Qatar frena su GNL tras ataques y Europa paga el impacto en horas

Actualidad03/03/2026Sergio BustosSergio Bustos

El mercado energético global recibió un sacudón inmediato. QatarEnergy anunció la suspensión total e indefinida de su producción de gas natural licuado (GNL) después de ataques con drones contra sus complejos industriales. La decisión encendió alarmas en Europa y Asia, donde el gas qatarí cumple un rol central en el abastecimiento.

qatar frena gnl
Qatar frena su producción de GNL.

Los impactos se registraron en instalaciones de Ras Laffan y Mesaieed, dos puntos neurálgicos del sistema exportador del emirato. Según el Ministerio de Defensa de Qatar, drones lanzados desde territorio iraní alcanzaron un tanque de almacenamiento de agua y sectores de procesamiento estratégico. No se informaron víctimas fatales en un primer momento, pero el daño material y el riesgo de nuevos ataques obligaron a detener operaciones.


OTRAS NOTICIAS

Bono JubiladosUn padre no pagó y la Justicia fue por el abuelo: le descontarán 30% de la jubilación

La paralización no tiene fecha de finalización. La empresa estatal priorizó la seguridad de su personal y de sus infraestructuras críticas en medio de una escalada que involucra ataques de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes y la posterior respuesta armada de Teherán. El conflicto dejó de ser una amenaza latente y se convirtió en un factor directo sobre la oferta mundial de energía.

La reacción de los mercados fue inmediata. El precio del gas de referencia en Europa, el TTF, trepó cerca de un 50% y superó los 46 euros por megavatio hora apenas se difundió el comunicado oficial. La suba refleja la dependencia que el continente construyó en torno al suministro qatarí tras el alejamiento del gas ruso.


OTRAS NOTICIAS

concejo electronicaEl Concejo de Madryn deja la mano alzada y estrena voto electrónico

Qatar representa alrededor del 20% del comercio global de GNL. La detención de las 14 líneas de producción en Ras Laffan, considerada la mayor terminal exportadora del mundo, abre un vacío difícil de cubrir en el corto plazo. Estados Unidos y Australia, otros grandes productores, no cuentan con capacidad ociosa suficiente para reemplazar esos volúmenes de manera inmediata.

El cuello de botella no se limita a la producción. El Estrecho de Ormuz, por donde circula casi la totalidad del gas qatarí y un quinto del petróleo mundial, se transformó en una zona de riesgo extremo. Datos de rastreo satelital muestran buques metaneros detenidos o desviando rutas ante el temor de nuevos ataques con drones o minas navales.


OTRAS NOTICIAS

Cristina Kirchner. Foto: TOMAS CUESTA - AFP / LA NACIONCristina, con agenda acotada y un pedido para flexibilizar la domiciliaria

La infraestructura energética del Golfo quedó expuesta. Qatar comparte con Irán el mayor yacimiento de gas del planeta, el North Field, que concentra cerca del 10% de las reservas conocidas a nivel mundial. En los últimos años, el emirato firmó contratos de suministro a largo plazo con compañías como Total, Shell, Petronet, Sinopec y Eni, acuerdos que ahora entran en zona de incertidumbre.

Las consecuencias para los países importadores pueden sentirse de inmediato. El encarecimiento del GNL impacta en la generación eléctrica y en los costos industriales, en un contexto global todavía atravesado por presiones inflacionarias. Europa, que intentó reconstruir su seguridad energética tras 2022, vuelve a enfrentar el fantasma del desabastecimiento.


OTRAS NOTICIAS

weretilneck aperturaRío Negro crea una Secretaría con rango de Ministerio y redefine todo su gabinete

En América Latina también miran el tablero con atención. Argentina, por ejemplo, debe planificar en pocas semanas sus compras de GNL para cubrir la demanda invernal. Si la suspensión se prolonga, los precios internacionales más altos podrían trasladarse a mayores costos de importación y presión sobre las cuentas energéticas.

Diplomáticos en Doha y Washington trabajan para evitar una escalada mayor, aunque desde Teherán las señales no resultan alentadoras. La energía quedó en el centro del conflicto y las plantas de licuefacción demostraron su vulnerabilidad ante ataques de bajo costo. La duración de esta pausa productiva marcará el pulso de la economía global en los próximos meses.

Te puede interesar
Suscribite al newsletter de #LA17