
Caputo abrió otra pelea por impuestos justo cuando el Senado define la reforma laboral
Política11/02/2026
REDACCIÓN
El ministro defendió recortes equivalentes a 2,5% del PBI y dijo que los tributos “siguen altos y distorsivos”, mientras el oficialismo negocia cambios sensibles en Ganancias.


En la antesala de una sesión clave en el Senado, el ministro de Economía, Luis Caputo, eligió intervenir públicamente en un tema que suele ordenar alianzas políticas: la presión impositiva. Su mensaje apareció mientras el oficialismo ajusta el proyecto de reforma laboral para reunir votos y sostener el trámite legislativo. El posicionamiento dejó ver la tensión entre el discurso económico del Gobierno y las concesiones necesarias para avanzar en el Congreso.
Caputo sostuvo que la intención oficial se mantiene firme en la reducción tributaria, aun cuando el debate parlamentario implique modificaciones al texto original. En su cuenta oficial de X expresó que “efectivamente, queremos seguir bajando impuestos, porque todavía son altos y distorsivos”, una frase que buscó reforzar la narrativa económica del Ejecutivo. El mensaje surgió al citar un debate televisivo sobre la posible reducción del capítulo tributario del proyecto.
OTRAS NOTICIAS:
El funcionario también defendió resultados generales de la gestión y vinculó esa lectura con el mandato electoral. En el mismo posteo aseguró que “no solo bajamos impuestos (por el equivalente a 2,5% del PIB). También bajamos la inflación, la pobreza, la indigencia, la inseguridad, los piquetes y las regulaciones. Es decir, todo lo que dijimos que íbamos a hacer y por lo que la gente nos votó”. Esa enumeración buscó ampliar la discusión más allá del plano fiscal.
El contexto inmediato está marcado por negociaciones intensas en el Congreso. La reforma laboral llega al Senado luego de cambios al proyecto original del Ejecutivo. Esos ajustes reflejan acuerdos con gobernadores aliados y conversaciones con la CGT, actores que condicionan el equilibrio político necesario para avanzar.
OTRAS NOTICIAS:
Dentro de esa negociación, el capítulo impositivo tomó protagonismo. El texto final eliminó el artículo que planteaba una rebaja del impuesto a las Ganancias para grandes y medianas empresas. Según la información difundida, esa modificación implicaba un impacto superior a 2 billones de pesos para las provincias, un dato que explica la presión de los mandatarios provinciales.
La decisión abre una contradicción aparente entre el discurso oficial de reducción tributaria y la preservación de un impuesto específico. Desde el punto de vista político, la concesión aparece como una herramienta para asegurar apoyos parlamentarios. Desde lo económico, el Gobierno intenta sostener el mensaje de continuidad en su estrategia general.
OTRAS NOTICIAS:
El pronunciamiento de Caputo también funciona como una señal hacia los mercados y hacia el electorado propio. La insistencia en que los impuestos siguen siendo elevados apunta a reforzar expectativas sobre futuras medidas fiscales. Al mismo tiempo, reconoce implícitamente que el proyecto que llegue al recinto puede diferir de la propuesta original.
En el Senado, el tratamiento de la reforma laboral se convierte en un test político para el oficialismo. La discusión sobre Ganancias dejó de ser un detalle técnico y pasó a ocupar un lugar central dentro de la negociación legislativa. Cada cambio en ese capítulo redefine alianzas y obliga a recalibrar el discurso público.
Fuente: NA.















