
Los préstamos en moneda extranjera ganan terreno frente al estancamiento del crédito en pesos
Actualidad08/05/2026
REDACCIÓNLa estabilidad del tipo de cambio impulsa el financiamiento corporativo en dólares, mientras el sector privado abandona los adelantos en moneda local por el costo real.

El mercado financiero argentino exhibe una fisonomía partida en dos velocidades bien diferenciadas. Mientras el Gobierno nacional espera que la reducción de las tasas de interés revitalice la actividad, los bancos observan cómo los préstamos en moneda local no lograron reaccionar durante el mes de abril. La calma cambiaria generó un escenario donde los tomadores de crédito prefieren el financiamiento en divisas, dejando al peso en una zona de letargo que preocupa a los analistas de la city.
Los préstamos en billetes estadounidenses treparon un 6,9% real durante el último período, un desempeño que contrasta de manera nítida con la apatía de la moneda nacional. Este empuje surge de un incremento significativo en los depósitos en moneda extranjera que le dio a las entidades financieras la liquidez necesaria para volcar fondos al mercado. Las empresas lideraron este movimiento con una suba del 7,1%, encontrando en el dólar una alternativa de financiamiento mucho más dinámica que las opciones en pesos.
OTRAS NOTICIAS:
Una de las novedades más llamativas que arrojó el informe de la consultora Equilibra es la aparición de préstamos personales en lo que el mercado denomina "moneda dura". Los cambios regulatorios permitieron que, por primera vez, se concreten financiaciones de este tipo para individuos, lo que elevó la deuda de las familias en dólares un 5,6%. Este fenómeno introduce una variable inédita en el sistema, aunque también suma una exposición directa al riesgo de devaluación para quienes no perciben ingresos en esa moneda.
Las empresas muestran una conducta opuesta cuando se trata de gestionar su capital de trabajo en moneda nacional. El financiamiento destinado al sector corporativo en pesos retrocedió un 0,9% real en abril, revirtiendo la tendencia positiva que se había registrado durante el primer trimestre del año. Las líneas de adelantos sufrieron el impacto más fuerte con un derrumbe del 4,1%, una señal clara de que las firmas están evitando el uso de herramientas de cortísimo plazo por su costo financiero.
OTRAS NOTICIAS:
El estancamiento se palpa en los números finales que arroja el balance del semestre para el sector privado. El informe procesado por la Agencia Noticias Argentinas destacó que “el crédito en pesos al sector privado descontando la inflación cayó solo 0,1% sin estacionalidad” durante el último mes. Esta cifra confirma que la recuperación crediticia todavía no es una realidad sólida para la economía real, a pesar de los esfuerzos oficiales por abaratar el costo del dinero.
Las familias argentinas evidenciaron una ligerísima recuperación en sus niveles de endeudamiento en pesos con un alza del 0,4% real. Este crecimiento estuvo apalancado principalmente por las líneas de créditos prendarios e hipotecarios, que parecen ser los únicos motores que mantienen la rueda girando a un ritmo muy pausado. El consumo con tarjeta y los préstamos personales, en cambio, siguen encontrando techos muy bajos debido a la pérdida de poder adquisitivo y la prudencia de las entidades.
OTRAS NOTICIAS:
La sombra de la morosidad es el factor que hoy impide una expansión más agresiva de la oferta bancaria hacia el público general. En abril, los niveles de mora alcanzaron el 11,6% para tarjetas de crédito y saltaron al 13,8% para los préstamos personales, cifras que obligan a los bancos a ser extremadamente selectivos. Las entidades prefieren mantener una evaluación de riesgo estricta antes que incrementar el volumen de operaciones, dado que la capacidad de pago de los clientes sigue bajo observación.
El financiamiento en moneda extranjera, si bien expansivo, plantea un escenario de seguimiento necesario para los próximos meses de gestión. La estabilidad actual del tipo de cambio es el único sostén de estas líneas, que podrían transformarse en una carga pesada ante cualquier salto brusco en la cotización. La evolución de este segmento dependerá de que se mantenga el flujo de depósitos y de que las empresas mantengan su preferencia por el dólar frente a un peso que no logra ganar atractivo.
OTRAS NOTICIAS:
El sector financiero observa el segundo trimestre con una mezcla de expectativa y cautela extrema sobre la demanda de crédito comercial. Si bien se proyecta una leve reactivación liderada por el sector comercial, el resultado final de la baja de tasas de interés sobre el crédito en pesos es todavía un interrogante abierto. El éxito del plan económico se medirá, en parte, por su capacidad para perforar la barrera de la morosidad y lograr que el financiamiento local abandone su zona de estancamiento actual.
Fuente: NA.
















