El pueblo patagónico ideal para desconectarse

Turismo27/06/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

A 40 kilómetros de San Martín de los Andes, el pueblo conserva baja densidad, energía alternativa, deportes al aire libre, playas de piedra y vida tranquila.

Villa Lago Meliquina
Villa Lago Meliquina

Villa Lago Meliquina tiene apenas 219 habitantes y una forma de vida marcada por el lago, el bosque y la montaña. El poblado neuquino se ubica cerca de San Martín de los Andes, pero mantiene un ritmo distinto al de los grandes centros turísticos. Su atractivo principal no está en la masividad, sino en la calma de sus playas de piedra y en un paisaje que conserva baja intervención urbana.

El pueblo está a unos 40 kilómetros de San Martín de los Andes, en una zona donde el entorno natural define la experiencia de quienes llegan. El lago, los caminos de ripio y las montañas cercanas forman parte del recorrido habitual hacia la localidad. Esa combinación lo convirtió en un destino elegido por viajeros que buscan contacto con la naturaleza sin la intensidad de los circuitos más concurridos.


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La historia reciente del lugar empezó a tomar forma en 1977, cuando propietarios de una estancia subdividieron y vendieron tierras cercanas al lago. Durante años, el paraje funcionó como punto de paso entre Bariloche y San Martín de los Andes. Con el tiempo, esa condición cambió y el lugar empezó a recibir pobladores dispuestos a instalarse de manera permanente.

El crecimiento tomó más impulso con la pavimentación de la Ruta de los Siete Lagos, que aumentó el interés por esta zona de la Patagonia. A partir de ese cambio, llegaron personas desde Buenos Aires, Córdoba, Rosario y La Plata, atraídas por una vida más tranquila. Muchos buscaron alejarse del ritmo urbano y acercarse a un entorno dominado por el silencio, el agua y los bosques.


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Uno de los rasgos más particulares de Villa Lago Meliquina es la ausencia de conexión a la red eléctrica tradicional. Sus habitantes adaptaron las viviendas con sistemas de energía solar y eólica, una condición que refuerza el perfil de vida austera y vinculada al ambiente. A la vez, el pueblo dispone de telefonía e internet inalámbrico, lo que permite sostener servicios básicos sin romper del todo con el aislamiento buscado.

El nombre Meliquina significa “cuatro rincones” y remite a la geografía del lugar. La denominación dialoga con una zona donde el lago, las montañas y los bosques ordenan la vida cotidiana. Para los visitantes, esa identidad territorial aparece en cada recorrido, desde las orillas de piedra hasta los puntos panorámicos.


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Las actividades al aire libre son parte central de la propuesta turística. En el lago se puede practicar pesca deportiva, kayak, windsurf y kitesurf, según las condiciones del día. También hay opciones de caminatas, ciclismo de montaña y recorridos hacia tres miradores con vistas amplias de la región.

La localidad cuenta además con una plaza con juegos infantiles y una oficina de informes turísticos. Ese espacio funciona desde 2020 sobre la Ruta Provincial 63, frente al cuartel de bomberos. Allí los visitantes pueden acceder a WiFi gratuito y consultar un mapa interactivo de servicios y alojamientos.


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El acceso más habitual es en automóvil desde San Martín de los Andes. El trayecto demanda cerca de una hora y comprende unos 41 kilómetros por camino de ripio. El viaje forma parte de la experiencia, porque atraviesa paisajes cordilleranos que anticipan el perfil natural del pueblo.

Villa Lago Meliquina se consolidó como una opción para quienes priorizan naturaleza, baja densidad poblacional y descanso. Sus playas, el silencio y la ausencia de grandes movimientos turísticos sostienen una imagen de refugio patagónico. El límite a cuidar será ese mismo equilibrio: recibir visitantes sin perder la calma que hizo conocido al pueblo.

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