
Docentes y no docentes convocaron a un paro total tras un comunicado del Gobierno que los responsabilizó por el conflicto educativo y tensó aún más la situación.

La actividad en la Universidad de Buenos Aires se detendrá por completo en medio de un nuevo capítulo de tensión entre el sistema universitario y el Gobierno nacional. La medida impacta de lleno en miles de estudiantes y refleja un conflicto que ya venía escalando en las últimas semanas.
La decisión de paralizar las actividades surgió como respuesta directa a un mensaje oficial que generó malestar en los gremios. Desde las organizaciones sindicales interpretaron ese posicionamiento como una acusación hacia los trabajadores, lo que terminó por acelerar la convocatoria a una medida de fuerza contundente.


La Asociación de Docentes de la UBA (ADUBA) y la Asociación del Personal de la UBA (APUBA) confirmaron un paro total para este miércoles. La medida abarca tanto a docentes como a no docentes en todas las facultades y dependencias de la universidad.
El eje del conflicto se ubica en un comunicado del Ministerio de Capital Humano, que responsabilizó a los trabajadores por no garantizar el derecho a la educación. Esa definición fue rechazada de plano por los gremios, que la calificaron como provocadora.
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En su posicionamiento, las organizaciones sindicales cuestionaron el rumbo de la política educativa actual. “Desde el primer día de su mandato, el Gobierno inició el desarrollo de una política de pauperización de los salarios y de asfixia del funcionamiento de las Universidades Públicas”, señalaron en un comunicado conjunto.
El reclamo no se limita a lo salarial, aunque ese punto aparece como central dentro del conflicto. Según plantearon, los ingresos del sector pierden frente a la inflación mientras no se cumplen compromisos establecidos por ley.
En ese sentido, agregaron que el Ejecutivo “profundiza la crisis de la educación superior, con la definición unilateral de salarios que pierden mes a mes con la inflación y con el incumplimiento absoluto de la Ley de financiamiento Universitario”, lo que suma otro frente de disputa institucional. La respuesta sindical también incluyó críticas directas a la forma en que el Gobierno comunica su postura. Desde ADUBA apuntaron contra el tono del mensaje oficial y exigieron un cambio en la estrategia.
El secretario general del gremio, Emiliano Cagnacci, fue uno de los voceros más firmes. “Desde nuestro gremio docente repudiamos y rechazamos el comunicado del Ministerio de Capital Humano, donde se nos responsabiliza de no garantizar el derecho a la educación”, expresó.
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En la misma línea, trasladó la responsabilidad al Ejecutivo nacional. “Quien debe hacerlo es el Gobierno Nacional a través de la ministra de Capital Humano Sandra Petovello”, afirmó, al referirse a la garantía del sistema educativo.
El conflicto no se limita a esta medida puntual y ya tiene una nueva instancia prevista en el calendario. Los gremios ratificaron su participación en la Cuarta Marcha Federal Universitaria, convocada para el 12 de mayo, donde buscarán amplificar el reclamo.
Además, desde el sector docente remarcaron la necesidad de que se cumplan las normativas vigentes. “En vez de sacar comunicados a través de las redes sociales, debe ponerse a trabajar exigiéndole a su gobierno que cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario”, sostuvo Cagnacci, en un mensaje dirigido a las autoridades.
El paro en la UBA aparece así como una nueva expresión de un conflicto más amplio que atraviesa a las universidades públicas. La medida no solo detiene la actividad académica por un día, sino que también expone una disputa abierta sobre el financiamiento, los salarios y el rol del Estado en la educación superior.















