

En el corazón del Golfo Nuevo, descansa un tesoro que conecta generaciones. Sumergida en 1999, un arca submarina protege recuerdos y objetos de los madrynenses, aguardando hasta el año 2100 para revelar su contenido a las futuras generaciones.


La cápsula del tiempo se depositó a 30 metros de profundidad. Fue parte de una emotiva ceremonia, con una caravana náutica liderada por el Guardacostas Río Iguazú, que movilizó a la comunidad en un festejo único en la historia local. El evento, que marcó el cambio de milenio, se vivió con entusiasmo. Miles de personas asistieron a la costa para ser testigos del momento, mientras los medios nacionales reflejaban el acontecimiento, que también impulsó la promoción turística de Puerto Madryn.
OTRAS NOTICIAS:
El cofre, de dos toneladas, es una obra de ingeniería. Construido en pórfido y materiales resistentes, asegura que los recuerdos se mantengan intactos durante más de 100 años. Su diseño protege el contenido de la presión marina y el paso del tiempo. El arca contiene objetos cotidianos con valor histórico. Emails impresos, diarios, fotografías, cartas manuscritas, una botella de champagne y hasta recetas de cocina conforman un archivo que narrará cómo vivían los madrynenses en 1999.

La inscripción del arca es un mensaje para el futuro. En su superficie se lee: “ARCA DE MADRYN, A LA GENERACIÓN DEL 2100 - 30 DE DICIEMBRE DE 1999”, acompañado del logo del escrófalo, símbolo histórico de la ciudad. El entorno marino se ha convertido en parte del arca. La vegetación submarina y las especies que habitan en el Golfo Nuevo han encontrado refugio en la estructura, integrándola al ecosistema natural de la región.
OTRAS NOTICIAS:
Los buzos locales monitorean el estado del arca. A pesar del paso de más de dos décadas, el cofre se encuentra en excelentes condiciones. Los expertos aseguran que llegará intacto a la fecha de su apertura. La ceremonia de inmersión unió a la comunidad. Cincuenta buzos participaron del descenso, dejando sus firmas en una caja plástica cercana al arca. Este gesto simboliza el legado de quienes hicieron posible este proyecto.
Los objetos del arca reflejan una época única. Son fragmentos de la vida cotidiana a finales del siglo XX, seleccionados para dar testimonio de una sociedad que vivía entre la nostalgia y la esperanza de un nuevo milenio. La iniciativa tiene un propósito cultural y simbólico. Más allá de los objetos, el arca busca preservar la identidad de Puerto Madryn, transmitiendo valores, historias y tradiciones a quienes habitarán el futuro.
OTRAS NOTICIAS:
El arca submarina representa el deseo humano de trascender. Este proyecto se convirtió en un puente entre el presente y el futuro, un legado que perdurará como testimonio de una comunidad que quiso dejar su huella. Los vecinos de Puerto Madryn fueron protagonistas del proyecto. Cada objeto seleccionado para el arca refleja historias personales, sentimientos y visiones de quienes participaron, fortaleciendo el vínculo entre generaciones.

El turismo en la ciudad creció gracias al arca. El impacto mediático de la ceremonia posicionó a Puerto Madryn como un destino cultural y único en Argentina, atrayendo visitantes interesados en su historia y sus maravillas naturales. El arca estará lista para abrirse en 2100. La cápsula del tiempo guarda la promesa de conectar a los habitantes del futuro con sus raíces, mostrando cómo era la vida en Puerto Madryn hace más de un siglo.





A 27 años de la gran inundación de 1998 en Madryn: la ciudad colapsó bajo el agua












