
Las cuentas de la AFA entraron en zona roja y ahora el fútbol mira más a los juzgados
Policiales09/02/2026
REDACCIÓN
La Asociación del Fútbol Argentino atraviesa semanas donde el foco ya no está en la cancha sino en sus números. Balances, contratos y transferencias quedaron bajo revisión simultánea de jueces, fiscales y organismos estatales. La conducción de Claudio “Chiqui” Tapia enfrenta un escenario que combina presión judicial y tensión institucional. En ese clima, el fútbol argentino empieza a convivir con una supervisión que no tuvo en años.


El centro de la escena está puesto en los circuitos financieros que sostienen a la AFA. Se investigan movimientos bancarios, vínculos comerciales y flujos de divisas que, según los expedientes, involucran cifras multimillonarias. La lupa también alcanza acuerdos internacionales y sociedades intermediarias que aparecen en la documentación enviada desde el exterior. Todo ocurre mientras los clubes reclaman recursos y el Ascenso permanece paralizado.
Uno de los ejes más pesados es la causa penal económica por presunta retención indebida de impuestos y aportes previsionales. La Justicia ordenó revisar desde 2021 la titularidad de cuentas bancarias, depósitos en moneda extranjera y transferencias internas y externas. El foco se posó especialmente en operaciones detectadas en el banco Credicoop por hasta $8.000 millones. Informes de ARCA estiman una deuda cercana a $19.000 millones vinculada a IVA, Ganancias y aportes previsionales.
En paralelo, otro expediente investiga el origen del dinero utilizado para adquirir una mansión de lujo en Villa Rosa, Pilar. La propiedad fue valuada por peritos oficiales en más de USD 20.815.100, muy por encima de lo declarado en la operación. Durante allanamientos se secuestraron más de 50 vehículos de alta gama y documentación sobre hangares y estructuras de lujo. La causa permanece trabada por un conflicto de competencia entre fueros.
OTRAS NOTICIAS:
El tercer frente judicial surge de una denuncia del empresario Guillermo Tofoni por presunta administración fraudulenta y desvío de fondos. La presentación sostiene que acuerdos estratégicos se redirigieron hacia sociedades estadounidenses vinculadas a TourProdEnter. El expediente se apoya en más de 3.000 páginas de documentación bancaria remitida desde Estados Unidos. Una audiencia prevista para el 10 de febrero definirá si el caso pasa al fuero federal.
Mientras avanzan esas causas, el Gobierno también profundizó su intervención administrativa. La Inspección General de Justicia, encabezada por Daniel Vítolo, ordenó una auditoría contable profunda y consideró insuficiente la información entregada por la conducción. El objetivo es reconstruir montos y contenido real de contratos en un volumen global de negocios estimado en 450 millones de dólares. La auditoría abarca sponsorización, deudas internacionales y gastos operativos.
El foco principal se posó sobre la cuenta “Empresas de Sponsorización por Contratos”, con un saldo de $13.771.843.701,16, dominado por operaciones con TourProdEnter LLC. La IGJ exigió conocer cláusulas vigentes, cronogramas de liquidación y contratos de respaldo. También reclamó un informe completo de los flujos de divisas entre 2021 y 2025 para detectar posibles triangulaciones. Otro eje central es la relación con Sur Finanzas Group SA, de Ariel Vallejo, cuya trazabilidad de ingresos y egresos quedó bajo pedido de reconstrucción.
En ese contexto, el contraste con la crisis cotidiana del fútbol argentino se vuelve inevitable. Los clubes acumulan deudas, suspenden actividades y reclaman asistencia económica. La auditoría también abarca créditos por partidos de la Selección, deudas con organismos internacionales y gastos de organización, pasajes y mantenimiento. El sistema completo aparece tensionado entre el negocio global y la fragilidad local.
OTRAS NOTICIAS:
En medio de este escenario, Tapia viajó a Estados Unidos para presenciar la final del Super Bowl 2026 en el Levi’s Stadium de Santa Elena. Según la información publicada, partió el 4 de febrero desde San Fernando hacia Asunción, donde se reunió con Alejandro Domínguez, titular de Conmebol. Luego abordó un avión privado Global 450 que voló vacío desde Argentina para buscarlo. En el estadio estuvo acompañado por Andrés Patón Urich, abogado de la AFA y hombre de confianza.
El fútbol argentino queda así en una situación singular: mientras la Selección sostiene su prestigio deportivo, la estructura dirigencial enfrenta un nivel de escrutinio inédito. Contratos opacos, transferencias internacionales y patrimonios bajo sospecha se mezclan con la urgencia de los clubes por sobrevivir. Las próximas decisiones judiciales y administrativas pueden marcar no solo el futuro de Tapia, sino también el modo en que la AFA se relaciona con el dinero y el poder.














