Brasil y México sostienen a Bachelet para la ONU pese al giro de Chile

Actualidad28/03/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

La postulación de la ex presidenta chilena quedó atravesada por una fractura regional inesperada: Lula y Sheinbaum la respaldan, pero Kast la soltó.

Michelle Bachelet.. Foto Agencia UNO/Radio Futuro
Michelle Bachelet.. Foto Agencia UNO/Radio Futuro

La candidatura de Michelle Bachelet para convertirse en secretaria general de la ONU quedó atrapada en una escena política poco habitual: los dos respaldos más firmes de la región llegan desde Brasil y México, mientras Chile, su propio país, decidió correrse. Ese contraste reorganizó de golpe el mapa de apoyos en torno a una postulación que hasta hace pocas semanas aparecía alineada en tres capitales clave de América Latina. Ahora, la continuidad de esa apuesta depende menos de Santiago y más de la voluntad de los gobiernos que todavía la empujan.

El gesto más contundente de este sábado salió de Luiz Inácio Lula da Silva, que eligió sostener públicamente a la exmandataria chilena incluso después del retiro chileno. El presidente brasileño afirmó que “continuará apoyando, en conjunto con México, la candidatura” de Bachelet para suceder a António Guterres al frente del organismo internacional. La definición no tuvo ambigüedades y buscó instalar la idea de que la postulación sigue viva aun sin el acompañamiento del gobierno de José Antonio Kast.


OTRAS NOTICIAS:

Cámara de DiputadosLa Libertad Avanza gana el control de comisiones y ordena el juego en Diputados

Lula reforzó esa postura con una defensa directa del perfil político e institucional de Bachelet. En su mensaje sostuvo que “Bachelet está altamente calificada, con el mejor currículum para la función” y recordó que fue presidenta de Chile en dos períodos, alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos y directora ejecutiva de ONU Mujeres. Con esa enumeración, el mandatario brasileño no solo reivindicó antecedentes, sino que además trató de darle volumen internacional a una figura que perdió respaldo en su base nacional.

La apuesta brasileña también buscó darle a la candidatura una dimensión regional y simbólica más amplia. Lula señaló que la exmandataria “tiene todas las credenciales para convertirse en la primera mujer latinoamericana en liderar la organización” y asoció esa eventual llegada con una agenda centrada en la paz, el multilateralismo y el desarrollo sostenible. Ese encuadre corre la discusión del simple juego diplomático y coloca a Bachelet en un terreno de representación política para América Latina dentro del sistema internacional.


OTRAS NOTICIAS:

Paneles solares en paredes del edificio. Imagen ilustrativa creada con IA generativa por #LA17Las paredes de los edificios podrían volverse usinas solares en plena ciudad

En esa misma línea se mantuvo Claudia Sheinbaum, que ya había reafirmado el miércoles el apoyo de México a la postulación. El dato tiene peso porque muestra que, pese al retroceso chileno, la candidatura conserva el respaldo de dos gobiernos fuertes de la región. Esa persistencia no borra el golpe político del retiro de Santiago, pero impide que el movimiento de Kast cierre por sí solo la discusión.

La secuencia previa ayuda a entender el valor del cambio. La candidatura de Bachelet había sido presentada en febrero por el gobierno del entonces presidente chileno Gabriel Boric, con acompañamiento de Brasil y México, para abrir la carrera por la sucesión de Guterres, cuyo segundo mandato termina el 31 de diciembre próximo. Esa base de lanzamiento le daba a la ex presidenta una plataforma regional ordenada, algo que esta semana quedó alterado por completo con el cambio de posición de Chile.


OTRAS NOTICIAS:

Santiago Martínez y Emily CecoCondenado a 15 años por intento de femicidio, el exparticipante de Love Is Blind rompió el silencio

El giro llegó bajo la administración de Kast, que resolvió retirar el respaldo chileno con un argumento de oportunidad política. Según la explicación oficial, la “probabilidad de éxito es muy baja”, una frase que funcionó al mismo tiempo como diagnóstico y como salida diplomática. El efecto de esa decisión fue inmediato: la candidata que había sido promovida desde La Moneda pasó a depender del sostén externo de aliados regionales y dejó expuesta una fisura política dentro del propio eje latinoamericano.

Lo que aparece desde entonces no es solamente una diferencia de evaluación sobre las chances reales de Bachelet, sino una disputa sobre quién queda habilitado para hablar en nombre de esa proyección internacional. Brasil y México resolvieron no acompañar el repliegue chileno y mantuvieron viva una candidatura que ya no cuenta con el aval de su país de origen. Esa situación vuelve más frágil la carrera, pero también más llamativa desde el punto de vista diplomático, porque muestra a una figura respaldada afuera mientras pierde su anclaje en casa.


OTRAS NOTICIAS:

Néstor OrtigozaLa Justicia le cerró la salida del país a Ortigoza por deudas alimentarias

Con ese cuadro, la postulación de Michelle Bachelet entra en una etapa más incierta y políticamente más expuesta. No quedó desactivada, porque Lula y Sheinbaum siguen empujándola, pero tampoco conserva la solidez regional con la que se había lanzado. Lo que se abre ahora es un escenario donde la ex presidenta chilena mantiene apoyos de peso para seguir en carrera, aunque carga con una debilidad difícil de disimular: la silla vacía que dejó Chile en el mismo momento en que la pulseada por la ONU empieza a tomar forma.

Fuente: NA.

Te puede interesar
Suscribite al newsletter de #LA17