
Conmemoración de la gesta de Malvinas: Trelew sumó otro homenaje con sello vecinal
Chubut03/04/2026
REDACCIÓNGerardo Merino participó en Presidente Perón de un acto por Malvinas con mural, ofrenda floral y artistas del barrio, en una jornada que volvió a llevar la memoria a escala comunitaria.

La conmemoración de Malvinas volvió a salir del formato institucional y encontró en un barrio de Trelew otra forma de hacerse visible. Esta vez fue en la plazoleta “Soldado José Ortega” de Presidente Perón, donde vecinos, artistas y funcionarios compartieron un acto que tuvo como centro la inauguración de un mural dedicado a los caídos y veteranos de la guerra. La escena mostró algo más que una ceremonia: dejó en primer plano cómo la memoria también se construye desde abajo, en espacios cotidianos y con impulso barrial.
La actividad contó con la presencia del intendente Gerardo Merino, que acompañó la propuesta organizada por la vecinal del barrio junto a distintos funcionarios municipales. El dato político de la jornada no estuvo en una gran convocatoria oficial, sino en el modo en que el Municipio decidió respaldar actos que nacen desde las organizaciones barriales. En ese sentido, el homenaje en Presidente Perón quedó inscripto dentro de una política más amplia de acompañamiento a iniciativas similares en otros sectores de la ciudad.


El acto se desarrolló en el marco del 44° aniversario de la gesta de Malvinas y se apoyó en una secuencia cargada de símbolos conocidos, aunque resignificados por la escala barrial. Hubo ingreso de la bandera de ceremonias, entonación del Himno Nacional, descubrimiento del mural y una ofrenda floral en homenaje a los caídos. Esa estructura le dio solemnidad a una propuesta nacida en el tejido vecinal, pero al mismo tiempo mantuvo el tono comunitario que marcó toda la jornada.
Uno de los puntos más fuertes del encuentro fue precisamente el mural, que dejó una marca material y permanente en el barrio. La obra fue realizada por Melina Real, Ezequiel Zúñiga y sus compañeros Lorenzo y Santiago, quienes sumaron una intervención artística a una fecha cargada de sentido histórico. Así, el homenaje dejó de ser solo un acto de una tarde para convertirse también en una imagen fija dentro del espacio público, algo que seguirá hablando de Malvinas cuando la ceremonia ya haya terminado.
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La presidenta de la vecinal, Florencia Beizaga, puso en palabras esa dimensión barrial del homenaje. “Es el segundo acto que hacemos, estamos muy agradecidos a todos los presentes y al intendente Merino que siempre nos acompaña”, sostuvo. En esa frase aparece una clave de la jornada: no se trató de una experiencia aislada, sino de una continuidad en la forma en que el barrio viene construyendo sus propios espacios de conmemoración.
Beizaga también valoró el trabajo de quienes intervinieron en la obra y el acompañamiento recibido. “Ya han hecho otro mural acá en el barrio, así que es un honor”, dijo al destacar el aporte de Agustín Romeo y de los muralistas. Ese reconocimiento ayudó a correr el foco de la política formal y a poner en relieve la trama comunitaria que hace posible este tipo de iniciativas.
Desde el Ejecutivo municipal, Merino eligió leer el homenaje como una expresión de participación social más que como una repetición del calendario oficial. “Es grato compartir este momento, porque si bien hay un acto oficial todos los años, varias vecinales toman la iniciativa de conmemorarlo en sus barrios y acá vemos las ganas de participar”, señaló. La definición no solo reconoció el rol de las vecinales, sino que también reforzó una idea de memoria descentralizada, más cercana a los vecinos y menos encerrada en los protocolos centrales.
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El intendente fue más allá y vinculó la causa Malvinas con una reflexión sobre la convivencia cotidiana. “Es un día que nos une el hermanamiento por la causa Malvinas, y qué importante sería que ese hermanamiento que tenemos como argentinos lo tengamos todos los días con nuestros vecinos, compañeros de trabajo, con los adultos mayores, con los más chicos. Hoy honramos nuestra historia, nuestro presente, para construir nuestro futuro”, expresó. Esa lectura amplió el sentido del acto y lo conectó con una idea de comunidad que trasciende la fecha patria.
La dimensión artística también tuvo un lugar central dentro de la jornada. Melina Real, que estudia el Profesorado de Artes Visuales y viene realizando murales desde hace dos años, explicó que ya había trabajado con el área de Juventud en escuelas, sedes barriales y festivales. En el caso de Presidente Perón, recordó que no era la primera intervención en la zona, lo que refuerza la idea de una construcción visual sostenida en el tiempo y no un aporte ocasional.
En la misma línea, Ezequiel Zúñiga subrayó la carga particular que tuvo este trabajo. “En nuestro caso es la primera vez que nos piden un homenaje en memoria de Malvinas. Tiene su carga emotiva porque es un homenaje”, afirmó. Esa observación dejó claro que la obra no fue pensada solo como un ejercicio estético, sino como una intervención atravesada por el peso simbólico de la fecha y por la responsabilidad de representar una causa sensible.
La ceremonia cerró con presentaciones de Ailyn “La cantora” Roberts, el grupo folklórico “Aukaliwen” del barrio y el show de “Maxi y su cumbia de barrio”, una combinación que reforzó el tono popular de toda la propuesta. En esa mezcla entre memoria, arte, barrio y gestión, el homenaje en Presidente Perón terminó mostrando algo concreto: que Malvinas no solo se recuerda en los actos centrales, sino también en esas esquinas donde una comunidad decide apropiarse de su historia y dejarla pintada en una pared.














