
Uruguay blindó una reserva de agua con sello UNESCO en plena presión climática
PODCASTS Radio Francia Internacional17/04/2026
REDACCIÓNManantiales Serranos fue reconocido como Geoparque Mundial y quedó bajo una vidriera internacional que combina agua, geología y sequías cada vez más repetidas.

Según el podcast “Noticias de América” de Radio Francia Internacional, Uruguay sumó un nuevo reconocimiento ambiental de escala mundial con la declaración de Manantiales Serranos como Geoparque Mundial de la UNESCO, una decisión que protege un territorio clave para el agua en un país que viene sintiendo con fuerza el impacto de las sequías. El nombramiento no sólo agrega prestigio internacional: también coloca bajo otra luz una zona estratégica para el abastecimiento hídrico y para la conservación geológica del país.
El nuevo geoparque está en el departamento de Lavalleja y abarca unos 2.000 kilómetros cuadrados, una dimensión que ayuda a entender por qué el anuncio trasciende el plano turístico. Allí nacen dos grandes cuencas: la del río Santa Lucía, que abastece de agua potable a más del 60% de la población uruguaya, y la de la laguna Merín. En un país que sufrió una de sus crisis hídricas más severas en los últimos años, esa condición vuelve al sitio mucho más que un paisaje protegido.


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La directora de Ambiente de Lavalleja, Aurora Fernández, explicó ese valor con una definición que une territorio, recurso y escala nacional. “En realidad, Manantiales Serranos tiene este nombre porque aquí se encuentran las nacientes de dos grandes cuencas: la cuenca del río Santa Lucía, que es uno de los ríos más importantes que tenemos y que alimenta de agua potable a más del 60% de la población del Uruguay, y también la cuenca de la laguna Merín”, señaló. La frase condensa la relevancia del área con una claridad difícil de exagerar.
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El reconocimiento también se apoya en una singularidad que empuja la historia del lugar mucho más atrás que la crisis hídrica actual. Fernández recordó que en algunos geositios de la zona queda marcada la separación de Pangea y el nacimiento del Océano Atlántico, un rasgo que convierte a Manantiales Serranos en una referencia para leer procesos de formación planetaria. El geoparque, por lo tanto, no reúne sólo valor ambiental inmediato, sino también una memoria geológica de alcance continental.
Ese peso científico convive con una urgencia mucho más presente y concreta. La directora de Turismo de Lavalleja, Viviana Pritsch, sostuvo que el reconocimiento funciona como “un llamado justamente a eso, a la geoconservación, y esta crisis hídrica que cada vez se repite más seguido y que está golpeando en este caso particular a Uruguay”. La UNESCO aparece así no sólo como un sello simbólico, sino como una herramienta para volver más visible una amenaza que dejó de ser episódica.
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La experiencia reciente del país explica por qué esa alerta tiene hoy otro espesor. En 2023, el 60% de la población uruguaya sufrió las consecuencias de la sequía, y el golpe más sensible se sintió en Montevideo, donde gran parte de la población se vio forzada a consumir agua dulce mezclada con sal proveniente del Río de la Plata. Ese antecedente transforma el reconocimiento de Manantiales Serranos en algo más que una celebración ambiental: lo vuelve una respuesta política y cultural a una vulnerabilidad que ya se hizo sentir sobre la vida cotidiana.
La noticia, además, no quedó encerrada en la escala nacional uruguaya. Fernández aprovechó el reconocimiento para proyectar un mensaje regional y lo hizo con una referencia explícita a la Argentina y al debate sobre el cambio climático. “Nos pone en el compromiso, en nuestra América del Sur, en ser ejemplo de trabajo, en la conservación y en la valorización del agua como un recurso vital para la vida”, afirmó antes de expresar su deseo de que el caso sirva para “que nuestros hermanos argentinos cambien un poco este rumbo de escepticismo con respecto al cambio climático y se den cuenta de que la ciencia nos llama a trabajar fuertemente”.
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Ese pronunciamiento le agrega al geoparque una dimensión política que va más allá de Lavalleja. El agua, la ciencia y la conservación aparecen en el podcast como una agenda común para el Cono Sur, en un momento en que las sequías, el deterioro de cuencas y la discusión sobre recursos estratégicos ya no pueden pensarse sólo dentro de las fronteras nacionales. La creación de un geoparque, desde esa mirada, también funciona como una toma de posición sobre cómo administrar el territorio en tiempos de presión climática.
El reconocimiento de la UNESCO también abre una puerta económica, aunque bajo otro tipo de promesa. Manantiales Serranos buscará atraer un turismo interesado en la historia de la formación del planeta y en la conservación de sus recursos, un perfil muy distinto al del turismo de volumen rápido y sin anclaje territorial. La apuesta es que esa vidriera internacional ayude a reforzar el valor del sitio sin vaciar de sentido lo que lo vuelve excepcional.
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Uruguay consiguió así una distinción internacional que refuerza protección, visibilidad y proyección sobre una zona estratégica. El reconocimiento ya está otorgado, pero la parte más exigente empieza ahora: conservar el agua, sostener la geoconservación y transformar ese sello en una defensa real frente a sequías que no aflojan. Ahí se juega el verdadero alcance de Manantiales Serranos como nuevo geoparque mundial.
Material publicado por gentileza Radio Francia Internacional
















