
Más de 5 millones de personas ya no pueden pagar sus créditos y la mora sigue en alza
Actualidad22/06/2026
Sergio BustosEl deterioro de la situación financiera de las familias argentinas volvió a reflejarse en un indicador que preocupa tanto a bancos como a especialistas: la mora en los créditos alcanzó su nivel más alto en más de dos décadas y ya afecta a millones de personas en todo el país.

Los datos más recientes del Banco Central muestran que el 12,1% de los préstamos otorgados a hogares presentaba irregularidades en abril de 2026. Se trata de créditos con atrasos significativos en los pagos y representa un salto muy fuerte respecto del mismo mes del año pasado, cuando la mora apenas alcanzaba el 3,7%.
La cifra también marca el decimoctavo aumento mensual consecutivo en los niveles de incumplimiento y ubica al sistema en registros que no se observaban desde 2004. En apenas un año, la proporción de créditos familiares en situación irregular prácticamente se triplicó.


OTRAS NOTICIAS
El fenómeno no se limita a una sola modalidad de financiamiento. Los préstamos personales registraron la situación más delicada, con una mora del 14,9%. Las tarjetas de crédito alcanzaron el 12,5%, mientras que los créditos prendarios llegaron al 7,3%. Incluso los préstamos hipotecarios, que suelen mostrar los menores niveles de incumplimiento, registraron un índice de mora del 1,5%.
El último Informe sobre Bancos del Banco Central también detectó un deterioro en el conjunto del financiamiento privado. La irregularidad total alcanzó el 7,3% en abril, con un incremento de 5,1 puntos porcentuales respecto de un año atrás.
Aunque los hogares concentran el mayor nivel de preocupación, las empresas tampoco quedaron al margen. La mora en el financiamiento corporativo llegó al 3,3%, reflejando un incremento interanual de 2,4 puntos porcentuales.
OTRAS NOTICIAS
Detrás de estas estadísticas aparece un dato aún más contundente. Según estimaciones privadas elaboradas por la consultora 1816, actualmente existen 5,3 millones de personas con al menos un crédito impago durante más de 90 días, considerando tanto entidades financieras como no financieras.
La magnitud del fenómeno se vuelve más evidente al observar el universo total de tomadores de crédito. Sobre aproximadamente 20 millones de personas con algún tipo de financiamiento, el 26,7% registra al menos una deuda en situación irregular.
La problemática también se extiende fuera del sistema bancario tradicional. En abril, la proporción de familias con obligaciones impagas en entidades no financieras trepó al 31,5%, superando el 30,7% registrado apenas un mes antes.
OTRAS NOTICIAS
Desde el Banco Central señalaron que en los últimos meses comenzó a observarse una desaceleración en el ritmo de crecimiento de la mora. El informe oficial sostiene que el aumento continúa, aunque a una velocidad menor que la registrada durante los períodos anteriores.
Sin embargo, algunos analistas advierten que el dato de abril encendió nuevas señales de alerta. “Quizás lo peor del dato de abril es que, a diferencia de lo que habíamos visto en marzo, se aceleró el aumento. Si bien todavía es posible que veamos un pico en algún momento del segundo trimestre de 2026, ahora hay motivos para tener dudas sobre el tema”, indicó un reporte de la consultora 1816.
Los especialistas también advierten sobre un efecto adicional que puede extenderse en el tiempo. Las personas que acumulan incumplimientos dejan de ser consideradas sujetos aptos para acceder a nuevos préstamos, lo que limita la expansión futura del crédito al consumo.
OTRAS NOTICIAS
Esa situación podría afectar una de las herramientas que impulsó parte de la actividad económica durante los últimos años. Según el análisis privado, mientras una porción tan importante de la población permanezca fuera del sistema crediticio formal, será difícil que el financiamiento vuelva a convertirse en un motor relevante del consumo.
Aun así, dentro del sector financiero existen algunas miradas más optimistas. A fines de mayo, representantes de bancos señalaron que los indicadores muestran señales de estabilización. Gustavo “Paco” Manríquez, CEO de Banco Supervielle, sostuvo que la mora “ya no crece” y destacó la importancia de refinanciar y reestructurar deudas para evitar un deterioro mayor.
Mientras tanto, el endeudamiento de los hogares continúa consolidándose como uno de los principales desafíos económicos. Con millones de personas enfrentando dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras, la evolución de la mora se transformó en un termómetro cada vez más sensible de la situación social y del poder de compra de las familias argentinas.








El gas de Vaca Muerta podría abastecer a cinco países durante más de un siglo









