Vaca Muerta atrae multitudes, pero deja a miles afuera del trabajo petrolero

PODCASTS Radio Francia Internacional06/04/2026REDACCIÓNREDACCIÓN

El podcast Noticias de América de RFI mostró la distancia entre la promesa salarial de Neuquén y la realidad de quienes llegan sin contrato ni red.

Vaca Muerta
Vaca Muerta

Las grúas suben, los edificios cambian la postal de Neuquén y el nombre de Vaca Muerta sigue funcionando como un imán para trabajadores de todo el país y también del exterior. Pero el podcast Noticias de América, de Radio Francia Internacional, puso la mirada sobre una parte menos visible de ese movimiento: la de quienes llegan empujados por la promesa petrolera y descubren que el acceso al sector no está al alcance de cualquiera. En una provincia asociada a récords de producción, salarios altos y expansión económica, la puerta de entrada al empleo mejor pago aparece mucho más angosta de lo que sugiere el relato de prosperidad.

La magnitud del fenómeno ayuda a entender por qué esa frustración se repite. El propio informe recuerda que Vaca Muerta genera más del 60% de la producción de gas y petróleo de la Argentina y que Neuquén, la provincia donde se asienta esa formación, tenía en 2022 un PIB per cápita equivalente al de Alemania, según datos de Fundar. Esa combinación entre riqueza energética, expansión urbana y circulación de historias sobre sueldos muy por encima de otras actividades alimenta una corriente migratoria persistente, con expectativas que no siempre encuentran un correlato del otro lado.

ESCUCHAR EL AUDIO DEL PODCAST:

En ese punto aparece una primera fractura entre la imagen del boom y la experiencia concreta de quienes aterrizan sin un puesto asegurado. Mónica Justiniano, de 59 años, vive en un barrio popular de las afueras de Neuquén y llegó hace seis años desde una zona del norte argentino golpeada por el declino petrolero. Su definición resume el choque entre fantasía y realidad: “No es lo que te venden, te venden una ilusión”, dice, después de haber pasado por tareas de gastronomía, limpieza y todo trabajo que pudiera aparecer, siempre lejos del corazón de la industria que la atrajo.


OTRAS NOTICIAS:

Bioferia en PalermoChubut lleva a Palermo su vidriera verde con turismo, charlas y 11 marcas locales

La decepción no se explica sólo por un caso individual, sino por una dinámica más amplia que el propio reportaje pone en números. Lucas Materre, subsecretario de Derechos Humanos de la Municipalidad de Neuquén, explicó que “el 30% de las personas que viven en la ciudad nacieron en otro lugar”, una proporción que expone la velocidad del crecimiento demográfico y la presión que genera esa llegada permanente. A eso le agregó un dato todavía más importante para entender quién logra insertarse y quién queda esperando: “aproximadamente el 40% de las personas que llegan, llegan a través de consultoras de trabajo, y la contratación ya previa”.

Ese número también ordena el reverso de la expansión. Si cuatro de cada diez arriban con una vía laboral ya abierta, el resto debe atravesar una ciudad cara, competitiva y tensionada por la expectativa de conseguir un empleo que no aparece con la misma facilidad con la que circula el mito del derrame petrolero. Materre lo planteó con una formulación sobria pero elocuente cuando describió a “este otro 60, 65% de personas que llegan y bueno, hasta que esperan y consiguen, pasa un tiempo”, una demora que, para quien aterriza sin vivienda, sin ingresos y sin red de contención, deja de ser una espera administrativa para convertirse en una urgencia cotidiana.


OTRAS NOTICIAS:

Comisario Diego Williams cimen en Puerto MadrynLa versión de la policía sobre el crimen ocurrido este fin de semana en Puerto Madryn

La experiencia de la migración venezolana suma otra capa a esa realidad. Luis Rodán Belisario, ingeniero de 49 años con más de dos décadas de trayectoria en la industria petrolera, viajó convencido de que ese recorrido técnico le abriría una puerta directa en Neuquén. Su expectativa estaba atada a una lógica razonable dentro de la narrativa que rodea a Vaca Muerta: “Por ser ingeniero y especialista por más de 20 años en la industria petrolera, fue la visión que tuve: quedarme en Latinoamérica y trabajar en el petróleo aquí en Vaca Muerta”, relató a RFI.

Sin embargo, ni siquiera un perfil profesional tan específico garantizó el ingreso. El reportaje señala que Rodán Belisario terminó dejando de buscar trabajo en el petróleo, una resolución que desarma otra idea muy instalada alrededor del yacimiento: la de que el crecimiento del sector absorbe automáticamente a todo postulante calificado. Cuando ese supuesto se cae, lo que queda no es sólo una búsqueda laboral frustrada, sino una trayectoria entera obligada a recalcular en un territorio donde el petróleo organiza la imaginación de futuro, pero no distribuye del mismo modo sus oportunidades.


OTRAS NOTICIAS:

Byrne derribado en el séptimo roundUn KO cambió todo: su rival terminó internado y el boxeo quedó en shock

La historia de Lixayi López, docente en Venezuela y hoy trabajadora de Cáritas Diocesana, vuelve todavía más visible el costo humano de ese desajuste. Desde su tarea acompañando a migrantes, observa cómo se repite el mismo circuito de expectativa, mudanza, desgaste y desencanto. Su descripción es directa y condensa un malestar que atraviesa a muchas familias: “La gente viene con mucha angustia, mucho dolor, sobre todo porque si vienen con la familia y no consiguen trabajo, es, imagínate, es una frustración”.

Lo que deja esa cadena de testimonios no es una refutación del peso económico de Vaca Muerta, sino una advertencia sobre su carácter selectivo. El yacimiento sigue empujando crecimiento, inversión y movimiento demográfico, pero la expansión no borra la distancia entre quienes ingresan con contrato, contactos o demanda específica, y quienes llegan apenas sostenidos por una promesa. Ahí es donde la riqueza visible de Neuquén convive con trayectorias laborales más precarias, barrios periféricos y una sensación persistente de haber viajado detrás de una oportunidad que, para muchos, nunca termina de abrirse.


OTRAS NOTICIAS:

Hidrógeno VerdeSanta Cruz ya comprometió 500 mil hectáreas para el negocio del hidrógeno

El cierre del reportaje vuelve sobre esa desigualdad desde una frase que funciona casi como consejo y desengaño al mismo tiempo. Mónica Justiniano lo dice sin vueltas: “Que lo piensen bien. Sí, Vaca Muerta genera trabajo, pero es para ciertas personas. No todos tienen el mismo privilegio”. Neuquén sigue creciendo y seguirá atrayendo gente por la potencia simbólica de Vaca Muerta, pero el problema que deja planteado la fuente no pasa por la falta de movimiento, sino por el límite cada vez más nítido entre la ciudad que promete ascenso y la ciudad real que recibe a miles sin garantizarles un lugar dentro del negocio que los convocó.

Material publicado por gentileza Radio Francia Internacional

Te puede interesar
Suscribite al newsletter de #LA17