
Con tasas en movimiento, invertir en pesos exige pensar plazos y dejar atrás decisiones automáticas
Actualidad24/01/2026
REDACCIÓN
El escenario financiero cambió de ritmo y dejó en evidencia una premisa que suele pasar inadvertida cuando todo parece estable: invertir en pesos ya no admite piloto automático. Con un dólar contenido, una inflación que mostró variaciones inesperadas y tasas de interés que recuperaron atractivo, el orden de las decisiones vuelve a ser determinante para evitar errores de timing y rendimientos diluidos.
La primera señal de este nuevo contexto aparece en la necesidad de ordenar la liquidez antes de elegir instrumentos. Definir cuándo se va a necesitar el dinero pasó a ser el punto de partida, no una variable secundaria. No es lo mismo gestionar pesos que se usarán en pocas semanas que armar una cartera para varios meses, y esa diferencia hoy pesa más que la etiqueta del activo elegido.
OTRAS NOTICIAS:


Desde esa mirada, Elena Alonso, CEO de Emerald Capital, plantea que el eje no está en “encontrar la inversión perfecta”, sino en planificar. “En el escenario actual, más que buscar una gran inversión, la clave pasa por ordenar la liquidez y tomar decisiones según el plazo, entendiendo qué instrumentos cumplen mejor cada función y teniendo en cuenta el impacto de las comisiones en el resultado final”, explica, al subrayar un aspecto que suele erosionar rendimientos sin que el inversor lo note.
En el corto plazo, la discusión gira alrededor de cómo capturar tasas sin resignar flexibilidad. Para quienes saben que necesitarán pesos en menos de dos meses, las letras de capitalización de vencimiento cercano comenzaron a desplazar a otras alternativas tradicionales. La posibilidad de fijar tasa por períodos breves, con rendimientos que superan al plazo fijo bancario, resulta atractiva siempre que los costos operativos no se coman la diferencia.
OTRAS NOTICIAS:
El movimiento de tasas también reabrió el debate sobre qué hacer frente a una inflación que dejó de comportarse de manera lineal. Para Florencia Blanc, el ajuste reciente del mercado introduce nuevas oportunidades para perfiles con mayor tolerancia al riesgo. “El ajuste de tasas de interés iniciado semanas atrás vuelve atractiva la parte larga de la curva de tasa fija para perfiles más agresivos”, señala, aunque aclara que se trata de decisiones que requieren asumir mayor exposición a cambios de escenario.
En contraste, para estrategias más conservadoras vinculadas al manejo de caja, Blanc advierte que las lecaps de vencimiento corto mantienen su atractivo, al ofrecer rendimientos mensuales que permiten sostener el valor de los pesos sin inmovilizar la cartera por demasiado tiempo. La previsibilidad, en este tramo, sigue siendo un activo en sí mismo.
OTRAS NOTICIAS:
El resurgir de la inflación también volvió a poner en primer plano a los bonos ajustados por CER. Milo Farro, del equipo de research de Rava, sostiene que “en contextos donde el proceso de desinflación pierde velocidad, los bonos CER siguen siendo instrumentos útiles de cobertura”, al combinar ajuste inflacionario con tasas reales positivas en algunos vencimientos. La elección, aclara, depende de cuánto tiempo esté dispuesto el inversor a permanecer expuesto en pesos.
Desde el análisis de expectativas, el Equipo de Estrategias de IOL remarca que la inflación implícita ya se ajustó tras el último dato oficial, lo que obliga a recalibrar carteras. En ese marco, proponen equilibrios entre tasa fija y CER en los tramos cortos, evitando concentraciones excesivas que puedan perder sentido ante cambios de política monetaria o sorpresas macroeconómicas.
OTRAS NOTICIAS:
Cuando el horizonte se estira más allá de los tres meses, el razonamiento cambia otra vez. Alonso señala que las lecaps de tasa fija a plazos más largos recuperan protagonismo al permitir asegurar rendimientos y dar previsibilidad, una cualidad especialmente valorada por perfiles conservadores. En paralelo, los bonos ajustados por inflación siguen funcionando como cobertura defensiva dentro de una cartera diversificada.
A mayor plazo, el riesgo cambiario vuelve a entrar en escena. Ninguna estrategia en pesos puede desentenderse de ese factor, y por eso los especialistas coinciden en que la diversificación no es un eslogan, sino una necesidad operativa. Combinar instrumentos, plazos y ajustes aparece como la única forma de amortiguar movimientos bruscos.
OTRAS NOTICIAS:
Para quienes buscan algo distinto al manejo transaccional de pesos y apuntan a apreciación de capital, la renta variable ofrece oportunidades, pero también advertencias. Desde IOL señalan que los precios actuales del mercado accionario ya descuentan escenarios favorables, lo que reduce el margen para sorpresas positivas. Aun así, identifican sectores con fundamentos sólidos, aunque aclaran que se trata de apuestas de más largo aliento.
Fuente: LA NACION.

















