
La cosecha de sal multiplicó su ritmo diario al mejorar las condiciones del terreno
Actualidad30/01/2026
REDACCIÓN
La salina Gestau logró elevar su capacidad de extracción hasta 1.000 metros diarios, tras cambios en el piso que redujeron encajadas y pausas operativas.


La actividad salinera en el oeste de La Pampa atraviesa un momento de fuerte transformación operativa en las Salinas Gestau, ubicadas a unos 50 kilómetros al sur de Puelches. Allí, la cosecha de sal alcanzó un ritmo diario que marca un quiebre respecto de campañas anteriores, con mejoras visibles en los tiempos y en la continuidad del trabajo.
Según precisaron desde Salinera Plaza, la firma concesionaria del yacimiento, el rendimiento diario pasó de 150 a 200 metros por jornada en las primeras extracciones a un promedio actual de 1.000 metros diarios. Ese salto no respondió a un cambio puntual, sino a un proceso acumulado de adaptación del terreno y de la metodología de trabajo.
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Uno de los factores determinantes fue el comportamiento del piso de la salina, históricamente frágil y problemático para la circulación de maquinaria. El exintendente de Puelches, Enrique “Quique” Tomas, describió en redes sociales las dificultades iniciales del lugar y señaló que “esta salina es nueva, no se puede explotar convenientemente debido a que no tiene piso”, una limitación que obligó a frenar tareas tras lluvias recientes.
Desde la empresa reconocieron ese escenario inicial, pero remarcaron el cambio progresivo. “Cada una fue mejor, hemos ido superando situaciones hasta llegar a esta última extracción que ha sido maravillosa”, explicó Damián Zárate, uno de los responsables de la firma, al detallar la evolución del rendimiento diario.
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La mejora del suelo se reflejó también en la reducción de incidentes operativos. “Tuvimos solamente seis encajadas de tractores, notando que el comportamiento del piso cambió sobremanera”, indicó Zárate, al subrayar que disminuyeron las roturas y las interrupciones que antes condicionaban la cosecha.
Ese cambio permitió incluso un hecho poco habitual para el yacimiento. “En una parcela de la misma, hemos podido meter camiones”, agregó el referente de la empresa, un dato que da cuenta del grado de consolidación alcanzado en sectores puntuales de la salina.
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La salina Gestau comenzó a explotarse en 2016, luego de que Salinera Plaza obtuviera la concesión tras años sin actividad en la zona. Antes de la llegada de la firma, ni Gestau ni la cercana salina San Máximo formaban parte del circuito productivo pampeano.
En términos de volumen, la primera extracción relevante en Gestau se concretó en la campaña 2019/2020, cuando se obtuvieron 6.000 toneladas de sal de alta pureza. Si bien ese número resultó significativo, quedó lejos de la capacidad potencial del yacimiento, que se extiende sobre unas 2.600 hectáreas en una de las regiones más áridas de la provincia.
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Las capas de mayor espesor se concentran en el centro del cuenco, donde el proceso natural de decantación se repitió durante miles de años. Esa acumulación explica tanto la cantidad como la calidad del producto, un aspecto que Zárate ya había destacado al señalar que “la calidad de la sal es muy buena, superior a la de San Máximo”.
Para alcanzar los niveles actuales de extracción, la empresa debió ensayar distintos esquemas de trabajo. “Probamos con camiones y no pudimos, con cosechadoras autopropulsadas y no pudimos, con tractores tampoco”, repasó Zárate, hasta dar con equipos de alta flotación que permiten retirar la sal sin dañar el piso.
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La sal extraída se traslada hasta Puelches, donde Salinera Plaza cuenta con una planta de acopio y procesamiento ubicada en el cruce de las rutas nacional 152 y provincial 107. Desde allí, la producción se destina en su totalidad al consumo industrial, con envíos a fábricas, plantas de alimento balanceado y curtiembres de distintos puntos del país.
El incremento sostenido del ritmo diario en Gestau no modifica solo una estadística productiva. Marca un cambio tangible en la forma de trabajar el yacimiento y redefine las posibilidades de una actividad que, durante años, permaneció al margen de la economía pampeana.
Fuente: Diario La Arena

















