
Santiago Alonso trae sus canciones de intimidad y guitarra a Puerto Madryn
Enfoques09/09/2026
REDACCIÓNEl músico presentará su disco El Salto en un formato de trovador que combina historias de vida, composiciones nacidas en audios de WhatsApp



El colapso de tres estructuras fundamentales en la vida de un artista puede derivar en la parálisis o transformarse en el impulso necesario para una renovación creativa. A partir de ese proceso de reconstrucción personal nació El Salto, un trabajo discográfico que procesó el dolor de etapas de duelo para convertirlos en un puñado de canciones luminosas y optimistas. La distancia temporal permitió analizar las pérdidas desde un aprendizaje cualitativo, resignificando la tormenta emocional en composiciones que buscan transmitir esperanza a quien las escucha.
El proceso de creación lírica combina la inmediatez de los momentos críticos con el uso de herramientas tecnológicas cotidianas para registrar ideas espontáneas. En piezas como Altamar, la escritura reflejó de forma visceral y cruda la sensación de fragilidad en medio de la tormenta personal. En cambio, para la construcción del resto del repertorio, el tarareo de melodías abstractas registradas en notas de voz de WhatsApp funcionó como el punto de partida para desenredar historias que luego derivaron en letras trabajadas con rigor poético.


OTRAS NOTICIAS:
En una entrevista otorgada a #LA17, el cantautor Santiago Alonso detalló la metamorfosis de su último trabajo. "Es un disco que agrupa reflexiones que vinieron después de un momento de crisis, de haberse caído dos o tres estructuras importantes en mi vida, y lo que parecía una caída terminó siendo un salto cualitativo; cuando caen las fichas del aprendizaje uno mira esa etapa encontrándole un sentido a todo lo que pasó", reflexionó el músico. Sobre la técnica de composición, explicó: "Aparece alguna melodía en el plano del inconsciente y uno tira de eso como si fuese un ovillo; ahí uso las notas de voz de WhatsApp para tararear algo que después sirve como disparador".
La relación del artista con el universo sonoro se gestó durante su infancia en Bellavista, en el noroeste del conurbano bonaerense, fascinándose con los casetes que sus padres reproducían en las travesías automovilísticas hacia la Patagonia. El contacto temprano con producciones de Fito Páez, el flamenco o la música de Antonio Tarragó Ros despertó una vocación que se consolidó de manera autodidacta a los diez años con las primeras cuerdas. Más tarde, su formación técnica bajo la guía de la destacada pedagoga María del Carmen Aguilar fortaleció su entrenamiento de oído y voz.
OTRAS NOTICIAS:
Recordando sus primeros estímulos musicales, Santiago Alonso repasó en #LA17 las vivencias que orientaron su carrera. "Me crié en Bellavista y desde que tengo memoria me conmueve la música; en los viajes familiares a la Patagonia mis viejos ponían casetes de flamenco, de Antonio Tarragó Ros o de Fito y me llamaba la atención desde los tres años", recordó el compositor. Asimismo, sumó sobre su perfil profesional: "A partir de los diez años jugué con la guitarra de manera autodidacta y más grande me formé con María del Carmen Aguilar; la guitarra y el piano han sido herramientas para acompañar, pero mi virtud tiene que ver con hacer canciones".
El recorrido discográfico del intérprete exhibe una diversidad de géneros que incluye el álbum Rumbitas —grabado en las costas madrynenses—, la exploración folklórica de Hierba Seca y el tinte introspectivo de El Ermitaño, concebido durante el aislamiento de la pandemia. La actual "Gira Rutera" abarca escenarios de Azul, Las Flores, Olavarría, Bahía Blanca y Viedma, articulando presentaciones junto a agrupaciones locales en cada escala del trayecto.
OTRAS NOTICIAS:
Sobre la dinámica de la presentación en la ciudad del golfo, Santiago Alonso adelantó ante los micrófonos de #LA17 las características del show programado para el domingo 13 de septiembre a las 21 horas en el local Cara de Perro. "Viajo a Puerto Madryn con una tecnología analógica que es la de las cuerdas, las maderas y los clavijeros para llevar las canciones en su formato más íntimo y esencial", definió el guitarrista. Finalmente, describió su impronta sobre el escenario: "Tengo esta cosa medio de juglar, de trovador; además de cantar me gusta contar la historia y el contexto que tiene cada una de las canciones en un show que dura más o menos una hora y donde habrá una sorpresa con un compañero local".
La velada acústica en la cervecería costera requerirá la reserva previa de ubicaciones debido a la capacidad adaptada del recinto. El encuentro buscará generar un espacio de cercanía entre el cantautor y el público local antes de que el músico continúe con el tramo final de su recorrido por las rutas patagónicas.















