
Pronóstico con ráfagas intensas y contrastes térmicos en un miércoles inestable en Chubut
Chubut11/02/2026
REDACCIÓN
El 11 de febrero combina calor en Puerto Madryn, ráfagas fuertes en Trelew y Esquel, y chaparrones persistentes en Comodoro. El mapa patagónico se mueve por zonas.


Puerto Madryn arranca el miércoles 11 de febrero de 2026 con un escenario que parece amable, pero cambia de tono hacia el cierre del día. Durante la mañana y la tarde, el Servicio Meteorológico Nacional ubica a la ciudad bajo un cielo parcialmente nublado, con 0% de probabilidad de precipitación en ambas franjas. La temperatura sube rápido, de 27°C a 31°C, con viento del sudoeste primero y del sur después.
El dato que incomoda en Madryn aparece cuando cae la noche, porque el pronóstico ya no habla solo de nubes. Para ese tramo, el SMN señala chaparrones y eleva la probabilidad de precipitaciones a 40–70%, con 26°C todavía en el termómetro. El viento baja en intensidad, con registros de 7 a 12 km/h, aunque el día arrastra ráfagas marcadas en la mañana: 42 a 50 km/h.
OTRAS NOTICIAS:
Trelew muestra otra película desde temprano y, ahí, el protagonista es el aire. La mañana se describe directamente como ventoso, con una temperatura que parte en 14°C y un viento sostenido de 51 a 59 km/h desde el sudoeste. En ese mismo tramo, las ráfagas escalan a un rango que obliga a prestar atención: 79 a 87 km/h.
Con el correr de las horas, Trelew no sale del registro intenso, aunque el cielo se estabiliza en lo visual. La tarde y la noche figuran como mayormente nublado, con probabilidad de precipitación baja y casi constante: 0–10% en ambos períodos. La temperatura trepa a 20°C por la tarde y queda en 16°C por la noche, pero el viento sigue empujando, de 42 a 50 km/h primero y de 23 a 31 km/h al final.
Comodoro Rivadavia, en cambio, se mantiene con una señal repetida que no da tregua durante toda la jornada. El SMN marca chaparrones en la mañana, en la tarde y en la noche, con chances de precipitación que oscilan entre 10–40% en las dos primeras franjas y suben a 40–70% hacia el cierre. La temperatura se mueve entre 12°C, 18°C y 15°C, con viento que también acompaña desde el sudoeste y luego vira al sur.
OTRAS NOTICIAS:
Aunque el agua se lleve la atención en Comodoro, el viento también aparece con números firmes. En la mañana se esperan 42 a 50 km/h, con ráfagas de 60 a 69 km/h, y hacia la tarde el registro baja a 23 a 31 km/h, con ráfagas todavía elevadas: 51 a 59 km/h. La noche sostiene 23 a 31 km/h y deja ráfagas en el rango de 42 a 50 km/h, en un combo que mezcla inestabilidad y aire frío.
Esquel entra en la lista por un motivo parecido al de Trelew, pero con temperaturas mucho más bajas y un comportamiento que cambia por franjas. La mañana se anuncia ventosa, con 8°C, viento de 32 a 41 km/h desde el sudoeste y ráfagas de 70 a 78 km/h. La tarde suma nubosidad: mayormente nublado, con 13°C y un viento que sube a 42 a 50 km/h, manteniendo ráfagas de 70 a 78 km/h.
OTRAS NOTICIAS:
En la noche, Esquel conserva el cielo mayormente nublado, pero la probabilidad de precipitación vuelve a 0% y la temperatura baja a 9°C. El viento cambia de dirección, con predominio del oeste, y se mantiene entre 32 y 41 km/h, con ráfagas de 60 a 69 km/h. En términos patagónicos, la postal se completa con un rasgo común: el aire manda, incluso cuando no llueve.
Mirado en conjunto, el miércoles queda partido por regiones y por fenómenos distintos, aunque el patrón del viento se repite en toda la provincia. Mientras Puerto Madryn concentra el calor y un giro nocturno con chance alta de chaparrones, Trelew y Esquel cargan con los picos más agresivos de ráfagas. Comodoro, por su lado, sostiene la inestabilidad durante todo el día y combina chaparrones con viento moderado a fuerte.
OTRAS NOTICIAS:
Para quienes se mueven entre ciudades o planifican actividades al aire libre, los números ayudan a entender por qué el día no se comporta igual en toda la Patagonia. En Trelew, las ráfagas máximas previstas (hasta 87 km/h) contrastan con la calma relativa del cielo, mientras en Madryn el foco no está tanto en el viento nocturno sino en el salto de probabilidad de lluvia. Y en Comodoro, la continuidad de chaparrones deja una advertencia simple: el paraguas no sobra.
















