Un test simple puede anticipar riesgos de cáncer en familias y ya se hace en el país

Actualidad27/03/2026Sergio BustosSergio Bustos

La posibilidad de anticiparse a una enfermedad suele marcar una diferencia decisiva en la vida de las personas. En el caso del cáncer, ese margen de acción puede incluso cambiar por completo el pronóstico. En Mendoza, un equipo del CONICET comenzó a ofrecer una herramienta que apunta justamente a eso: detectar riesgos hereditarios antes de que aparezcan los síntomas.

Cancer-hereditario
Avances en la prevención del cáncer hereditario.

El trabajo se desarrolla en el Instituto de Medicina y Biología Experimental de Cuyo (IMBECU), donde funciona un laboratorio especializado en el análisis de mutaciones genéticas vinculadas al cáncer hereditario. Allí, investigadores que durante años estudiaron la resistencia de tumores de mama a distintos tratamientos, ahora aplican ese conocimiento en un servicio con impacto directo en la prevención.

La propuesta no es completamente nueva, pero sí amplía su alcance. El grupo ya brindaba asesoramiento genético clínico en cáncer de mama y ovario hereditario, y hace aproximadamente un año sumó un segundo servicio de alto nivel que permite estudiar mutaciones familiares conocidas en cualquier tipo de cáncer hereditario.


OTRAS NOTICIAS

CombustibleNafta más “mezclada”: el Gobierno habilita un cambio para intentar contener los precios

El procedimiento parte de un dato clave: la identificación previa de una mutación genética en una persona con cáncer. A partir de esa información, los especialistas pueden analizar si otros integrantes de la familia portan la misma alteración, incluso si no presentan síntomas.

Según explicó la investigadora del CONICET y directora del laboratorio, Laura Vargas Roig, “se trata de un estudio de realización sencilla: se obtiene una muestra mediante un hisopado bucal y luego se diseñan secuencias muy cortas de ADN específicas para la mutación a analizar. Esa región se amplifica, se secuencia y finalmente se entrega al paciente un informe escrito que indica si la mutación familiar fue detectada o no”.

Uno de los aspectos más novedosos es que el estudio no requiere necesariamente la presencia física del paciente en el laboratorio. Las personas pueden realizar la toma de la muestra en su propio domicilio, con indicaciones del equipo profesional, y enviarla por correo. Esta modalidad reduce barreras de acceso, especialmente para quienes viven lejos de centros urbanos.


OTRAS NOTICIAS

palo tres muertosUn impacto brutal en plena ruta dejó tres muertos y una investigación abierta

El acceso al servicio puede darse de dos maneras. Por un lado, a través de la derivación de un profesional de la salud, que solicita la orden médica junto con el informe del familiar en el que se detectó la mutación. Por otro, mediante una consulta directa, que incluye una instancia previa de asesoramiento genético para evaluar si corresponde realizar el estudio.

Vargas Roig señaló que en los casos de auto-consulta “primero hacemos el asesoramiento genético oncológico clínico para evaluar si la persona tiene los criterios necesarios para estudiar la mutación familiar y solamente en ese caso se realiza el estudio”. Este filtro busca garantizar que el análisis se indique de manera adecuada.

El contexto normativo también juega un papel importante en el acceso. En Mendoza, una ley vigente desde 2018 establece la creación de Unidades de Cáncer Hereditario y obliga a cubrir estos estudios a través del sistema público de salud y la Obra Social de Empleados Públicos. Esto permite que tanto pacientes como familiares sanos puedan acceder a los análisis sin afrontar costos elevados.


OTRAS NOTICIAS

Congreso de la NaciónEl Gobierno reactivó la Ley Hojarasca con 70 normas para borrar del mapa legal

Para quienes no cuentan con esa cobertura, el servicio también está disponible de forma particular. De este modo, se amplía el alcance de una herramienta que apunta tanto a la detección temprana como a la prevención.

En ese sentido, la investigadora remarcó la importancia de este tipo de iniciativas: “Todo lo que desde el CONICET podamos aportar a la prevención, ya sea primaria, para evitar que la enfermedad aparezca, o secundaria, a través del diagnóstico precoz, ayuda a evitar el impacto que el cáncer tiene en la vida de las personas. Por eso, la prevención no es un gasto: es una inversión en salud”.

El laboratorio que hace posible este trabajo fue equipado recientemente gracias a una donación de la Fundación Rotaria, gestionada por el Rotary Club Mendoza Nuevas Generaciones. Ese aporte permitió consolidar un espacio dedicado específicamente al análisis de mutaciones genéticas en cáncer hereditario.

Con esta herramienta, la ciencia local da un paso más hacia un enfoque que prioriza la anticipación. Detectar a tiempo, informar a las familias y actuar antes de que la enfermedad se desarrolle aparece como una estrategia cada vez más central en la medicina actual.

Te puede interesar
Suscribite al newsletter de #LA17