
Caso Loan: acusan a Laudelina de plantar pistas para desviar la búsqueda
Policiales23/06/2026
REDACCIÓNLa fiscalía sostiene que la tía del niño intervino después de la desaparición con versiones contradictorias, un botín sospechoso y presión familiar.

Un botín embarrado, un niño que quería hablar con la Policía y una versión de atropellamiento que luego se desmoronó forman parte del núcleo de sospechas que rodea a Laudelina Peña en el juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña. La fiscalía federal la ubica como una de las acusadas centrales, no solo por lo ocurrido el 13 de junio de 2024, sino también por las acciones posteriores que habrían buscado alterar el rumbo de la investigación. La acusación apunta a una conducta sostenida para instalar pistas, controlar testimonios y mover la pesquisa lejos del lugar donde el niño fue visto por última vez.
El expediente no coloca a Laudelina únicamente en el tramo posterior de la causa. Según la imputación, la tía de Loan habría participado junto a su esposo Antonio Benítez y otros acusados en la maniobra que permitió apartar al niño de la custodia de su padre. Ese hecho se habría producido después del almuerzo familiar realizado en la casa de Catalina Peña, la abuela del menor, en el paraje El Algarrobal, antes de que comenzara una búsqueda que después se llenó de versiones cruzadas.


OTRAS NOTICIAS:
La hipótesis de los fiscales sostiene que las maniobras posteriores no fueron hechos aislados. El supuesto hallazgo del botín, la presión sobre el hijo menor de Laudelina y la teoría del accidente vial aparecen conectados por una misma sospecha: desviar la atención de los investigadores. En esa lectura, cada episodio habría servido para debilitar testimonios, orientar rastrillajes hacia otros sectores y sembrar una explicación alternativa sobre la desaparición.
El botín atribuido a Loan se convirtió en una pieza central porque apareció lejos del recorrido más lógico entre la casa de Catalina Peña y el naranjal. Entre esos dos puntos había unos 500 metros, pero el calzado fue encontrado a más de 1.500 metros en línea recta y a campo traviesa. Para la fiscalía, esa distancia no fue un dato menor, ya que reforzó la sospecha de que el objeto fue colocado en un predio vecino para abrir una pista artificial.
OTRAS NOTICIAS:
El modo en que apareció el calzado también quedó bajo análisis. Laudelina aseguró haberlo encontrado al día siguiente de la desaparición, mientras el entonces comisario Walter Maciel, luego imputado por entorpecimiento, también se adjudicó el hallazgo. Desde que el botín fue sacado del lodazal hasta que quedó preservado como prueba, pasó por distintas manos, fue manipulado, fotografiado y filmado, una secuencia que debilitó su valor probatorio.
La testigo Carlota Moreira aportó una descripción que los fiscales incorporaron para sostener la hipótesis de una pista plantada. La mujer contó que acompañó a Laudelina y a Macarena hasta el lugar donde apareció el calzado, luego de caminar aproximadamente una hora por el monte. Al describir el hallazgo, declaró: “Se notaba que estaba plantado porque estaba muy hundido”, una frase que quedó asociada al carácter sospechoso de la escena.
OTRAS NOTICIAS:
Moreira también señaló que el estado del botín dificultaba cualquier reconocimiento inmediato. Según su testimonio, “estaba todo embarrado. No se le distinguía el color. Sin embargo, Laudelina dijo: ‘Es el que le regalamos a Loan’. Eso también llamó mi atención porque no era posible distinguirlo tan fácil”. Esa observación vinculó el hallazgo con otra duda relevante: cómo pudo Laudelina identificar con rapidez un calzado cubierto de barro.
Los perros rastreadores reconocieron olor de Loan tanto en el botín como en huellas cercanas, pero no lograron determinar una dirección o trayectoria concreta. Ese dato dejó abierta una zona de incertidumbre sobre el movimiento real del niño y sobre el origen del objeto encontrado. Para los fiscales, la falta de una ruta clara no desactiva la sospecha, sino que refuerza la idea de una escena montada para dispersar la búsqueda.
OTRAS NOTICIAS:
Otra parte de la acusación se concentra en lo que ocurrió la noche de la desaparición con J.A.B., el hijo menor de Laudelina y primo de Loan. El niño había estado con el grupo que fue al naranjal y, según distintos testimonios, quería indicarles a los policías el lugar donde había visto por última vez a su primo. Sin embargo, sus padres habrían impedido que hablara libremente con los agentes durante las primeras horas del operativo.
El hermano de Loan, José Omar Peña, declaró que entre las 20 y las 21 de aquel 13 de junio vio una actitud concreta de Benítez y Laudelina frente al niño. Según su testimonio, “J.A.B. les decía a sus padres que quería ir con los policías y mostrarles dónde se había perdido Loan. Pero Benítez lo corrió y dijo que él iba a acompañarlo. J.A.B. se ofrecía a los policías para ir al naranjal y Benítez y Laudelina lo sacaron del brazo”. Para la fiscalía, esa escena mostró un interés directo por controlar qué podía contar el menor.
OTRAS NOTICIAS:
El cura Cristian González, presente esa noche en la zona, aportó otro testimonio en la misma línea. Relató que Laudelina llegó con sus hijos y una de sus hermanas, y que se produjo un intercambio porque no querían que el niño hablara. El sacerdote sostuvo: “Con ellos cruzó palabras porque no querían que el hijo de Laudelina hablara porque podía decir algo. A mí me llamó la atención y respondí de manera espontánea: déjenlo que hable”.
El requerimiento de elevación a juicio marcó ese episodio como un indicio relevante. La fiscalía consideró “llamativo el interés de Benítez y Laudelina Peña en controlar el discurso de su hijo, J.A.B., presente cuando desapareció su primo”. Esa valoración conecta el presunto silencio impuesto dentro de la familia con la aparición posterior de pistas que, según la acusación, alejaron la investigación del punto inicial.
OTRAS NOTICIAS:
La tercera maniobra atribuida a Laudelina fue la difusión de la hipótesis del accidente vial. El 29 de junio y el 5 de julio de 2024 declaró ante la Justicia provincial que Victoria Caillava y Carlos Pérez habían atropellado accidentalmente a Loan al retirarse del Algarrobal en una camioneta Ranger. Esa versión fue perdiendo fuerza y más tarde la propia Laudelina negó sus dichos en una ampliación de indagatoria.
La testigo Camila Núñez, que había estado en el almuerzo y caminó hacia el naranjal detrás de Laudelina y los chicos, fue una de las voces que rechazó esa explicación. Según el expediente, afirmó que lo planteado por la acusada era “imposible”. Para los fiscales, el giro posterior de Laudelina y sus explicaciones incompatibles sobre el botín dejaron expuesta una conducta orientada a modificar relatos según el avance de la causa.
Fuente: Infobae
















