El fentanilo salió de hospitales, cruzó fronteras, entró en otra escala

Actualidad11/04/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

En un año, los secuestros de ampollas se dispararon y dibujaron una ruta inquietante entre hospitales, encomiendas, lanchas y domicilios particulares.

Fentanilo
Fentanilo

Las ampollas empezaron a aparecer en lugares demasiado distintos como para leer el dato como una simple rareza estadística. Durante 2025, las fuerzas federales secuestraron más de 1.628 ampollas de fentanilo y remifentanilo, una cifra que quedó muy por encima de las 18 unidades detectadas en 2024 y que rompió cualquier comparación reciente. El salto no encontró todavía una explicación cerrada, pero sí dejó una certeza operativa: la sustancia salió del circuito estrictamente sanitario y empezó a circular por canales que ya incluyen robos internos, traslados clandestinos y contrabando fronterizo.

Ese desorden no parte de laboratorios clandestinos montados en el país, como ocurre en otros mercados criminales de la región. El propio texto fuente marca que en Argentina el fentanilo conserva uso médico controlado, que la ley lo considera estupefaciente y que las ampollas secuestradas provienen de desvíos o robos a farmacias, droguerías o laboratorios a través de empleados infieles, además del ingreso de productos fabricados en Paraguay. La novedad, entonces, no está en una cocina ilegal doméstica sino en la fisura de un sistema que debía mantener estas drogas dentro de un perímetro mucho más cerrado.


OTRAS NOTICIAS:

Fentanilo (Foto: La Tercera / Imagen ilustrativa)La Justicia confirmó 111 muertes por el uso de fentanilo contaminado en hospitales

La secuencia de procedimientos muestra que esa fisura no respondió a un único mecanismo. Hubo casos ligados a personal de salud, como el enfermero del Hospital Paroissien de La Matanza, al que le encontraron tres ampollas robadas, y también el trabajador del Hospital Justo José de Urquiza, en Concepción del Uruguay, donde la Policía Federal secuestró 65 ampollas en un domicilio particular. A eso se sumó la detención en Rosario de otro enfermero vinculado a una muerte ocurrida en 2023, en cuya casa aparecieron más unidades, un dato que refuerza la hipótesis del desvío interno como una de las principales puertas de salida.

La otra puerta quedó mucho más expuesta en los operativos de frontera y transporte. Sobre la ruta nacional 11, personal de Gendarmería encontró 498 ampollas de origen paraguayo en un semirremolque sin respaldo aduanero; después, la misma línea de investigación llevó a una encomienda con cocaína y a un allanamiento en Mendoza que terminó con un detenido chileno y otras 80 ampollas del mismo lote. El patrón volvió a repetirse en Garupá, en Puerto Maní y en Wanda, siempre con cargamentos que cruzaban o intentaban cruzar desde Paraguay, ya fuera en embarcaciones, botes o lanchas perseguidas por las fuerzas.


OTRAS NOTICIAS:

Fentanilo imagen ilustrativa generada por LA17Casación revisará la prisión del directivo en la causa por fentanilo contaminado

La dispersión geográfica terminó de darle volumen al fenómeno. Hubo ampollas en un ómnibus que viajaba desde Corrientes, hubo secuestros en Capital Federal, hubo hallazgos en Dorrego, Mendoza, y también medicamentos sin documentación en un camión que iba hacia el interior bonaerense, donde aparecieron además 2.000 ampollas de morfina y 250 frascos de remifentanilo. Cuando una sustancia diseñada para quirófanos empieza a aparecer en rutas, ríos, encomiendas y viviendas particulares, el dato deja de ser marginal aunque todavía no exista consenso sobre el volumen real del mercado que la absorbe.

Aun con ese crecimiento, los especialistas no describen hoy una escena comparable con la crisis de opioides de Estados Unidos. Carlos Damin, médico toxicólogo, profesor de la UBA y director del Hospital Fernández, sostuvo que “no es algo que se vea en las guardias de los hospitales” y que, frente a otras drogas, el consumo recreativo de fentanilo sigue siendo “muy, muy esporádico”. Su mirada corre el foco hacia otras sustancias con presencia más extendida, como el tusi, el alcohol barato mezclado a veces con clonazepam y la cocaína fumada, lo que vuelve todavía más singular el crecimiento de los secuestros.

El tema igual saltó a la superficie pública por dos muertes ocurridas en Palermo, ambas asociadas además a otras drogas de uso médico. El anestesista Alejandro Zalazar, de 29 años, apareció muerto en su casa tras inyectarse propofol, y el enfermero Eduardo Bentancourt, de 44, murió cuando se inyectaba una sustancia sedante; en su departamento encontraron decenas de ampollas, entre ellas propofol, midazolam y fentanilo. Damin agregó sobre otro compuesto hallado en estos circuitos una frase que resume lo extraño del consumo detectado: “Inyectarse bromuro de vecuronio, por ejemplo, es como drogarse con corticoides. No tiene sentido”.


OTRAS NOTICIAS:

Ampollas de fentaniloHallaron ampollas vacías de fentanilo en el Hospital Municipal de Bahía Blanca

La preocupación oficial se movió a la misma velocidad que esas señales dispersas. Durante 2024 ya se había emitido una comunicación en el Sistema de Alerta Temprana del Ministerio de Seguridad, y desde entonces funciona una Mesa para la Prevención del Tráfico Ilícito y Uso Indebido del Fentanilo con participación de Seguridad, Salud, ANMAT y AFIP. Ese armado interinstitucional revela que el problema todavía se estudia en clave preventiva, aunque las estadísticas de 2025 empujan a revisar si el salto responde a episodios aislados mal conectados entre sí o al inicio de un circuito mucho más estable.

Dentro de esa revisión también empezó a aparecer con más peso el nodo paraguayo. El texto fuente recuerda que, en la causa por el fentanilo contaminado del laboratorio HLB Pharma, donde murieron al menos 111 personas, se analizó el dato de que el empresario Ariel García Furfaro pensaba abrir un laboratorio en la zona de la Triple Frontera. Esa referencia no prueba una relación directa con los cargamentos secuestrados, pero sí explica por qué cada decomiso que llega desde ese corredor adquiere una sensibilidad adicional para los investigadores.

Te puede interesar
Suscribite al newsletter de #LA17