
YPF recibió luz verde para una obra estratégica que atravesará una de las zonas más sensibles de Neuquén
Actualidad26/06/2026
Sergio BustosUna decisión despejó uno de los pasos regulatorios más importantes para una obra vinculada al crecimiento de Vaca Muerta. El proyecto involucra infraestructura gasífera, organismos de control, exigencias ambientales y un recorrido que incluye un sector considerado especialmente sensible por su relación con uno de los principales reservorios de agua de la provincia.

La Secretaría de Energía de la Nación autorizó a YPF a ejecutar un tramo de gasoducto que cruzará el área concesionada del Complejo Hidroeléctrico Cerros Colorados. La aprobación quedó formalizada mediante una resolución oficial y habilita el avance de una obra destinada a fortalecer la evacuación de gas desde áreas no convencionales ubicadas en Neuquén.
El proyecto conecta los bloques La Angostura I y II con el área Loma La Lata-Sierra Barrosa, una de las regiones de mayor actividad dentro del desarrollo hidrocarburífero provincial. Para completar esa conexión, la traza deberá atravesar sectores cercanos al sistema hidroeléctrico y al entorno del embalse Mari Menuco.


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La autorización llegó luego de una serie de consultas técnicas realizadas a distintos organismos con competencia en la zona. Entre ellos participaron la Autoridad Interjurisdiccional de Cuencas (AIC), el Organismo Regulador de Seguridad de Presas (ORSEP), la concesionaria del complejo hidroeléctrico y las autoridades ambientales de Neuquén.
Uno de los puntos que concentró mayor atención estuvo relacionado con la seguridad de la infraestructura hídrica. El ORSEP concluyó que el tendido proyectado no genera interferencias sobre las obras de cierre ni sobre los sistemas de monitoreo que controla el organismo. Sin embargo, identificó un tramo que requiere especial seguimiento por encontrarse en un área ubicada por debajo de los niveles máximos previstos para el embalse Mari Menuco.
La evaluación ambiental también formó parte central del proceso. Tras analizar la documentación presentada por YPF, la AIC consideró que la construcción no provocará impactos significativos sobre los recursos hídricos ni sobre los ecosistemas acuáticos de la región, aunque recomendó medidas específicas para minimizar riesgos durante la ejecución de los trabajos.
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El aval ambiental provincial ya había sido otorgado meses atrás. Esa autorización incluyó una serie de condiciones obligatorias que la petrolera deberá cumplir durante todas las etapas del proyecto. Entre ellas figura la instalación de válvulas de corte en sectores críticos, la utilización de fuentes de agua habilitadas y la contratación de un seguro ambiental con cobertura suficiente para afrontar eventuales contingencias.
La normativa también establece exigencias para las empresas contratistas que intervengan en la gestión de residuos generados durante la obra. Todas deberán contar con habilitaciones ambientales específicas y estar registradas ante las autoridades provinciales correspondientes.
Otro de los aspectos analizados durante el proceso fue una situación pendiente desde 2020 vinculada a una excavación realizada en Loma La Lata. La concesionaria del complejo hidroeléctrico manifestó su conformidad con el nuevo proyecto, aunque condicionó el inicio de las tareas a la resolución definitiva de ese antecedente ambiental.
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Según la documentación presentada por YPF, los estudios realizados sobre el material extraído en ese sector no detectaron concentraciones de hidrocarburos, compuestos BTEX, hidrocarburos aromáticos policíclicos ni metales pesados por encima de los parámetros permitidos por la normativa vigente. La compañía solicitó autorización para avanzar con el cierre definitivo del sitio.
Con la aprobación ya publicada, el foco ahora se traslada al inicio efectivo de la obra. La empresa deberá informar oficialmente el cronograma de ejecución, comunicar la fecha de comienzo de los trabajos y cumplir cada una de las condiciones impuestas por las autoridades. De lo contrario, la licencia ambiental podría perder vigencia y derivar en sanciones administrativas.
La construcción del gasoducto aparece como una pieza relevante dentro de la expansión de la infraestructura energética asociada a Vaca Muerta. Su objetivo es incrementar la capacidad de transporte de gas en una zona donde la producción continúa creciendo y donde cada nueva conexión resulta clave para acompañar el desarrollo de los yacimientos no convencionales.






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