El calor del mar borró colonias enteras y puso en jaque a un coral único de Brasil

Actualidad08/02/2026REDACCIÓNREDACCIÓN
Millepora braziliensis en Pernambuco foto Agencia de Brasil EBC
Millepora braziliensis en Pernambuco foto Agencia de Brasil EBC

Un monitoreo en el nordeste de Brasil detectó pérdidas totales en una especie endémica y expuso un vacío en los controles: los corales de fuego casi no figuran en los programas.

En la costa del nordeste brasileño, el mar dejó una señal difícil de ignorar: colonias completas que ya no muestran vida. El fenómeno se registró en un grupo de organismos que sostienen arrecifes y que, sin embargo, suelen quedar afuera de los grandes radares. Los investigadores lo describen con una frase contundente: “extinción silenciosa”.

El dato surgió de un estudio difundido por la Fundación de Apoyo a la Investigación del Estado de Sao Paulo (FAPESP) y publicado en la revista científica “Coral Reefs”. El trabajo se apoyó en el monitoreo del Instituto Coral Vivo, con respaldo de la petrolera estatal Petrobras. El eje fue seguir de cerca el destino de los llamados corales de fuego, refugio y estructura para la vida marina en arrecifes.


OTRAS NOTICIAS:

californioEl californio-252, un material nuclear que vale millones y solo existe en dos laboratorios


El punto de partida del análisis fue una ola fuerte de “blanqueamiento”, un cuadro de estrés que vuelve blancos a estos organismos y los deja expuestos a la inanición y a enfermedades. El estudio recordó que el fenómeno afectó aguas brasileñas en 2019 y volvió a expandirse a comienzos de 2024, en un contexto asociado al Niño-Oscilación Sur. El disparador central aparece ligado al aumento de la temperatura del agua.

En ese escenario, una especie quedó en el centro de la alarma científica: “Millepora braziliensis”, que solo existe en el mar de Brasil. En colonias monitoreadas del litoral de Pernambuco, los investigadores reportaron “blanqueamiento” del 100 % y la pérdida de cobertura viva. Además, remarcaron que esta especie ya tiene clasificación de amenaza crítica de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.


OTRAS NOTICIAS:

victimas volcanEl ADN habló en Pompeya y dejó en evidencia siglos de errores sobre quiénes eran esas personas


El contraste aparece con otra endémica seguida en la misma línea de trabajo. “Millepora nitida” presentó “blanqueamiento” del 40 % en monitoreos realizados en el litoral del estado de Bahía, aunque sin pérdidas significativas de cobertura viva. Esa diferencia no se leyó como alivio definitivo, sino como un indicador de que el impacto puede variar por zona y por especie, incluso dentro del mismo tipo de organismo.

El mecanismo detrás del blanqueamiento se explicó con un detalle que ayuda a entender por qué el daño escala tan rápido. El aumento de temperatura provoca la expulsión de “zooxantelas”, microalgas que viven en simbiosis con los corales y les aportan energía. Sin esas microalgas, las estructuras pierden su color y pueden morir por falta de alimento. No se trata solo de estética: se trata de supervivencia.


OTRAS NOTICIAS:

coto miamiDenuncian en Miami a un heredero de Coto por maniobras con expensas millonarias


El profesor Miguel Mies, del Instituto Oceanográfico de la Universidad de Sao Paulo y coordinador del estudio, ligó los hallazgos con una advertencia de política ambiental. “Los resultados refuerzan la necesidad de medidas de conservación para proteger los corales, principalmente las poblaciones que enfrentan un riesgo elevado de extinción debido a las olas de calor (…) en convergencia con el calentamiento global ocasionado por la emisión de gases de efecto invernadero”, sostuvo. La cita también deja ver una idea de fondo: el evento no se explica por una sola causa, sino por la combinación de picos extremos y una tendencia de calentamiento sostenida.

Mies además puso el foco en un problema menos visible, pero decisivo para anticipar daños: el monitoreo. Señaló que los corales de fuego reciben poca atención en programas de control, pese a su peso ecológico. “Poseen una importancia ecológica comparable a la de los corales verdaderos”, afirmó, y completó el concepto con otra definición que describe lo que se pierde cuando estas colonias colapsan: “Contribuyen a la complejidad del ecosistema, ofreciendo refugio y escondite para otras especies animales”. En términos simples, no cae una especie aislada: se debilita una arquitectura completa.


OTRAS NOTICIAS:

Operación Golfo Nuevo 06Submarinos, minas y silencio: lo que no cierra en la Operación Golfo Nuevo


El trabajo también sumó nombres y equipos involucrados en el seguimiento. Entre los autores figuran Laura Marangoni, del Instituto Coral Vivo, y Roberto Sena da Silva, de la Universidad Federal Rural de Pernambuco, con orientación de Ralf Cordeiro, responsable de coordinar el monitoreo de los corales de fuego. En ese marco, el estudio recordó que el evento global de blanqueamiento 2023-2024 fue el cuarto a escala mundial y afectó al 84 % de los arrecifes del planeta.

La dimensión brasileña del impacto se midió, además, en áreas donde el arrecife también sostiene economías locales vinculadas al turismo. El informe consignó daños severos con tasas de hasta 96 % en Maragogi (Alagoas) y 84 % en Porto de Galinhas (Pernambuco), regiones donde los corales forman parte de la atracción de la costa. La pregunta que queda abierta no es solo biológica: también es qué margen real tienen estos ecosistemas para recuperarse si los picos de calor se vuelven más frecuentes y la vigilancia sigue siendo insuficiente.

Fuente: NA

Te puede interesar

Suscribite al newsletter de #LA17