
Se cumple un año de la condena firme a Cristina: balcón, visitas y la disputa en el PJ
Política10/06/2026
REDACCIÓNA un año del fallo firme en Vialidad, el kirchnerismo mantiene la campaña por su liberación y expone tensiones internas dentro del peronismo.

San José 1111 dejó de ser una dirección privada para convertirse en un punto político permanente. Allí cumple prisión domiciliaria Cristina Kirchner, rodeada por una rutina de visitas, controles judiciales y presencia militante. A un año del fallo de la Corte Suprema en la causa Vialidad, ese departamento de Constitución sigue como una referencia central del kirchnerismo.
La condena a seis años de prisión e inhabilitación perpetua cambió la dinámica interna del peronismo. El Partido Justicialista, con la ex presidenta como titular, quedó atravesado por una campaña que busca sostener su centralidad pública. La consigna “Cristina Libre” pasó a ocupar buena parte del accionar militante del ala kirchnerista.


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La discusión excede la situación judicial de una dirigente. También ordena disputas de conducción dentro del PJ, en especial con sectores que miran con cautela el costo político de colocar esa demanda como prioridad opositora. El texto fuente ubica allí la tensión con el espacio que lidera Axel Kicillof, enfrentado a Máximo Kirchner.
El recuerdo de los días previos a la detención conserva peso en esa disputa. En la sede del PJ de Matheu 130, Cristina Kirchner dio su último discurso presencial antes de quedar confinada. Allí calificó su inminente prisión domiciliaria como “certificado de dignidad” frente a la persecución del “Partido Judicial”.
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Kicillof asistió a ese acto pese a su diferencia con Máximo Kirchner. La fuente señala que buscó expresar solidaridad con la ex mandataria. También marca que recibió provocaciones de la militancia camporista, un dato que muestra cómo la causa judicial se mezcló con una interna partidaria todavía abierta.
La resistencia colectiva al arresto quedó descartada pronto. Cristina Kirchner esperó la notificación dentro de su departamento de San José 1111, mientras miles de simpatizantes se acercaron a la esquina. Las vigilias se sostuvieron durante semanas con consignas contra la “proscripción” y con una presencia callejera que alteró la vida cotidiana del barrio.
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El balcón se transformó en el punto más visible de esa relación entre encierro y actividad política. Desde allí, la ex presidenta saludó, bailó y tomó contacto con sus seguidores. La Justicia autorizó ese uso bajo criterios de “buen juicio, prudencia y sentido común”, una fórmula que cerró la polémica inicial sin impedir nuevas apariciones.
Las condiciones de detención sumaron otro frente de conflicto. El Tribunal Oral Federal 2 dispuso tobillera electrónica y restricciones para recibir visitas. El kirchnerismo calificó esas medidas como “trato degradante” y denunció un criterio discriminatorio frente a otros condenados.
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El régimen de visitas también derivó en choques políticos. La difusión de una reunión con nueve economistas elevó la presión sobre el TOF 2. Luego, el tribunal fijó un tope de tres personas en simultáneo y un plazo máximo de dos horas por visita.
Cristina Kirchner y su entorno sostienen desde entonces un pedido público de flexibilización. Definen las restricciones como “objetivamente injustas, desproporcionadas, restrictivas y arbitrarias”. La Justicia, según la fuente, rechazó hasta ahora los planteos de revisión de las condiciones de detención.
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La movilización callejera acompañó esa secuencia desde el comienzo. Entre el 10 y el 12 de junio se registraron cortes masivos de sindicatos y movimientos sociales en accesos a la Capital Federal. El 18 de junio llegó la primera marcha grande hacia Plaza de Mayo, con amplio acompañamiento pese a la ausencia orgánica de la CGT.
La prisión domiciliaria no retiró a Cristina Kirchner del centro del tablero opositor. Su casa funciona como lugar de referencia, su régimen de visitas concentra disputas y su situación judicial organiza demandas militantes. El límite pendiente para el PJ será definir si esa causa común puede ordenar al peronismo o si profundiza las diferencias internas que ya atraviesan al espacio.
Fuente: NA.

















