
Santa Cruz ya comprometió 500 mil hectáreas para el negocio del hidrógeno
Actualidad06/04/2026
REDACCIÓNProductores firmaron convenios de hasta 40 años para proyectos eólicos ligados al hidrógeno y exigen una ley que no desplace a la ganadería.

La discusión sobre el hidrógeno en Santa Cruz dejó de ser una promesa abstracta y ya tiene una marca concreta sobre el territorio. En la provincia hay más de 500.000 hectáreas comprometidas por productores que firmaron acuerdos de largo plazo con desarrolladores, en algunos casos por hasta 40 años, para alojar parques eólicos asociados a esos proyectos. Ese dato movió la conversación desde la expectativa energética hacia una pregunta mucho más directa: bajo qué reglas se va a usar esa tierra y qué lugar conservará allí la actividad rural tradicional.
El planteo del sector no pasa por frenar la llegada de inversiones, sino por evitar que el nuevo mapa productivo termine arrasando con el anterior. César Guatti, referente de Confederaciones Rurales Argentinas, sostuvo que el objetivo es compatibilizar intereses y remarcó que “una explotación no debe reemplazar a la otra”. La preocupación aparece apoyada en una experiencia previa del campo santacruceño, donde otras actividades intensivas ya corrieron a la producción ovina de zonas que después no resultó sencillo recuperar.


OTRAS NOTICIAS:
Ese pedido de convivencia se cruza con otra urgencia que apareció como eje de la Mesa Provincial de Hidrógeno: la falta de un marco legal nacional. En la entrevista publicada por La Opinión Austral, Guatti remarcó que hoy existen proyectos en danza, pero todavía no hay una ley que regule la actividad, y advirtió que sin ese paraguas normativo no habrá inversiones ni desarrollo. Para los productores, esa discusión no es ajena ni secundaria, porque son ellos quienes ponen la superficie donde se instalarían los generadores.
La apuesta del campo santacruceño, de hecho, ya implicó riesgo empresario antes de que exista esa seguridad jurídica. Guatti señaló que los productores de la provincia fueron quienes más compromiso asumieron, porque ya firmaron con desarrolladores y quedaron directamente expuestos a que el proceso quede frenado en la instancia política. Por eso insistió en que Santa Cruz no sólo tiene potencial, sino también una ventaja temprana que puede perderse si la discusión legislativa sigue empantanada.
OTRAS NOTICIAS:
La ubicación de esas tierras muestra además una geografía bien definida. Los compromisos se concentran sobre todo en Puerto Deseado, Puerto Santa Cruz y en menor medida Puerto San Julián, mientras que Río Gallegos aparece como la región con menos proyectos comprometidos por decisión de los propios productores de esa zona. Según la entrevista, la mayor concentración se da desde el departamento Corpen Aike hacia el norte y el centro-este provincial.
El volumen de superficie comprometida también permite medir el tamaño de lo que está en juego para la producción ovina. Guatti explicó que, si se toma como referencia un promedio de una oveja cada cuatro o cinco hectáreas en la zona productiva, esas 500.000 hectáreas equivalen a más de 100.000 ovinos. Al mismo tiempo, mencionó que en Santa Cruz ya se mueven seis o siete compañías interesadas en el negocio, entre ellas HIF Global, Pan American Energy, Total, ABO Wind y Green Capital, lo que confirma que no se trata de un interés marginal ni de una sola apuesta aislada.
OTRAS NOTICIAS:
La provincia, además, no juega sola ni hacia afuera ni hacia adentro del país. En la entrevista se mencionó que Argentina compite con Chile, Uruguay, Brasil, Paraguay, África y Australia, pero también con otras provincias patagónicas como Chubut, Río Negro y Tierra del Fuego, que buscan posicionarse en la misma industria. Desde esa lógica, el mensaje del sector rural fue terminante: “Santa Cruz tiene que marchar a la cabeza de esto”, no sólo por su recurso eólico sino porque parte del compromiso territorial ya está tomado.
El debate se da, además, en un contexto internacional menos lineal que el que se imaginaba hace poco tiempo. En la Mesa Provincial de Hidrógeno, según relató Guatti, los especialistas del Círculo de Políticas Ambientales explicaron que el conflicto en Medio Oriente y la ralentización global del sector modificaron los tiempos de una actividad que parecía lista para despegar de inmediato. Esa desaceleración, sin embargo, también fue leída como una ventana para que Argentina recorte distancia con vecinos que venían más adelantados, como Chile, donde ya existe una planta piloto visible en la zona de Punta Arenas.
OTRAS NOTICIAS:
En ese marco, los productores no sólo piden que la ley habilite inversiones, sino que extienda sus beneficios al eslabón rural que cede el suelo. Guatti planteó que el esquema necesita una estabilidad fiscal prolongada y sostuvo que esa previsibilidad también debe alcanzar a la producción ganadera, porque allí es donde se levantarían los parques eólicos. La frase con la que cerró ese planteo resume la disputa que se abrió alrededor del hidrógeno en Santa Cruz: “Nosotros también queremos formar parte”.
Fuente: La Opinión Austral
















