, el balance general siguió siendo negativo porque la salida de argentinos al exterior todavía duplicó con amplitud el flujo de ingreso.
En esos cuatro meses, 7,2 millones de residentes viajaron fuera del país. La cifra representa una caída del 13,7%respecto de 2025, pero no alcanzó para equilibrar la cuenta turística. Según los datos del Indec, el período dejó un saldo negativo de 3,7 millones de visitantes, al contar tanto turistas como excursionistas.


El dato central marca un cambio de tendencia respecto del año pasado. Llegaron aproximadamente 215.000 extranjeros más que en el primer cuatrimestre de 2025, mientras que cerca de 1,15 millones de argentinos menoscruzaron alguna frontera internacional. La combinación muestra un menor turismo emisivo y una recuperación moderada del turismo receptivo.
La diferencia entre turistas y excursionistas permite leer mejor el fenómeno. Los turistas son quienes pasan al menos una noche en el destino y generan impacto en alojamiento, gastronomía y actividades. Los excursionistas, en cambio, cruzan la frontera y regresan el mismo día, con un efecto económico más acotado.
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Del total de visitantes extranjeros que llegaron al país entre enero y abril, 2,19 millones fueron turistas, un 6% más que en 2025. Otros 1,31 millones fueron excursionistas, con una suba del 7,5%. El crecimiento existió en ambas categorías, aunque no alcanzó para revertir el resultado general.
Del lado argentino, los 7,2 millones de visitantes que viajaron al exterior se dividieron en 5,22 millones de turistas y 2,03 millones de excursionistas. En ambos casos hubo baja interanual: los turistas residentes cayeron 12,4% y los excursionistas retrocedieron 17,1%. La mayor contracción se dio entre quienes realizaban salidas breves, sin pernocte.

Si se analiza solamente el movimiento de turistas, sin contar excursionistas, el resultado también fue negativo. El primer cuatrimestre cerró con un déficit de 3,03 millones de personas. De todos modos, ese número mejora frente al saldo de -3,89 millones registrado en el mismo período de 2025.
Abril confirmó esa dinámica. Durante ese mes ingresaron 755.000 visitantes no residentes, un 8% más que en abril del año anterior. De ese total, 463.100 fueron turistas y 292.000 excursionistas. En paralelo, salieron del país 1,2 millones de visitantes residentes, una baja del 15,7% interanual.
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El saldo de abril fue negativo en 447.200 visitantes. Entre los destinos y orígenes, Brasil tuvo un peso central en ambos sentidos. Fue el principal origen del turismo receptivo del mes, con 94.800 turistas, seguido por Uruguay, con 76.200, y Europa, con 70.900. También fue el principal destino de los argentinos, con 216.500 turistas, por encima de Chile y Paraguay.
El avión concentró poco más de la mitad del movimiento turístico. El 51,8% de los turistas extranjeros ingresó al país por vía aérea, mientras que el 51,6% de los turistas argentinos que viajaron al exterior también salió en avión. La vía terrestre ocupó el segundo lugar para los residentes, con el 40,7% del total.
La Encuesta de Turismo Internacional, relevada en Ezeiza y Aeroparque, mostró que el ocio sigue siendo el principal motor de los viajes. Entre los turistas extranjeros que ingresaron por esos aeropuertos en abril, el 50,5% declaró vacaciones u ocio como motivo principal. Las actividades gastronómicas fueron mencionadas por el 71,8%, mientras que el 56,7% asistió a espacios culturales.
Entre los argentinos que viajaron al exterior por esos aeropuertos, el 72,4% también indicó vacaciones u ocio como razón principal. El dato muestra que, pese a la caída del turismo emisivo, los viajes recreativos siguen dominando la agenda. La diferencia es que menos residentes pudieron o decidieron salir del país, mientras la llegada de extranjeros creció, aunque todavía sin compensar el rojo general.















