
Analisis de la condena a Meta frente al pago de juicios por el componente adictivo de sus redes sociales
Enfoques15/08/2026
REDACCIÓNLa empresa de Mark Zuckerberg fue condenada a pagar esa suma y a limitar el tiempo de uso para menores, en una demanda iniciada por una treintena de estados de EE. UU.

La compañía Meta podría pagar una multa de 567 millones de dólares y a implementar límites en el tiempo de uso de sus plataformas para los menores de edad. Así lo anticipó el licenciado en comunicación Diego Núñez de la Rosa, en su columna semanal por #LA17, en el marco del inminente juicio que enfrenta la empresa por el carácter adictivo de sus redes sociales. La demanda fue impulsada por aproximadamente una treintena de estados de Estados Unidos.
El proceso judicial contra la empresa de Mark Zuckerberg se fundamenta, en parte, en el presunto incumplimiento de la ley COPPA (Children's Online Privacy Protection Act). Esta es una reforma federal estadounidense que data del año 1998 y que fue creada para proteger la privacidad en línea de los niños. La normativa establece, entre otros puntos, la obligación de publicar políticas de privacidad claras sobre los datos que se recogen de los menores y la necesidad de contar con permisos parentales.


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Según el especialista, esta legislación temprana en Estados Unidos contrasta con la situación en Argentina, donde el marco legal para la protección de infancias y adolescencias en el entorno digital es considerablemente más débil. Núñez de la Rosa destacó la importancia de este tipo de regulaciones para resguardar la seguridad y confidencialidad de la información de los usuarios más jóvenes. Sostuvo que los derechos de los menores están mucho más expuestos en el país.
La demanda no solo apunta a los algoritmos de las plataformas de Meta, como Facebook e Instagram, sino que también señala que los de YouTube, TikTok y Snapchat son adictivos. El argumento central es que estas herramientas no solo generan dependencia, sino que también promueven una construcción de la subjetividad basada en la búsqueda de una imagen de perfección inalcanzable. Este fenómeno afecta especialmente la salud mental de los usuarios.
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En una comparecencia anterior ante el Senado de Estados Unidos, el propio Mark Zuckerberg reconoció el componente adictivo de sus redes sociales. Durante esa sesión, el empresario se dirigió directamente a los padres y madres demandantes para pedirles perdón por los perjuicios ocasionados. Este gesto fue un antecedente clave en el proceso que está por comenzar.
Posteriormente, entre las acciones que se dieron a conocer, el creador de Facebook anunció que donará el 99% de sus acciones para impulsar la igualdad social. Núñez de la Rosa interpretó en #LA17, esta medida como un intento de subsanar los daños provocados por sus creaciones a través de actos de beneficencia. Es una práctica que, según el licenciado, suele ocurrir cuando grandes corporaciones son encontradas culpables de algún perjuicio a la sociedad.
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El especialista también reflexionó sobre la responsabilidad compartida entre las empresas, los estados por la falta de límites y los propios consumidores. Se planteó cómo se permitió que el entretenimiento se transformara en una adicción. La preocupación principal está puesta en el impacto cognitivo y emocional sobre adolescentes e infancias.
Núñez de la Rosa señaló que el uso de dispositivos móviles para mantener entretenidos a los niños en reuniones sociales es una señal de alerta. Considera que esta práctica es una forma de evitar el problema de fondo sobre cómo integrar a las infancias y adolescencias en la vida social. Es un tema que ya genera numerosas consultas a psicólogos y psiquiatras por parte de padres preocupados.
Finalmente, se mencionaron ejemplos de medidas que se están tomando en Europa para abordar esta problemática. Se destacó un caso en Austria, donde se realizó un trabajo en escuelas secundarias para que los propios alumnos hicieran un autodiagnóstico sobre cuán comprometidos estaban emocionalmente con las redes sociales. Estas iniciativas buscan alternativas que van más allá de la simple prohibición.















