
Proyecto Argentina LNG: que implica para el mapa energético nacional
Actualidad11/02/2026
Sergio Bustos
Río Negro dejó de ocupar un lugar secundario en la cadena energética y empezó a construir un rol propio en el esquema de exportación de gas. El proyecto Argentina GNL la posiciona como el punto desde donde el gas argentino buscará mercados internacionales, con una combinación de obras de gran escala, operación marítima permanente y un flujo económico sostenido.


El contexto global empuja esa decisión. La demanda mundial de Gas Natural Licuado crece de manera constante y Vaca Muerta se consolida como uno de los reservorios más importantes del planeta. Transformar ese potencial en exportaciones exige infraestructura, previsibilidad y salida al mar, condiciones que confluyen en territorio rionegrino.
El proyecto se apoya en una red de obras que atraviesa el país de oeste a este. Un gasoducto dedicado de 48 pulgadas, con una extensión cercana a los 520 kilómetros, transportará gas desde Vaca Muerta hasta la costa. Será el ducto más grande de la Argentina y estará destinado exclusivamente a la exportación.
OTRAS NOTICIAS
En paralelo, un poliducto seguirá la misma traza y permitirá trasladar los líquidos asociados al gas hasta una planta fraccionadora costera. Esa infraestructura tendrá una capacidad de transporte que supera ampliamente los niveles actuales del país, ampliando de manera significativa la escala del sistema energético.
La operación no se limita a tierra firme. A unos siete kilómetros de la costa se instalarán dos buques de licuefacción que funcionarán como verdaderas plantas industriales en altamar. Cada unidad podrá procesar millones de toneladas por año y operar de manera continua durante los doce meses.
Desde ese punto marítimo partirán buques metaneros de gran porte, consolidando un esquema de exportación sostenida. El gas será licuado a temperaturas extremas y enviado a mercados internacionales sin interrupciones estacionales, un salto cualitativo para la industria nacional.
OTRAS NOTICIAS
El impacto económico para Río Negro aparece como uno de los aspectos centrales del acuerdo. Desde la decisión final de inversión, la provincia recibirá un aporte comunitario inicial de 25 millones de dólares y se pondrá en funcionamiento el aeropuerto de San Antonio Oeste, una obra clave para la logística regional.
Con el inicio de la operación comercial, los ingresos se volverán permanentes. Se prevén aportes comunitarios anuales de 24 millones de dólares durante toda la vida útil del proyecto, además de cánones y tasas provinciales que sumarán otros 10 millones de dólares por año.
Más allá de los números, el esquema incorpora herramientas para asegurar impacto local. Se establece prioridad al empleo rionegrino, desarrollo de proveedores y compre local, junto con programas de formación técnico-profesional articulados con instituciones educativas y la Fundación YPF, orientados a preparar mano de obra para una actividad nueva en la región.
OTRAS NOTICIAS
El marco normativo provincial completa el escenario. Río Negro cuenta con leyes de promoción económica, parques industriales, puertos y zona franca, además de su adhesión al régimen nacional de grandes inversiones. Ese entramado busca garantizar reglas estables y previsibilidad a largo plazo.
En el Golfo San Matías, el proyecto abre una actividad económica distinta a la conocida hasta ahora. Industrialización del gas, infraestructura portuaria, áreas industriales y formación de perfiles técnicos específicos configuran un nuevo paisaje productivo. No se trata solo de exportar energía, sino de redefinir el lugar de la costa rionegrina en el mapa energético argentino.




Médicos del PROSATE frenan la atención de PAMI en Trelew por falta de pago


Shell busca nuevo dueño en la Argentina y un grupo europeo pica en punta

Investigan una megaestafa “con las Amarok” y empleados del Santander









