
El metal precioso acumula una baja mensual del 12,4%. El mercado mira a la Reserva Federal y los datos de empleo de Estados Unidos.

El oro atraviesa una caída mensual de fuerte magnitud y vuelve a quedar bajo presión por el cambio de expectativas financieras globales. El metal precioso retrocede más de 1% este martes y acumula una baja del 12,4% en el mes. De confirmarse ese cierre, marcaría su mayor descenso mensual desde octubre de 2008.
El movimiento golpea a un activo que suele ganar atractivo en períodos de incertidumbre. Sin embargo, la expectativa de tasas más altas en Estados Unidos y el fortalecimiento del dólar reducen el interés de los inversores. Esa combinación desplaza al oro frente a instrumentos que sí ofrecen rendimiento financiero.


OTRAS NOTICIAS:
El oro al contado bajaba 1%, hasta ubicarse en u$s3.975,04 por onza. Los futuros del oro en Estados Unidos con entrega en agosto cedían 1,2%, hasta u$s3.988,60. La pérdida dejó al metal cerca de perforar una referencia sensible para el mercado, luego de meses de retroceso.
La caída mensual también podría convertirse en la cuarta baja consecutiva para el oro. El dato confirma un deterioro sostenido después de un período en el que el metal funcionó como refugio ante tensiones geopolíticas. Ahora, ese respaldo aparece debilitado por el peso de las tasas y por la fortaleza de la moneda estadounidense.
OTRAS NOTICIAS:
La guerra en Irán había impulsado los precios de la energía y elevó los temores inflacionarios. Ese cuadro, lejos de sostener al oro, reforzó las apuestas por nuevas subas de tasas en Estados Unidos. El mercado interpreta que la Reserva Federal podría endurecer su política para contener la inflación.
El analista Edward Meir, de Marex, resumió la presión que enfrenta el metal. “Tenemos una inflación elevada, expectativas de tasas de interés altas y un dólar fuerte, y eso está contrarrestando todos los demás factores alcistas que suelen asociarse a un repunte del oro”, señaló. La frase ubica el problema en una combinación de variables que actúan contra el atractivo tradicional del activo.
OTRAS NOTICIAS:
Aunque el oro se considera una cobertura frente a la inflación, pierde fuerza cuando las tasas se mantienen elevadas. La razón es directa: no paga intereses ni dividendos. En ese escenario, los inversores tienden a mirar alternativas con mayor rendimiento o menor costo de oportunidad.
Los operadores descuentan tres subas de tasas por parte de la Reserva Federal durante el año. Según la herramienta CME FedWatch, el mercado asigna una probabilidad cercana al 64% a una suba en septiembre. Esa expectativa condiciona la demanda de oro y sostiene la presión sobre sus precios.
OTRAS NOTICIAS:
La atención ahora se concentra en los datos laborales de Estados Unidos. Los inversores esperan el informe de empleo privado de ADP y el reporte de creación de empleo de junio. Ambos indicadores servirán para evaluar con mayor precisión el margen de acción de la Fed.
El dólar también juega un papel central en la caída. La moneda estadounidense se fortalecía y se encaminaba hacia su segunda suba mensual consecutiva. Esa apreciación encarece el oro cotizado en dólares para quienes operan con otras divisas, lo que reduce parte de la demanda internacional.
Fuente: Ámbito















