
Otro ducto estratégico irá a Río Negro: YPF definió el poliducto del LNG con destino Punta Colorada
Actualidad31/01/2026
Sergio Bustos
Río Negro volvió a quedar en el centro del mapa energético con la confirmación de una nueva obra de gran escala vinculada al proyecto Argentina LNG. Esta vez se trata del poliducto que conectará Vaca Muerta con la costa atlántica para transportar líquidos asociados al gas, con destino final en la zona cercana a Punta Colorada, próxima a Sierra Grande. La alternativa de Bahía Blanca, en Buenos Aires, quedó descartada.


La definición llegó luego de meses de especulaciones sobre el tramo costero que elegiría YPF para este eslabón del plan exportador. El ducto era la gran pieza que todavía no tenía un punto final confirmado, y se volvió clave por el volumen de subproductos que se generan junto al gas destinado a GNL. En el sector señalan que esos líquidos abren una línea de negocios paralela que requiere infraestructura propia.
El origen del proyecto se relaciona con lo que ya había explicado el CEO de YPF, Horacio Marín, cuando advirtió que la extracción de gas para licuefacción en Vaca Muerta también produce una cantidad importante de componentes líquidos. En ese grupo aparecen el propano y el butano, que en el mercado interno se asocian al uso de garrafas. Con un volumen tan grande, la exportación pasa a ser el destino natural de esos productos.
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Hasta ahora, ese tipo de exportaciones se concentraba en instalaciones vinculadas a Compañía Mega y Transportadora Gas del Sur (TGS), con salida por la zona de Bahía Blanca. Allí también se despacha etano hacia el Polo Petroquímico, por lo que el entramado ya estaba armado. Sin embargo, el nuevo esquema que impulsa Argentina LNG terminó inclinándose por la costa rionegrina.
La confirmación se apoyó en un edicto publicado por YPF, donde se informó a futuros superficiarios la traza prevista para la obra. En ese documento se precisó que el proyecto es un poliducto, un tipo de caño distinto a los más conocidos. La diferencia no es menor, porque define qué productos circularán por la infraestructura y qué tipo de instalaciones se necesitan para operar.
El trazado anunciado marca que el ducto partirá desde el área Meseta Buena Esperanza, ubicada al oeste de la formación Vaca Muerta, en Neuquén. Desde allí recorrerá 570 kilómetros hasta llegar a la costa de Río Negro. El punto final se ubicará en el entorno de Punta Colorada, en una zona señalada como “al Norte de Sierra Grande”.
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Según se indicó, la decisión quedó confirmada por la propia YPF, que integra el megaproyecto Argentina LNG junto a ENI, la petrolera estatal de Italia, y XRG, firma vinculada a ADNOC, el grupo petrolero de Emiratos Árabes Unidos. La participación de estas compañías marca el peso internacional del proyecto y explica la necesidad de definir obras de transporte asociadas. La obra del poliducto aparece como una pieza pensada para sostener exportaciones sostenidas.
En términos técnicos, un poliducto transporta líquidos del gas natural, entre ellos propano, butano, etano y gasolina natural. Son productos con mercado externo porque, según se explica, la demanda argentina ya está cubierta. En este caso, el ducto no moverá gas para consumo residencial ni petróleo crudo, sino componentes que salen del mismo circuito de producción de Vaca Muerta.
El proyecto prevé, además, un caño de 22 pulgadas, un diámetro que supera al de otros ductos existentes destinados a este tipo de líquidos. Esa dimensión apunta a manejar un volumen exportable mayor y a sostener una operatoria de gran escala. Con ese dato, el poliducto se integra a un esquema que no se limita a la traza, sino que necesita una base industrial en destino.
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La definición del recorrido implica construir también una planta fraccionadora para preparar los líquidos antes de exportarlos. Esa instalación, según lo informado, se ubicaría en la misma zona costera de Punta Colorada. En otras palabras, el ducto no llega solo: obliga a sumar infraestructura de procesamiento para transformar el flujo de líquidos en cargas listas para salida al exterior.
A partir de esa planta, se montarán instalaciones portuarias específicas para concretar las exportaciones. El esquema previsto no se apoya en un puerto tradicional, sino en infraestructura mar adentro, con monoboyas y equipos ubicados a varios kilómetros de la costa. Ese modelo también se repite en otros proyectos energéticos previstos para el mismo corredor atlántico.
Las proyecciones económicas que acompañan la obra muestran por qué el proyecto se volvió prioritario. Según las estimaciones citadas, las exportaciones de estos líquidos asociados al gas podrían rondar los 5.000 millones de dólares al año. Ese ingreso se sumaría al negocio del GNL y a otros componentes que surgen del mismo desarrollo energético.
Con esta decisión, Punta Colorada se consolida como un nodo de salida para varias iniciativas exportadoras. En la misma franja costera se proyectan instalaciones vinculadas al Oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) y a los buques que prevé Argentina LNG. El poliducto se suma como otra pieza que refuerza la concentración de infraestructura energética en Río Negro, con Sierra Grande y su zona de influencia como referencia territorial inmediata.




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