Una anciana expulsada de su casa enfrenta un mundo que ya no reconoce

Enfoques08/09/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

La casa de Leyla, de Zülfü Livaneli, cruza tradición, desarraigo y diferencias sociales en una novela que Pablo Lo Presti recomendó en #LA17.

“La casa de Leyla”
“La casa de Leyla”

Una anciana permanece sentada durante días debajo de un plátano, junto a una carretera de Estambul, con una vieja valija de cuero como único equipaje. Los comerciantes del barrio la reconocen, intentan convencerla de que abandone ese lugar y le ofrecen comida, agua, té o un techo donde refugiarse. Ella se niega porque no quiere abandonar el sitio donde nació y pasó toda su vida.

La escena pertenece a “La casa de Leyla”, la novela del escritor, músico e intelectual turco Zülfü Livaneli, que Pablo Lo Presti presentó en su habitual espacio de libros en #LA17. El episodio del desalojo funciona como puerta de entrada a una historia atravesada por la pérdida, pero también por la posibilidad de construir nuevos vínculos. Para Lo Presti, el verdadero interés del libro aparece después de que sus personajes pierden aquello que consideraban propio.


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Leyla es una mujer mayor formada en un universo de refinamiento que remite a los últimos tiempos del Imperio otomano. Su casa, ubicada en una mansión tradicional a orillas del Bósforo, termina en manos de representantes de una nueva riqueza que no conserva los códigos sociales de quienes habitaron ese espacio durante generaciones. “La casa de Leyla creo que trata un tema clave en la vida de los individuos y de las sociedades: esa colisión entre pasado y presente y entre tradición y cambio”, explicó Lo Presti durante la entrevista.

La expulsión modifica por completo la vida de la protagonista. Sin un lugar donde permanecer, Leyla termina refugiada en Cihangir, uno de los barrios bohemios de Estambul, en un pequeño departamento habitado por el hijo de un antiguo jardinero de su casa y su novia Roxy. La joven tiene una historia completamente diferente: es rapera, fue criada en Alemania y carga con sus propias experiencias de vulnerabilidad.


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Ese encuentro entre dos mujeres separadas por edad, origen, educación y experiencias sociales se convierte en el corazón de la novela. Lo que inicialmente parece una convivencia imposible empieza a transformarse cuando cada una descubre en la otra aspectos que cuestionan sus propias certezas. “Leyla y Roxy, que arrancan con el pie cruzado en su relación, se van a ver una en el espejo de la otra”, señaló el periodista en #LA17.

La novela evita, de ese modo, quedar reducida a la historia de una mujer que pierde su vivienda. La situación de Leyla permite observar qué sucede cuando una persona queda desplazada de un mundo que conoce y debe construir una nueva existencia con recursos mucho más limitados. “Lo interesante de este libro no es el drama de la pérdida sino qué construcción posterior encaran estos actores en escena, con lo poco que tienen”, destacó Lo Presti.


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La transformación también aparece en el contraste entre los personajes que llegan a la antigua mansión y quienes quedan fuera de ella. La riqueza, la pobreza, las diferencias culturales y las disputas familiares conviven dentro de una misma historia que utiliza Estambul como escenario permanente. Para Lo Presti, esos contrastes permiten observar cómo los cambios sociales modifican incluso los espacios que durante generaciones parecían inalterables.

El Bósforo adquiere además una presencia particular dentro de la novela. El estrecho que separa Europa de Asia funciona como escenario de una ciudad marcada por múltiples capas históricas, desde el Imperio Bizantino hasta el período otomano y la Turquía contemporánea. Esa mezcla aparece en la obra como parte de una sociedad donde distintas épocas, culturas y formas de vida continúan encontrándose.

También la escritura tiene un rasgo particular. Livaneli es músico además de escritor, una condición que, según Lo Presti, puede percibirse en una prosa cargada de ritmo e imágenes. “La prosa del autor es muy rítmica, es muy visual también, pero es muy rítmica, y ahí se ve la pericia de músico”, explicó durante la conversación.

La trayectoria del autor agrega otra dimensión a la lectura. Zülfü Livaneli nació en Turquía en 1946, desarrolló una extensa carrera como músico, escritor e intelectual, sufrió el exilio durante la década de 1970 por su actividad política, fue embajador ante la Unesco y también ocupó una banca parlamentaria en su país. Sus novelas fueron traducidas a más de treinta idiomas y suelen combinar memoria histórica, lirismo, conflictos sociales y una mirada crítica sobre la realidad turca.

Para Lo Presti, la novela también recuerda que la literatura no tiene por qué ser sencilla para resultar valiosa. Un libro puede exigir atención, incomodar o hacer trabajar al lector sin perder su capacidad de entretener. “Los mejores libros hacen laburar al lector y al hacerlo laburar lo engrandecen”, afirmó en #LA17.

“La casa de Leyla” fue publicada por Galaxia Gutenberg y cuenta con distribución nacional, por lo que puede solicitarse en librerías como Boutique del Libro. La recomendación de Lo Presti propone acercarse a una historia donde una expulsión termina dando lugar a un encuentro improbable. En ese recorrido, Livaneli pone frente a frente dos mundos que parecían destinados a no comprenderse y deja que sean sus personajes quienes encuentren una forma posible de convivir.

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