
Juegos de rol sin pantallas: la comunidad que suma cada vez más participantes en Puerto Madryn
Enfoques23/07/2026
REDACCIÓNLa Posada Rolera abrirá una nueva mesa durante la jornada del 25 de julio en la Universidad del Chubut. En diálogo con #LA17, sus integrantes explicaron cómo funciona una propuesta gratuita que combina imaginación, lectura, trabajo en equipo y encuentros presenciales.

Los juegos de rol dejaron de ser una actividad reservada para grupos reducidos y comenzaron a ganar espacio en Puerto Madryn. Desde marzo funciona La Posada Rolera, una comunidad que abre sus encuentros a cualquier persona interesada en conocer este hobby, sin necesidad de experiencia previa. La iniciativa volverá a presentarse este sábado 25 de julio, desde las 14, durante la jornada de actividades organizada en la Universidad del Chubut, donde el público podrá participar de partidas abiertas.
Durante una entrevista con #LA17, Pablo Toledo explicó que el crecimiento del grupo sorprendió incluso a quienes impulsaron el proyecto. "Muchísimas gracias por este comentario sobre el éxito que estamos teniendo", respondió al ser consultado por la convocatoria que despertó la propuesta entre vecinos de distintas edades.


La dinámica del juego se aleja de los formatos tradicionales. Cada participante interpreta un personaje dentro de una historia que se construye de manera colectiva, mientras una persona cumple el rol de director y presenta el escenario donde transcurre la aventura. "Es como una representación teatral, una historia creativa, una historia colaborativa que escribimos entre todos", describió Toledo al explicar el funcionamiento de las partidas.
Aunque para muchos el concepto resulta novedoso, la actividad tiene más de cinco décadas de historia. El entrevistado recordó que la serie Stranger Things acercó nuevamente este universo a miles de personas al mostrar partidas de Dungeons & Dragons, considerado el primer juego de rol moderno. "Es eso, es un juego de rol... hace más de 50 años que estamos dando vuelta con este hobby y la serie revitalizó este mundo que venía medio dormido", señaló.
La Posada Rolera comenzó sus actividades como espacio abierto en marzo de este año, aunque varios de sus integrantes ya compartían partidas desde mucho tiempo antes. Cada quince días se reúnen en un espacio cedido por la Fundación El Vuelo y reciben tanto a jugadores experimentados como a quienes participan por primera vez. "Abrimos las puertas a quien quiera venir a jugar, tenga experiencia o no tenga experiencia", afirmó Toledo.
La propuesta mantiene un único requisito vinculado con la edad. Los encuentros están destinados a personas desde los 14 años y la participación no tiene costo. "Es libre, gratuito y abierto e inclusivo a quien quiera venir a jugar", resumió el referente del grupo, que busca ampliar la comunidad sin establecer barreras de ingreso para los nuevos participantes.
Cada partida puede adquirir una dinámica diferente. Aunque lo habitual es reunir entre tres y cuatro jugadores junto a un director, la experiencia demuestra que el número puede variar ampliamente. Incluso, La Posada Rolera llegó a organizar mesas con once personas compartiendo la misma historia, siempre adaptando el desarrollo del juego al grupo presente.
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Los elementos tradicionales de este hobby también forman parte de cada encuentro. Dados de distintas caras, hojas de personaje y tableros acompañan las partidas, aunque el eje siempre permanece en las decisiones que toman quienes participan. "Como en la vida misma, a veces uno toma decisiones cuyo desenlace no es cierto. Esa incertidumbre nosotros la simulamos tirando dados", explicó Toledo.
Más allá del aspecto recreativo, el grupo considera que los juegos de rol también favorecen distintas habilidades personales. La comprensión lectora, la creatividad, la capacidad para resolver situaciones y la empatía aparecen de manera constante durante las partidas. "Uno al interpretar a un personaje tiene que hacerse esa pregunta: '¿qué haría este personaje ante esta situación?'. Eso es un ejercicio de empatía desde la primera hora", sostuvo.
Además de las jornadas de rol, la comunidad comenzó a incorporar juegos de mesa y de cartas para ampliar su propuesta y sumar nuevos participantes. Magic, Pokémon y Lorcana forman parte de las actividades que organizan junto con los encuentros tradicionales, aunque Toledo reconoce que el rol continúa ocupando un lugar especial. "Los juegos de rol son nuestro primer amor y nuestra pasión", expresó.
El grupo también proyecta ampliar su presencia en otros espacios comunitarios. Si bien por el momento no desarrolla actividades en escuelas u organizaciones juveniles, sus integrantes no descartan hacerlo cuando la comunidad termine de consolidarse. Mientras tanto, la convocatoria del sábado aparece como una nueva oportunidad para que más vecinos descubran una propuesta que busca recuperar el encuentro cara a cara, la imaginación compartida y el juego sin pantallas.













