
Abrió una botella solo una hora después: así funciona el brazo robótico hecho a medida con IA
Otros Temas03/06/2026
REDACCIÓNUna tarea tan simple como destapar una bebida marcó una diferencia que Praveen Gowtham no había experimentado en más de cuatro décadas.

Apenas una hora después de colocarse un nuevo brazo robótico impreso en 3D, logró realizar acciones cotidianas que hasta entonces evitaba o resolvía con ayuda. La experiencia también incluyó algo menos práctico, aunque revelador: mover los dedos de la prótesis con suficiente precisión como para hacer gestos específicos.
El dispositivo que transformó esa rutina se llama Hero FLEX y representa una nueva generación de prótesis para personas con amputaciones por encima del codo. El modelo fue desarrollado por la empresa británica Open Bionics y combina impresión 3D, sensores musculares e inteligencia artificial para traducir movimientos del cuerpo en acciones mecánicas casi instantáneas.


La historia tiene una particularidad. Gowtham perdió parte de su brazo derecho cuando tenía apenas ocho días de vida debido a un defecto congénito y durante años mantuvo una relación distante con las prótesis disponibles. Las consideraba pesadas, incómodas y con limitaciones que muchas veces terminaban superando los beneficios que prometían.
Su experiencia profesional terminó convirtiéndose en una prueba exigente para cualquier tecnología de asistencia. Como físico experimental, trabaja con componentes extremadamente pequeños, circuitos delicados y equipos de laboratorio que requieren precisión manual. Esa combinación de fuerza y destreza lo obligó durante años a improvisar soluciones para tareas que otras personas realizan de manera habitual.
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La diferencia más visible del nuevo sistema aparece en la forma en que interpreta las señales del usuario. El brazo utiliza MyoPods, sensores inalámbricos que se colocan sobre las zonas donde la actividad muscular resulta más intensa. Estos dispositivos detectan presión, velocidad de flexión y tensión muscular, y envían la información mediante Bluetooth para activar los movimientos de los dedos.
La adaptación física también forma parte de la propuesta tecnológica. Cada encaje se diseña a partir de un escaneo individual y luego se imprime en 3D para ajustarse a la anatomía específica de quien lo utilizará. Ese proceso permitió reducir considerablemente el peso respecto de modelos anteriores y mejorar la ventilación durante el uso prolongado.
La reducción de peso resultó uno de los factores más valorados por el usuario. El Hero FLEX pesa alrededor de cuatro libras, menos de la mitad que el modelo previo de la compañía. Esa característica influyó directamente en el tiempo de utilización diaria, que pasó de apenas algunos minutos a prácticamente toda la jornada.
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El sistema incorpora además accesorios intercambiables para diferentes actividades. Herramientas de jardinería, implementos para jugar al billar y la mano biónica de uso cotidiano forman parte de las opciones que pueden colocarse y retirarse según la necesidad del momento. Esa versatilidad permitió ampliar las tareas que Gowtham puede realizar sin asistencia.
Los cambios alcanzaron situaciones muy distintas entre sí. El físico utiliza la prótesis para programar, levantar cajas, soldar componentes electrónicos y cortar alimentos en la cocina con mayor seguridad. La incorporación de movimientos más precisos también redujo algunas limitaciones que lo acompañaban desde la infancia, cuando necesitaba ayuda incluso para resolver cuestiones tan básicas como atarse los cordones durante un partido de básquet.
El avance tecnológico ocurre en paralelo con una expansión más amplia de la impresión 3D dentro de la medicina. Prótesis personalizadas, implantes fabricados a medida y desarrollos como el primer globo ocular impreso en 3D forman parte de una tendencia que busca adaptar los tratamientos a cada paciente. En ese escenario, experiencias como la de Gowtham muestran cómo una herramienta diseñada para responder a señales musculares puede modificar actividades concretas de la vida diaria mucho antes de que existan las mejoras futuristas que suelen imaginar las películas de ciencia ficción.














