
El leasing superó el billón de pesos, empuja inversiones y cambia el mapa del crédito
Actualidad13/02/2026
REDACCIÓN
Con más contratos y plazos largos, el leasing volvió a ser opción fuerte para comprar equipos, camiones y tecnología. PyMEs y logística explican el salto del mercado.


El crédito por leasing dejó de ser una herramienta de nicho y volvió a ocupar el centro de la escena financiera, con números que ya se leen como tendencia y no como rebote aislado. El saldo de financiamiento por esta modalidad superó el billón de pesos y alcanzó su nivel más alto desde mediados de 2019. El dato se sostiene en una racha prolongada: el mercado encadenó ocho trimestres consecutivos de mejora y mostró un plazo promedio que se estiró a 40 meses.
El movimiento se siente, sobre todo, en el costado más tangible de la economía, donde las inversiones se ven en la calle y en los depósitos. El leasing se transformó en una vía elegida para ejecutar compras de bienes de capital, con especial peso en flotas, logística y equipamiento productivo. En un contexto de mayor estabilidad, la herramienta reaparece como alternativa para empresas que necesitan sumar activos sin inmovilizar todo el capital en una sola operación.
OTRAS NOTICIAS:
Desde la cámara del sector, el diagnóstico pone el acento en el vínculo entre financiamiento e inversión real. El presidente de Leasing Argentina, Ramiro Baré, sostuvo ante Noticias Argentinas que “el crecimiento del leasing refleja la reactivación de la inversión productiva y el rol cada vez más relevante de esta herramienta para las PyMEs y el transporte”. La frase conecta con un patrón que aparece en los datos: el empuje no proviene de una sola actividad, pero el transporte explica una parte decisiva del volumen.
Las cifras de contratos ayudan a dimensionar la velocidad del fenómeno, más allá del saldo total. Durante 2025 se firmaron 6.390 contratos, con un crecimiento interanual del 56% y el mayor nivel de operaciones desde 2017. Ese ritmo sugiere un mercado más activo y con mayor capilaridad, porque el leasing se adapta tanto a operaciones medianas como a decisiones de inversión más grandes.
OTRAS NOTICIAS:
La lectura también apunta a una consolidación institucional del instrumento dentro del sistema financiero, con bancos y compañías especializadas que compiten por cartera. El vicepresidente de la entidad, Nicolás Scioli, lo resumió así: “la consolidación del mercado muestra que el leasing comienza a posicionarse como un instrumento central para financiar bienes de capital en la Argentina”. En ese marco, el crecimiento deja de depender solo del ciclo y empieza a depender de la adopción empresarial.
El salto no se expresa solo en cantidad de operaciones, también se ve en el tamaño de la cartera y en su desempeño real. A fines de diciembre de 2025, el saldo de cartera llegó a $1.009.643 millones, con una expansión del 42% en términos reales. Además, el leasing creció a una velocidad superior a la del crédito prendario, que registró 35% real en 2025, un contraste que muestra cómo el mercado reacomoda preferencias cuando el objetivo es comprar bienes durables o de inversión.
OTRAS NOTICIAS:
Dentro de ese mapa, el motor principal aparece con nombre y apellido: equipos de transporte y logística. Ese rubro concentró alrededor del 75,9% de las operaciones, lo que explica por qué el leasing se volvió tan visible en sectores donde los activos ruedan, se amortizan y se reemplazan con frecuencia. Al mismo tiempo, el mercado mostró dinamismo en leasing para equipos industriales y para telefonía y tecnología, con crecimientos interanuales del 71% y 52%, respectivamente, una señal de que también se usa para modernizar procesos y conectividad.
El destino de los fondos muestra una economía que invierte donde duele la productividad: moverse, producir y equiparse. Del saldo total, 65,8% se concentró en transporte y logística, incluyendo automóviles, mientras 11,8% se orientó a tecnología y telecomunicaciones y 9,8% a maquinaria de construcción. Más atrás quedaron equipos industriales con 5,8% y maquinaria agrícola con 2,5%, una composición que deja ver dónde se aceleró la demanda en el año.
OTRAS NOTICIAS:
El peso de las PyMEs también se reflejó en la participación dentro de la cartera total. Ese segmento trepó a 47,1% del saldo, por encima del 46,2% de fines del año anterior, un salto corto pero consistente con el uso intensivo del instrumento para financiar inversiones. En esa competencia, The Capita Corporation / Banco Comafi lideró el financiamiento a PyMEs con $111.914 millones, equivalente al 25% del segmento, seguido por Supervielle con 13% y BICE con 12%.
En grandes empresas, HPE Financial Services encabezó con $103.814 millones y el 25% del segmento, con Comafi detrás con 21% y Supervielle con 11%, según el relevamiento del sector. En el sector público, Provincia Leasing ocupó el primer lugar con $47.320 millones y 58%, seguida por el BPN y Banco Patagonia, en un reparto que marca diferencias fuertes entre actores. En cuanto al tipo de operación, el leasing financiero concentró casi el 97% de las transacciones en los primeros nueve meses del año, mientras el leasing operativo mantuvo una participación baja, con apenas 3%.
OTRAS NOTICIAS:
El rebote del leasing también se asocia a efectos sobre el empleo, un dato que el sector pone sobre la mesa para mostrar derrame en cadena. Según estimaciones, las operaciones registradas durante el año generaron 4.410 puestos de trabajo directos, ligados a la demanda de unidades, equipos, servicios y administración de cartera. Con más contratos, más plazo y más inversión en activos, el leasing suma volumen y pasa a disputar protagonismo en el financiamiento de la economía real.
Fuente: NA.

















